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Caballo de Troya español: las CAR-T encapsuladas ante remanentes tumorales

El siguiente paso de la investigación de tres instituciones será trasladar estos resultados a modelos animales

Xosé Bustelo, director científico del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca (CIC).


20 abr 2026. 05.15H
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La encapsulación de células CAR-T en sistemas porosos nanoestructurados bioactivos para su liberación dirigida en tumores sólidos, proyecto financiado por los Fondos de Recuperación y Resiliencia de la Unión Europea, ha finalizado este año con resultados muy prometedores. La investigación, desarrollada por varias instituciones académicas españolas, demuestra en fase preclínica que la creación de estas nanocápsulas, óptimas en términos de estructura y composición, permite actuar sobre cualquier remanente de tumor sólido que no haya sido erradicado. El siguiente paso será trasladar estos resultados a modelos animales, como ratones y primates, para evaluar la toxicidad antes de avanzar hacia un posible ensayo clínico.

La investigación, iniciada en 2023, contó con la participación del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, el Centro de Investigación Biomédica en Red de Cáncer (Ciberonc), la Universidade de Santiago de Compostela y el Cima Universidad de Navarra. Uno de los principales coordinadores del proyecto es Xosé Bustelo, investigador del Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca y de Ciberonc, quien destaca en Redacción Médica la técnica empleada: “Se utilizó la estrategia del caballo de Troya, que consiste en introducir células CAR-T en el tumor ocultas dentro de una nanocápsula para que, una vez liberadas, provoquen la destrucción de las células tumorales circundantes de la forma más eficaz posible”.

El especialista afirma que todo el proyecto “fue complejo desde el punto de vista científico, ya que reunió a nanotecnólogos, oncólogos, hematólogos, entre otros profesionales”. A partir de ahí, se consiguió a nivel preclínico “una formulación precisa que determina cuáles son las cápsulas óptimas y la cantidad necesaria de biogenes y citoquinas que deben incorporar para asegurar la viabilidad de las CAR-T”.

La investigación logró, también a nivel preclínico, que estas CAR-T administradas dentro de nanocápsulas “fueran mucho más activas contra el tumor y que sus efectos persistieran en el tiempo con mayor eficacia que cuando la terapia se administra de forma sistémica”. Para el especialista, “los resultados son prometedores, especialmente en el ámbito de los tumores sólidos extirpables, por lo que es posible vislumbrar una opción más viable y económica que las CAR-T comerciales en esta indicación”.

El siguiente paso: tratar a nuevos organismos 


Aunque todavía es necesario realizar más estudios preclínicos antes de llevar estas cápsulas a un ensayo clínico, Bustelo pone el foco en la necesidad de comprobar que “la formulación desarrollada sigue funcionando en diferentes tipos de organismos, como los primates. Lo que funciona en ratones puede ofrecer resultados distintos en humanos”. El hecho de administrar materiales químicos dentro de un tumor “puede generar alergias o reacciones del propio organismo, por lo que es necesario avanzar con cautela”.

Para acelerar la transferencia de estas innovaciones a la práctica clínica, el investigador recuerda que el Centro de Terapias Avanzadas de Galicia trabaja actualmente en “sintetizar estas cápsulas con CAR-T incorporadas y generar entornos compatibles para su administración en pacientes”.
 
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