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La capacidad de ejercicio influye en la vida cotidiana del paciente EPOC

Un estudio pone de relieve la necesidad de analizar el impacto de la rehabilitación pulmonar en las actividades diarias


07 sep 2020. 13.40H
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Los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) tienen una capacidad disminuida para practicar ejercicio físico que influye en su capacidad para realizar actividades de la vida diaria (ADL) sencillas, como comer, beber o lavarse, o complejas, como realizar las tareas del hogar, pequeñas reparaciones o llevar sus finanzas, pero esta capacidad de hacer ejercicio mermada se puede aumentar y, con ello, la capacidad de realizar actividades de la vida diaria, según un estudio del Departamento de Fisioterapia de la Universidad de Hacettepe, de Ankara (Turquía), publicado en Archivos de Bronconeumología, la revista científica de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ).  

"Los estudios que relacionan las actividades de la vida diaria con la capacidad máxima de ejercicio de los pacientes con EPOC han sido limitados hasta ahora. Sabíamos que los pacientes con un grado moderado y severo de esta enfermedad respiratoria tienen menor capacidad de hacer ejercicio físico y también actividades de la vida diaria simples como lavarse, beber o comer, y más complejas, como hacer las tareas domésticas, reparaciones o llevar las finanzas de su hogar. Este estudio turco, aunque sea con una muestra discreta de pacientes, es una aportación importante para aclarar esta cuestión, porque ha 

Los pacientes con EPOC tienen "hiperinsulfación crónica", un hecho que "aumenta la carga sobre los músculos inspiratorios"

demostrado que, efectivamente, la capacidad de hacer ejercicio físico se correlaciona con la capacidad para hacer las actividades de la vida diaria", ha destacado Antonio Ríos, coordinador del Área de Fisioterapia de Separ.

Además, Ríos ha añadido que "de confirmarse, esto deberá tenerse en cuenta en los programas de rehabilitación pulmonar de estos pacientes de tal forma que no solo se busque mejorar la capacidad física sino también estudiar y analizar el impacto de los programas en la mejora en la realización de estas actividades cotidianas, probablemente a los pacientes les parezca más interesante poder asearse o vestirse, o salir a pasear con menor sensación de ahogo, que caminar más metros en un test de esfuerzo de los que habitualmente les hacemos para valorar el efecto de la rehabilitación".

La EPOC es una enfermedad respiratoria crónica que se caracteriza por una obstrucción persistente y progresiva del flujo del aire. Es prevenible, puesto que la gran mayoría de casos se deben al tabaquismo y tratable. Los síntomas principales de la EPOC, además de la tos o la expectoración, son la fatiga y la disnea (sensación de ahogo al respirar), pero la enfermedad no solo tiene componentes pulmonares, sino también extrapulmonares.

La afectación pulmonar se caracteriza porque los pacientes con EPOC tienen una hiperinsulfación pulmonar crónica que aumenta la carga sobre los músculos inspiratorios, que pueden además estar más débiles, y sobre el impulso neural inspiratorio. El resultado es que estos pacientes tienen disminuida la capacidad respiratoria que junto a esa hiperinsuflación pulmonar y el sedentarismo al que tienden, las razones principales de la disnea de esfuerzo que tienen, debido a la cual perciben que tienen limitaciones y, de hecho, las tienen, para practicar ejercicio físico.

Por otra parte, los efectos extrapulmonares de la EPOC pueden limitar las ADL de los pacientes con EPOC, así como su independencia para desenvolverse en el hogar o al aire libre. Las ADL comprenden actividades muy variadas de la vida diaria: desde tareas simples como la movilidad, beber, comer, vestirse, lavarse las manos o bañarse, que son tareas básicas, hasta tareas más complejas como reparar un dispositivo, corte de tela, planchado o la administración de las finanzas. En este sentido, se ha demostrado que la fuerza de los músculos de las piernas de los enfermos de EPOC son un factor predictor independiente del rendimiento de las ADL en estos pacientes.

Se sabe que los pacientes con EPOC experimentan una mayor carga metabólica y percepción de síntomas que las personas sanas, durante la realización de ADL, y que tienen limitaciones mientras las realizan. Para ellos, las ADL más problemáticas son caminar, las actividades domésticas y subir escaleras, en el caso de la EPOC moderada o muy severa.  

Asimismo, los pacientes con EPOC tienen una capacidad reducida para hacer ejercicio físico. Esta capacidad se debe aumentar de forma adecuada. Debe ser suficiente para satisfacer el aumento de oxígeno, necesario para las ADL simples, y así poder preservar su autonomía en la medida de lo posible.


Objetivo y resultados del estudio


El estudio, sus métodos y resultados En este nuevo estudio se ha investigado la relación entre la capacidad máxima de ejercicio que pueden realizar los pacientes de EPOC y su influencia en las actividades de la vida diaria. Se trata de un estudio transversal, que ha incluido a 27 pacientes clínicamente estables con EPOC, aproximadamente la mitad de estadio GOLD II y la otra mitad de GOLD-III (correspondientes a EPOC en estadio de gravedad moderado y severo, respectivamente), una edad media de 58 años, con más o menos 9,63 años respecto a esta edad media y un FEV1 medio de 50,6 más menos. El 77,8 por ciento de los pacientes eran exfumadores y solo el 22,2 por ciento, fumadores.

Las capacidades máxima y submáxima de ejercicio de estos pacientes se evaluaron utilizando dos pruebas: la prueba de caminata de carga progresiva (ISWT, por sus siglas en inglés), en la que se aumenta la velocidad de caminar de los pacientes hasta que no pueden caminar más, y la prueba de marcha de 6 minutos (6MWT, por sus siglas en inglés), una prueba submáxima que mide la distancia que un paciente puede recorrer en un pasillo plano en 6 minutos a su propio ritmo, aunque en el estudio se pidió, y alentó mediante estímulos, a estos pacientes que caminaran tan rápido como pudieran durante 30 minutos.

La percepción de la disnea durante la vida diaria se registró de acuerdo con la puntuación de la escala de disnea del Medical Research Council (MMRC).

Por otra parte, el rendimiento en las actividades de la vida diaria se evaluó mediante el test de Glittre-ADL, que comprende cinco rondas de un circuito que los pacientes deben completar y que comprende subir dos escalones, cargando una mochila 

El estudio señala que el ejercicio puede ejercer una influencia positiva en las actividades diarias de los pacientes con EPOC

de 2,5 kilos en el caso de las mujeres y de 5 kilos, en el de los hombres, y coger tres botellas y cambiarlas de un estante superior a uno inferior y viceversa. Los participantes pueden descansar en una silla entre ronda y ronda, pero se les pide que pasen lo antes posible a la acción.

Tras medir los resultados de estas pruebas, los investigadores concluyen que se ha encontrado una relación moderada entre la capacidad máxima de ejercicio y el desempeño general de las actividades de la vida diaria. La reducción en la capacidad del ejercicio aumenta las influencias negativas de las ADL y, por lo tanto, refuerza la creencia de los autores de que, en la rehabilitación pulmonar, las intervenciones basadas en el ejercicio tienen influencias positivas para que los pacientes con EPOC puedan desempeñar mejor sus actividades de la vida diaria. 


Síntomas durante las pruebas de ejercicio


Entre otros resultados y parámetros medidos en el estudio, los investigadores han visto lo siguiente en cuanto a los síntomas durante el ejercicio: la percepción de disnea durante la prueba de marcha de 6 minutos (6MWT) se ha asociado moderadamente a una percepción de la disnea durante las ADL y el aumento de percepción de la fatiga de las piernas en esta prueba también se ha correlacionado con un aumento de la fatiga de las piernas durante las ADL. También en el caso de la prueba de caminata de carga progresiva (ISWT) un aumento de la percepción de la fatiga se ha correlacionado moderadamente con el aumento de la percepción de la fatiga de las piernas durante las ADL.

En general, en su estudio, los autores han visto que la distancia recorrida durante la prueba ISWT ha tenido una correlación significativa con el tiempo en el test de las actividades de la vida diaria (Glittre-ADL) y también una correlación negativa entre la distancia que en la prueba 6MWT y el tiempo en la prueba de Glittre-ADL.

"Es preciso realizar nuevas investigaciones, en muestras más amplias de pacientes con EPOC, que confirmen estos resultados, y también en todos los estadios de la enfermedad. Además, como sostienen los autores del estudio, se necesita investigar las consecuencias de las intervenciones basadas en el ejercicio físico en la mejora de las actividades de la vida diaria, aunque es muy positivo tener constancia científica de que las intervenciones basadas en el ejercicio tienen influencias positivas para que los pacientes con EPOC puedan desempeñar mejor sus actividades de la vida diaria", concluye Esther Barreiro, neumóloga y editora de Archivos de Bronconeumología. 

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