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Ahorro de 1.500 euros por paciente con ventilación no invasiva automática

Según un estudio de Separ, la técnica es tan eficaz como la manual en pacientes obesos con apnea del sueño

Alejandra Roncero, directora del PII en Sueño de Separ y coautora del estudio.


22 abr 2026. 18.45H
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La ventilación no invasiva (VNI) autoajustada o automática es tan eficaz como la VNI ajustada manualmente y reduce más costes que esta última para tratar el síndrome de hipoventilación por obesidad (SHO), según un nuevo estudio del Programa de Investigación Integrado (PII) de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (Separ). El estudio se ha publicado en American Journal of Respiratory and Critical Care (una de las más importantes revistas del mundo en Respiratorio), coincidiendo con el Año Separ 2025-26 de los Trastornos Respiratorios del Sueño, y es una nueva aportación de este grupo referente internacional en sueño desde hace más de dos décadas.

“Hemos podido demostrar que la VNI autoajustada podría ser preferible en la práctica clínica por su menor complejidad y coste. En pacientes ambulatorios con síndrome de hipoventilación por obesidad, la ventilación no invasiva autoajustada mostró una efectividad a largo plazo no inferior a la VNI ajustada manualmente, siendo además más coste-efectiva”, expone Alejandra Roncero, directora del PII en Sueño de Separ y coautora del estudio.

El SHO se caracteriza porque los pacientes con obesidad respiran menos (hipoventilación) y, como consecuencia, sufren una acumulación del dióxido de carbono en sangre (hipercapnia). Se considera que un paciente tiene SHO si tiene hipercapnia diurna en vigilia y trastornos respiratorios del sueño, tras excluir otras causas de hipoventilación. Además, se sabe que la apnea obstructiva del sueño (AOS) está presente en el 90 por ciento de los pacientes con SHO y cerca del 70 por ciento también presenta AOS grave.

Los pacientes con SHO e hipercapnia tienen peor pronóstico y mayor uso de recursos sanitarios que quienes presentan solo AOS u obesidad con dióxido de carbono normal (eucapnia). El tratamiento habitual es introducir una presión positiva en la vía aérea (PAP), mediante una presión única (CPAP) o binivel con dos presiones (VNI), que mantiene abiertas las vías respiratorias altas, introduce mayor cantidad de aire en los pulmones, mejora síntomas, reduce el consumo de recursos sanitarios (con menos hospitalizaciones) y la mortalidad. La VNI es preferible en casos sin AOS grave o que no toleran la CPAP. Su ajuste individual suele realizarse con una polisomnografía durante el sueño en el hospital, proceso laborioso que podría evitarse con la VNI autoajustada, reduciendo costes, complejidad y retrasos, aunque hasta ahora se han hecho pocos estudios comparativos con la VNI ajustada manualmente.

El estudio y sus resultados


El estudio del Grupo Español de Sueño es un ensayo clínico multicéntrico, con la participación de 12 centros hospitalarios de España, ciego para investigadores, de no inferioridad y coste-efectividad, aleatorizado, con dos grupos en paralelo. En total, ha incluido a 205 pacientes que se asignaron al azar a las dos ramas del estudio 107 a VNI autoajustada y 89 a VNI ajustada manualmente.

La variable principal que se estudió fue la mejoría en la hipercapnia (PaCO2) diurna, un indicador de la presión de dióxido de carbono en la sangre arterial, que refleja tanto la cantidad de CO2 en la sangre como el funcionamiento de los pulmones para eliminarlo. La mejoría media en la PaCO2 fue de 9,2 mmHg en el grupo de VNI autoajustada y de 8,7 mmHg en el grupo de VNI manual, demostrando que la VNI automática es tan eficaz como la manual.

Además, la VNI autoajustada resultó más eficiente económicamente, con un ahorro medio de más de 1.500 euros por paciente, sin diferencias significativas en otros resultados clínicos como ingresos hospitalarios o síntomas con respecto a la ventilación ajustada manualmente.

Este ahorro proviene, en gran parte, de la posibilidad de automatizar el tratamiento y, por tanto, de reducir las pruebas innecesarias. De hecho, el estudio señala que el uso de VNI autoajustada podría evitar en muchos casos la necesidad de realizar polisomnografías tanto diagnósticas como de ajuste (titulación). Esta prueba, que se lleva a cabo durante el sueño para monitorizar la respiración, suele ser necesaria para adaptar la ventilación de forma individual, pero requiere tiempo y recursos especializados.

Automazación del tratamiento y beneficios


La automatización de este proceso permitiría simplificar la atención, disminuir la complejidad, agilizar el inicio del tratamiento y reducir la carga asistencial, sin comprometer la eficacia clínica. También abre la posibilidad que hospitales que no disponen de polisomnografías (o con el requerido nivel de especialización) puedan iniciar el tratamiento con VNI automática más ágilmente y sin traslado de pacientes a otros centros de mayor complejidad.

“Esos resultados tienen importantes implicaciones clínicas, ya que indican que podemos ofrecer un tratamiento más sencillo, accesible y con menor coste a un gran número de pacientes con síndrome de hipoventilación por obesidad, sin comprometer su eficacia”, concluye Fernando Masa, neumólogo emérito del Hospital San Pedro de Alcántara, en Cáceres, líder en la investigación del sueño y autor principal del estudio. El mismo especialista refiere que los investigadores han calculado que este cambio en la práctica clínica afectaría entre el 40-50 por ciento de toda la población con SHO, una enfermedad creciente debido a la presente “epidemia” de obesidad en todo el mundo.

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