Lejos está aún el
Ministerio de Sanidad de poder celebrar, con todas las de la Ley, la aprobación del
Estatuto Marco del personal de salud. El acuerdo que se ha escenificado este lunes con el grueso de los sindicatos del Ámbito de Negociación (
CCOO, UGT, Csif y Satse) marca apenas el punto de inicio de un procedimiento que se intuye igual de arduo: la tramitación parlamentaria en las Cortes Generales. Antes de ello, el proyecto deberá pasar por Moncloa, una formalidad que el gabinete de
Mónica García pretende cumplir sin demora.
Desde el Ministerio de Sanidad destacan, al respecto, su intención de elevar el
proyecto de Ley de Estatuto Marco al Consejo de Ministros en próximas semanas, y no descartan recurrir a la vía del
procedimiento de urgencia para agilizar los plazos y que la propuesta sea sometida cuanto antes al preceptivo proceso de audiencia pública para que los agentes implicados (individuales y colectivos) presenten propuestas y alegaciones.
Respecto a este último punto, fuentes del departamento que dirige Mónica García vaticinan que las principales reclamaciones girarán en torno al
Estatuto médico que se reclama desde los sindicatos de facultativos, dado que consideran que la gran mayoría de las reivindicaciones ya han sido valoradas en el
Ámbito de Negociación. Es decir, el foro en el que durante los últimos tres años se ha abordado la actualización de este marco laboral del personal estatutario de salud.
El entorno de Mónica García no espera, por tanto, que el proyecto se nutra más allá de alguna hipotética corrección de redacción o cambio menor, dado que el Estatuto médico sigue siendo una línea roja que no se está dispuesto a rebasar. La ministra lo ha vuelto a remarcar este mismo lunes, en la comparecencia de prensa que ha celebrado para anunciar el
acuerdo con los sindicatos: “Todas las reivindicaciones del comité de huelga (de los facultativos) están recogidas, solo queda viva la del Estatuto propio”. Y esa demanda, ha añadido, puede cursarse a través de una
Iniciativa Legislativa Popular (ILP) y llevarla al Congreso de los Diputados. “Aunque hasta ahora solo hay un grupo parlamentario que esté dispuesto, que es Vox”, ha apuntado.
El Estatuto Marco, al Congreso
En el Paseo del Prado son conscientes de que la negociación del Estatuto Marco en el Congreso de los Diputados será duro. La aritmética parlamentaria y la misma aspereza de la Cámara Baja hacen presagiar una cierta oposición inicial al proyecto, en especial por parte de las formaciones conservadoras, que ya han adelantado su ‘no’ inicial al mismo. “
No podemos compartir ni apoyar la actitud del Ministerio de Sanidad, que ha excluido a los representantes de los médicos de las negociaciones”, deslizaron este fin de semana desde el
PP tras reunirse con una comitiva de CESM, la Confederación Española de Sindicatos Médicos.
Vox, por su parte, ha comenzado ya a maniobrar tanto en las Cortes Generales como en parlamentos autonómicos
en favor de un Estatuto específico para los facultativos.
El escenario puede parecer hostil, aunque en el Ministerio de Sanidad confían en que la mayoría de los grupos estará
“a la altura” de las circunstancias.
“Este acuerdo representa a cientos de miles de profesionales, a los representantes de las organizaciones sindicales, a enfermeras, médicos, fisioterapeutas, técnicos, biólogos, personal de gestión, personal investigador… a todo ese engranaje que sostiene nuestro Sistema Nacional de Salud -ha zanjado García-. “Son mejoras que llevamos soñando”.
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