Lejos de atenuarse, el
debate sobre la gestión de las bajas médicas que ha puesto sobre la mesa el PP esta semana sigue dando titulares. Este jueves, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, respaldó las declaraciones de su jefe dentro del partido, el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, que habló de recortar el sueldo y las prestaciones de los trabajadores de baja para atajar el “cáncer” del absentismo laboral. El Gobierno y el Ministerio de Sanidad no tardaron en rechazar de plano esa posibilidad, y en el PP llegaron a matizar que Feijóo sólo se refería a los posibles casos de fraude por
Incapacidad Temporal (IT). Este viernes, Mónica García ha salido en defensa de los profesionales sanitarios para despejar sospechas de fraude en su labor: “
La baja médica es un acto médico que te prescribe un médico porque te dice que tienes que tomar una medicación y dejar de trabajar”.
Para la ministra de Sanidad, la propuesta de Feijóo no fue ningún desliz, sino que constituye la esencia del programa electoral del PP. “
Lo que están poniendo sobre la mesa son los recortes cuando lleguen a gobernar, si es que llegan a gobernar: rebajar las ayudas y las prestaciones sociales a los trabajadores y trabajadoras con cualquier excusa”, ha lamentado antes de ironizar diciendo que entre Feijóo y Ayuso hay “una curiosa competición por ver quién dice la mayor tontería”.
“Este es el programa de gobierno del Partido Popular y de la señora Ayuso, que
considera que los profesionales sanitarios son fraudulentos a la hora de dar bajas y que los trabajadores y trabajadoras somos unos vagos en la vida”, ha insistido. Para la ministra, “no hay mayor absentismo” que el de la presidenta de la Comunidad de Madrid viajando al extranjero (“en el último a México estuvo tres días de vacaciones pagadas por los madrileños y las madrileñas”, ha criticado). “No hay mayor absentismo que el del señor Mazón cuando se fue al Ventorro mientras estaban muriendo los ancianos y las ancianas”, ha sentenciado.
El PP pide más médicos de Familia para gestionar las bajas
El pasado miércoles, la vicesecretaria de Sanidad, Carmen Fúnez, exigió al Gobierno y al Ministerio de Sanidad que aumenten el número de plazas
MIR de
Medicina Familiar y Comunitaria “para atender a los ciudadanos y sus bajas” como fórmula para acabar con el absentismo laboral. “Es el propio ministerio el que dice que
faltan 4.500 médicos de Atención Primaria, pero cuando ofrece plazas MIR solo oferta 36”, dijo en declaraciones a los medios.
En la última comparecencia del secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, en la Comisión de Sanidad del Congreso, la portavoz del Grupo Popular, Elvira Velasco, volvió a
reclamar un incremento de 1.000 plazas MIR de Familiar y Comunitaria en la oferta de
Formación Sanitaria Especializada (FSE). Pero Padilla puso en duda esa cifra -“no parece extraída de los análisis más sesudos”, dijo- y advirtió de que el verdadero “cuello de botella” está en las plazas acreditadas.
Según recordó, en la actualización del programa formativo del MIR de Medicina Familiar y Comunitaria, aprobada por unanimidad en la Comisión de Recursos Humanos del Sistema Nacional de Salud, se introdujeron novedades en el proceso de acreditación, tal y como se había acordado previamente en el Consejo Interterritorial con las comunidades autónomas. “Sin embargo, salvo Castilla-La Mancha, que creo que hizo un incremento de 12 plazas de acreditación, si no me equivoco,
prácticamente ninguna otra comunidad autónoma ha propuesto plazas para acreditar de acuerdo con los nuevos criterios de acreditación”, señaló.
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