El Ministerio de Sanidad ha concluido que
la evidencia científica es “insuficiente” para demostrar la eficacia de la homeopatía con ninguna patología. Así consta en un informe ad hoc elaborado por la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) y publicado este martes tras años de espera. En septiembre de 2024,
Redacción Médica desveló en exclusiva que ya hubo un primer intento en 2019 por
elaborar un estudio sobre la eficacia de esta pseudoterapia, pero que el Gobierno lo abandonó tras el estallido de la pandemia de coronavirus.
Seis años después de aquello, el documento de la Aemps señala que hay dos posibles motivos que justifican su sentencia contra los
productos homeopáticos: o los estudios analizados (64 desde 2009)
“no demuestran diferencias significativas frente a placebo” o la calidad metodológica de esas revisiones “es muy baja”. No se descarta que las diferencias encontradas en esos estudios sean por “azar” o porque existan “sesos” procedimentales. En el caso de los análisis positivos para los tratamientos homeopáticos, Sanidad no los considera “clínicamente relevantes”, bien porque “incluyen estudios muy heterogéneos, tanto clínica como metodológicamente”, bien porque se basan en estudios “con un tamaño muestral claramente insuficiente”.
El ministerio resalta en un comunicado que, desde el punto de vista científico,
los principios de la homeopatía “chocan con las leyes de la física y la farmacología actual”. “En diluciones habituales como la 12 CH, que es cuando se mezcla una parte de la sustancia original con cien partes de disolvente doce veces consecutivas, es matemáticamente imposible que quede una sola molécula del ingrediente original en el preparado, lo que
rompe cualquier relación de causa-efecto entre el producto y el efecto terapéutico”, explica.
Según el informe,
el principal riesgo asociado a esos productos es “el posible abandono del tratamiento científico con expectativa de beneficio conocida y razonable”. Aunque existe la creencia popular de que estos preparados son inocuos por ser ‘naturales’, se han notificado “reacciones adversas graves, incluyendo intoxicaciones por mala dosificación y casos de fallecimientos en lactantes vinculados a productos para la dentición en otros países”.
En respuesta a este periódico en 2024, la Aemps explicó que, una vez superada la pandemia, no se consideró necesario seguir avanzando en aquel
primer borrador de estudio sobre los productos homeopáticos porque
su composición hacía “imposible” que tuvieran “una acción farmacológica propia”. Sin embargo, el secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, avanzó poco después, en noviembre de aquel año, que el informe sí se acabaría elaborando. “Se está terminando de actualizar para publicarse”, indicó. Esos últimos trámites han terminado por prolongarse durante casi un año y medio.
El mercado de los productos homeopáticos en España
Los productos homeopáticos han estado comercializados en España gracias a disposiciones transitorias que, de acuerdo a la Aemps, “les han permitido mantener este estatus a pesar de no estar autorizados ni registrados”. El organismo dirigido por María Jesús Lamas inició el proceso para regularizar esa situación publicando una Orden ministerial ad hoc en abril de 2018, cumpliendo con la normativa europea y nacional.
Esa norma propició una regularización para sacar del mercado numerosos productos La Aemps defiende que,
actualmente, no existe en España ningún producto homeopático con indicación terapéutica autorizado. “Los 976 que permanecen registrados lo han hecho mediante un procedimiento simplificado que, al basarse en diluciones extremas que garantizan la inocuidad del preparado, no exige pruebas de efecto terapéutico y les prohíbe por ley incluir cualquier indicación terapéutica en su etiquetado”, matiza.
Consenso internacional sobre la homeopatía
Sanidad valora que, con la publicación del informe,
España se alinee con una tendencia “global” de instituciones sanitarias que han adoptado posturas críticas frente a la homeopatía. En Reino Unido, el Comité de Ciencia y Tecnología recomendó detener la financiación pública y advertir en el etiquetado sobre la falta de eficacia. En Australia, el National Health and Medical Research Council concluyó que la homeopatía no debe usarse para tratar enfermedades crónicas o graves.
En Francia, la Haute Autorité de Santé eliminó el reembolso público de estos productos en 2021 por falta de eficacia demostrada. En Alemania, se prevé que en 2026 se apruebe la
supresión definitiva de la cobertura de la homeopatía por el seguro médico legal. Por último, en Estados Unidos, la Food and Drug Administration (FDA) considera estos productos como “nuevos medicamentos no aprobados” y la Federal Trade Commission exige advertir de que no hay pruebas científicas de su funcionamiento.
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