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Plan antitabaco: el médico decidirá entre vareniclina y bupropion

Solo se contabilizará un intento anual con cualquiera de los dos fármacos

Andrés Zamorano, tras la reunión de este jueves con la ministra de Sanidad.

15 nov 2019. 12.10H
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POR MARCOS DOMINGUEZ | I. P. NOVA
“No hay primeras líneas”. Desde el Ministerio de Sanidad han confirmado a Redacción Médica que será el médico de Familia quien decida qué medicamento prescribir para ayudar al paciente fumador a abandonar el hábito tabáquico.

Es decir, para poder iniciar el tratamiento, la persona debe mostrar que han intentado dejar de fumar en el último año, consumir al menos 10 cigarrillos al día y tener un nivel de dependencia del tabaco, según el test Fagertröm, igual o superior a 7.

A partir de ahí, será el médico el que, basándonse en la historia clínica y la situación personal del paciente, recete vareniclina (Champix) o bupropion (Zyntabac).

Diferencias entre vareniclina y bupropion


Por ejemplo, vareniclina se elimina por riñón, por lo que en pacientes con insuficiencia renal grave estaría desaconsejado, explica Andrés Zamorano, presidente del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo.

En cambio, “bupropion se metaboliza por el hígado, por lo que hay que tener en cuenta las interacciones de otros fármacos, ya que casi todos se metabolizan por el hígado”. En pacientes con historial convulsivo tampoco estaría indicado.

Andrés Zamorano: "Las tasas de éxito en ambos fármacos son muy parecidas, en torno a un 33%"

Zamorano explica que, a pesar de ello, solo se financiará un intento al año, independientemente del fármaco que se elija. Pese a todo, se tendrá en cuenta si el paciente tiene que abandonar el tratamiento por alguna reacción adversa para cambiar al otro.

El paciente podrá, no obstante, regresar al medicamento si antes de que pase el año regresa al tabaquismo. En esta ocasión, pagará el tratamiento al mismo precio que el financiado pero sin el descuento de la receta. Es decir, el fármaco no tendrá un precio libre fuera de la prescripción.

Sobre el modelo de actuación de cada fármaco, Zamorano concreta que la vareniclina bloquea los receptores que tenemos en el cerebro para la nicotina y actúa de dos formas diferentes: por un lado, bloquea y cuando fumas la primera semana (el tratamiento lo permite) disminuye lo que se llama el ‘efecto recompensa’ y, a la vez, el tratamiento se une a los receptores y hace que el síndrome de abstinencia sea más leve.

Al respecto del bupropion, Zamorano asegura que tiene un mecanismo de acción “más desconocido” pero produce algún aumento de sustancias cerebrales que hace que quiten las ganas de fumar.  “Las tasas de éxito en ambos fármacos son muy parecidas, en torno a un 33 por ciento”, ha apuntado.

Diferencias en posología


A pesar de no diferenciar, la posología de ambos medicamentos es distinta, explica Andrés Zamorano. “Con la vareniclina vas aumentando la dosis poco a poco”, y los primeros días se toman 0,50mg por la mañana, para después tomar la misma cantidad también a la noche. A partir del octavo día (que es cuando el paciente tiene que abandonar el tabaco por completo) se toma 1 mg por la mañana y otro por la noche.

En cambio, con el buproprion es un comprimido de 150 mg por la mañana durante todo el tratamiento (dejando de fumar también al principio de la segunda semana). Esta posología ha variado ya que antes estaba establecido tomar 150 mg también a la noche a partir de la segunda semana, pero aumentaba la toxicidad sin mejorar significativamente el efecto.

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