El Ministerio de Sanidad ha publicado una serie de recomendaciones para viajeros que acudan a lugares endémicos para el
hantarivus, como la cordillera andina de Argentina y Chile, donde está presente la
variante Andes del virus. Entre otras cosas, el departamento, a través de la Dirección General de Salud Pública y de la Subdirección General de Sanidad Exterior, sugiere no dejar el equipaje en contacto directo con el suelo y no acampar ni pernoctar en zonas cercanas a nidos o madrigueras de roedores, que son los que transmiten el virus.
La variante Andes del hantavirus fue la que provocó el
brote en el crucero MV Hondius cuyos pasajeros y parte de sus tripulantes desembarcaron en España entre el 10 y el 11 de mayo. Desde que se detectó el brote, el 2 de mayo, hasta el 20 de mayo, se han notificado 12 casos y tres fallecidos entre las personas que viajaron en el buque.
Según el Gobierno, desde el primer momento se llevaron a cabo “
medidas de prevención y control” de la infección tanto a bordo de barco como en las escalas que hizo, “de forma coordinada entre diversas autoridades nacionales e internacionales”. Destaca, en ese sentido,
el desembarco y la evacuación a sus países de origen de 122 personas en el puerto de Granadilla de Abona (Tenerife), en los que Sanidad Exterior participó como autoridad sanitaria en las fronteras españolas.
Entre esas personas había 14 españoles, que fueron trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en el que siguen confinados. Según la última información trasladada desde el Ministerio de Sanidad, el pasado lunes, todas
dieron negativo en la segunda PCR que se les realizó una semana después de la primera prueba. Siguiendo el protocolo acordado en la Comisión de Salud Pública,
ya han empezado a salir de sus habitaciones para acceder a las zonas comunes de la planta en la que se encuentran. También pueden recibir visitas desde entonces.
Qué es el hantavirus y cómo se transmite
Los hantavirus, recuerda el ministerio, son un grupo de virus transmitidos por roedores que pueden causar
una enfermedad poco frecuente, aunque “potencialmente grave”, en el ser humano. La infección se produce habitualmente por contacto con roedores infectados o con su orina, excrementos o saliva, principalmente a través de la inhalación de partículas contaminadas.
En América, los hantavirus pueden provocar el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), una enfermedad respiratoria grave con una
tasa de letalidad de hasta el 50 por ciento. El virus Andes, presente en la cordillera andina de Argentina y Chile, es el único hantavirus del que se ha documentado transmisión limitada de persona a persona, en situaciones de contacto estrecho prolongado, a menudo en espacios cerrados. En Europa y Asia, los hantavirus causan la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR).
Los síntomas comienzan entre una y seis semanas después de haber entrado en contacto con el virus. La enfermedad comienza con síntomas generales como fiebre, malestar general y dolores musculares. La mitad de los pacientes pueden experimentar dolor abdominal, cefalea, náuseas y vómitos. A los pocos días, la infección progresa, apareciendo tos y dificultad respiratoria.
Actualmente, no se disponen de vacunas ni de tratamientos antivirales específicos para prevenir o tratar la infección por hantavirus. No obstante, se considera que el riesgo de infección para los ciudadanos de la Unión Europea que viajen a Argentina o Chile es “bajo”. Incluso si se llegara a importar un caso, las autoridades insisten en que
la posibilidad de “propagación sostenida” dentro de Europa continental es “muy baja” porque los roedores reservorios del hantavirus Andes no están en Europa.
Recomendaciones de Sanidad para los viajeros
Estas son las recomendaciones del Ministerio de Sanidad para aquellas personas que viajen a
lugares endémicos para el hantavirus:
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Evitar el contacto con roedores, tanto vivos como muertos, así como con sus excretas, madrigueras o nidos.
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Almacenar los alimentos en contenedores sellados y mantenerlos fuera del alcance de los roedores.
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Evitar dejar el equipaje u otros enseres en contacto directo con el suelo.
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No acampar ni pernoctar en zonas cercanas a nidos o madrigueras, ni en áreas cercanas al hábitat natural de los roedores.
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No dormir directamente sobre el suelo. Usar aislantes o tiendas de campaña.
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Eliminar todos los residuos y depositarlos en contenedores a prueba de roedores.
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Mantener una adecuada higiene de manos, lavándolas con agua y jabón.
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Si a la vuelta de su viaje presenta síntomas compatibles con la enfermedad (fiebre, dolores musculares, astenia, síntomas gastrointestinales o dificultad respiratoria), deberá permanecer en su casa, colocarse una mascarilla tipo FFP-2, evitar el contacto físico con otras personas y solicitar asistencia médica por vía telefónica informando del antecedente de su viaje.
Para ampliar la información sobre estas medidas preventivas, se recomienda acudir a los
Centros de Vacunación Internacional.
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