El
Ministerio de Sanidad va a rehacer el concurso público con el que pretendía
renovar la tecnología de la red de laboratorios del Sistema Nacional de Salud (SNS). Apenas dos semanas después de lanzar la convocatoria para la compra masiva de equipos de cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masas (LC-MS), el Gobierno se ha visto obligado a decretar el
desistimiento del concurso, debido a la aparición en el mercado de
nuevas alternativas que tienen un precio mayor al presupuesto original que habían proyectado.
La mesa de contratación ha anunciado el fin del proceso de contratación con el objetivo de
rehacer los pliegos y adaptarse a los últimos cambios en el mercado de la tecnología sanitaria. “En el periodo de tiempo transcurrido durante la preparación del Acuerdo Marco y su publicación, han aparecido en el mercado nuevas soluciones idóneas que
superan el precio máximo de licitación fijado”, reza la documentación a la que ha accedido
Redacción Médica.
Los cambios afectarán fundamentalmente al
lote dos del concurso, que estaba dirigido a la compra de
sistemas LC-MS/MS de altas prestaciones para laboratorios clínicos de referencia y hospitales terciarios distribuidos, dotado con 37,6 millones de euros. Una vez que se aclaren los nuevos límites presupuestarios, el
Instituto Nacional de Gestión Sanitaria (Ingesa) volverá a lanzar los pliegos con una horquilla presupuestaria mayor.
La decisión seguramente ampliará el presupuesto total de
95 millones de euros destinado para la renovación de las herramientas de cromatografía de los laboratorios. Salvo giro de los acontecimientos, lo que no debería variar es la
duración de 24 meses de contrato establecida por la administración. Se prevé que al menos una decena de operadores puedan participar en el concurso tecnológico.
La tecnología puntera en los laboratorios
Sanidad había proyectado este concurso como una oportunidad clave para implantar una de las tecnologías más avanzadas en el
diagnóstico clínico, a diferencia de otras técnicas convencionales la cromatografía líquida acoplada a espectrometría de masa ofrece una
mayor sensibilidad y exactitud en los resultados.
Por otro lado, también es
menos susceptible a interferencias y otros factores que pueden afectar a las pruebas diagnósticas, lo que permite obtener datos más fiables. Así, su uso es cada vez más frecuente en especialidades como la
Endocrinología, la Nutrición, las enfermedades metabólicas, la farmacología clínica, la toxicología y el análisis de biomarcadores tumorales. Sin embargo, es necesario que esta capacidad diagnóstica se extienda de forma más homogénea y equitativa en todo el Sistema Nacional de Salud.
Estos equipos ayudarán a mejorar la detección y el seguimiento de
enfermedades metabólicas hereditarias, aumentar la precisión de las determinaciones hormonales, optimizar el control de los tratamientos farmacológicos y reforzar los análisis toxicológicos. Además, permitirán avanzar en el estudio de
biomarcadores tumorales mediante técnicas de proteómica.
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