En octubre, el Consejo de Ministros aprobó el
Real Decreto que regula el uso de fórmulas magistrales estandarizadas de cannabis con fines medicinales. Más de tres meses después, el
secretario de Estado de Sanidad, Javier Padilla, reafirma la necesidad de esta norma, calificándola como “un mandato claro” durante la apertura de la jornada Medicamentos a base de cannabis, organizada por la
Sociedad Española del Dolor (SED). Además, Padilla ha dejado la puerta abierta a futuras regulaciones sobre su distribución, adelantando que los puntos de dispensación podrán adaptarse según los avances de la evidencia científica. Así, los nuevos cambios en la regulación podrían llegar a finales de este año.
La regulación del cannabis medicinal en España
El
Boletín Oficial del Estado (BOE) ya avanzó, en las primeras instrucciones para la integración del cannabis medicinal en
el Sistema Nacional de Salud (SNS), que su dispensación se realizará principalmente a través de los servicios de farmacia hospitalaria, que, junto con los equipos médicos, se encargarán de ofrecer atención farmacéutica y realizar un seguimiento “integral” de cada paciente. Además, se contempla una evaluación periódica para determinar la continuidad del tratamiento, en función del beneficio clínico y la aparición de
posibles reacciones adversas.
El decreto también abre la puerta a
modalidades de dispensación más flexibles. En situaciones de dependencia, vulnerabilidad, riesgo o por la distancia del paciente a los centros, las comunidades autónomas podrán implementar medidas de dispensación no presencial, según lo previsto en la
Ley de garantías y uso racional de los medicamentos y productos sanitarios. Esto deja abierta la posibilidad de que el cannabis medicinal pueda distribuirse, en determinados casos, en espacios como oficinas de farmacia u otros puntos autorizados.
Por su parte, el secretario de Estado de Sanidad ha vuelto a poner el foco en esto, subrayando que "esta regulación nos va a permitir aprender en el avance de las indicaciones y modificarlo en función de la mejor evidencia disponible, aprender en lo que tiene que ver con los procedimientos y lugares de dispensación y
modificarlo según la mejor experiencia que vayamos teniendo". "Puede parecer muy estricta o muy rígida en términos internos, pero también es, por otro lado, notablemente garantista", ha defendido. Del mismo modo, ha advertido que el estudio y la evidencia permitirán hacer las modificaciones pertinentes en el
ámbito farmacológico. "Es una regulación que quiere ser estricta en lo inicial, pero que nace también con una capacidad para adaptarse", ha explicado.
La revisión de la regulación del cannabis, entre las previsiones del Ministerio
Por otra parte, ha admitido que desde el
Ministerio de Sanidad eran conscientes de que la regulación del
cannabis medicinal "no iba a colmar todas las expectativas", ni de los profesionales, ni de los pacientes ni de otros usuarios. No obstante, también ha informado de que el Real Decreto se revisará a finales de año para estudiar posibles flexibilizaciones en la dispensación, "si es pertinente". "Yo creo que el elemento de disolución de esa divergencia entre lo real y lo esperado puede resolverse con el ámbito de la flexibilidad y el
compromiso de la reevaluación", ha señalado.
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