El envejecimiento progresivo de la población en España no sólo exige un cambio en el
paradigma asistencial enfocado a la cronicidad, sino también, según los expertos, un
modelo de práctica profesional que reconozca competencias específicas de los profesionales sanitarios especializados al respecto. El Ministerio de Sanidad ya comenzó a dar pasos en ese sentido con la creación del Comité de Cuidados en Salud en mayo de 2024. Uno de los objetivos que se marcó el órgano fue, entre otros, proponer un
sistema homogéneo y homologable para acreditar la Enfermería de Práctica Avanzada (EPA) y otros roles del ámbito de los cuidados. Se trata de una de las grandes y largas demandas del gremio enfermero. La idea de Sanidad, consensuada recientemente con las comunidades autónomas, es contar con un documento de recomendaciones sobre los requisitos que habrán de cumplir esos
mecanismos de reconocimiento, acreditación y certificación antes del 31 de marzo de 2027. Pero no es la única meta fijada para la primavera del próximo año.
En febrero,
Redacción Médica ya avanzó las claves de la estrategia impulsada por el Comité de Cuidados para diseñar el modelo. El propósito es construirlo tomando como referencia la realidad profesional y asistencial. Dicho de otro modo: basar la teoría en la práctica, no al contrario, para facilitar la futura implantación del sistema. El plan parte de una triple pregunta:
qué es y qué no es una EPA en el Sistema Nacional de Salud; dónde se necesita desarrollar las competencias ligadas a ese rol y, por último, cómo ha de ser materializarse ese desarrollo: si acreditando la práctica avanzada o creando nuevas especialidades.
Con la ayuda de expertos en la materia, se trasladó a las áreas de cuidados de las comunidades autónomas
un mapa de viñetas con diez escenarios clínicos para que plasmen sobre el papel lo que ya ocurre el día a día asistencial. Los datos recopilados se triangularán usando el método Delphi, y el resultado de ese estudio servirá como referencia para dar forma al marco común de reconocimiento y acreditación. Así se recoge en la memoria del Comité de Cuidados del año 2025, a la que ha tenido acceso este periódico.
El trabajo que hay en marcha no viene sino a dar respuesta a parte de los retos incluidos en el
Marco Estratégico para los Cuidados de Enfermería (MECE) 2025-2027, que recibió el visto bueno del Consejo Interterritorial en mayo de 2025. Lo que han hecho ahora Sanidad y las comunidades autónomas ha sido
perfilar el horizonte temporal para culminar el desarrollo competencial en cuidados.
Itinerarios formativos adaptados al modelo de cuidados
Uno de los pasos fundamentales al respecto será la definición de itinerarios formativos para cada rol profesional en materia de cuidados. La intención es hacerlo en colaboración con “los organismos públicos competentes y los
responsables de la regulación de los recursos humanos en Enfermería y de la organización del sistema sanitario”, incluyendo a los sindicatos de la mesa del Ámbito de Negociación y “otros órganos de gestión y planificación del sector salud”.
“Se dará prioridad a aquellos itinerarios que requieran formación específica para asegurar un cuidado seguro y de calidad, con especial interés a los dirigidos a especialistas, así como aquellas posiciones que puedan asumir prácticas avanzadas y otros roles que, de verse necesario y, por consenso, necesiten mayor atención formativa”, reza el MECE. El objetivo es que todos los puestos y roles profesionales consensuados tengan
su propio itinerario formativo desarrollado antes del 31 de marzo de 2027.
Para que cada programa “sea lo más homogéneo y cohesionado con el territorio” una vez se implante en los servicios de salud autonómicos y en el Ingesa, se pretende “elaborar recomendaciones o, en su caso, alianzas con los órganos competentes en esta materia”. También se quiere actualizar los itinerarios formativos de las especialidades que hayan de adaptarse a las actuales necesidades asistenciales. La idea es contar con un documento de recomendaciones y
tener todos los programas actualizados antes del 31 de diciembre de 2027.
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