El
gasto sanitario público se elevó en 2024 hasta los 101.739 millones de euros, un 4,2 por ciento más que los 97.632 millones de 2023, según la estadística publicada recientemente por el Ministerio de Sanidad. En gasto per cápita, la cifra se traduce en 2.084 euros, 64 más que los 2.020 de 2023. A pesar de que fue
la primera vez que España superó la barrera de los 100.000 millones de euros en este sentido desde 2020, llama la atención que su peso en el PIB cayó ligeramente del 6,5 por ciento de 2023 al 6,4 por ciento, lo cual reafirma una tendencia a la baja desde el estallido de la pandemia de Covid-19. El gasto en 2020 fue de 83.634 millones de euros (algo más de 18.000 millones menos que en 2024), que representaron el 7,4 por ciento del PIB.
Esa evolución inversa se explica, en parte, por el
mayor crecimiento que ha experimentado la economía española de un año a otro respecto al
gasto sanitario público. El informe refleja que, entre 2020 y 2021, el PIB aumentó un 9,4 por ciento frente al 5,1 por ciento del desembolso en sanidad. De 2021 a 2022 el desequilibrio fue incluso mayor: el PIB aumentó un 11,2 por ciento y el gasto en sanidad pública, un 4,6 por ciento. Entre 2022 y 2023 la diferencia se redujo: un 9,1 por ciento de incremento frente a un 6,2 por ciento, respectivamente. Por último, de 2023 a 2024 el PIB creció un 6,4 por ciento y la inversión sanitaria pública, un 4,2 por ciento. En resumen, la media anual de crecimiento del gasto sanitario público en el quinquenio 2020-2024 fue de un 5 por ciento, mientras que
el PIB creció, en términos medios anuales, casi el doble, un 9 por ciento.
Los salarios lideran el gasto sanitario público
La mayor parte de la inversión sanitaria en 2024 se correspondió con
remuneración del personal: 45.564 millones de euros, que representaron el 44,8 por ciento del total. Le siguieron los 26.624 millones en consumo intermedio (26,2 por ciento), 15.689 millones en transferencias corrientes (15,4 por ciento), 10.143 millones en conciertos (9,9 por ciento), 3.198 millones en gasto de capital (3,1 por ciento) y 522 millones en consumo de capital fijo (0,5 por ciento). Entre 2020 y 2024, el gasto en salarios aumentó un 24,9 por ciento, y el dinero destinado a conciertos, un 20,9 por ciento. De 2023 a 2024 el incremento fue del 6,1 y del 3,9 por ciento, respectivamente.
De acuerdo al documento, si no se tiene en cuenta el comportamiento de los gastos de capital -ni los de consumo ni los de inversión- debido, en el caso de los de consumo, a "las dificultades que entraña su estimación", y, en los de inversión, a "su estacionalidad y variabilidad",
los gastos en remuneraciones de los asalariados fueron los que en el quinquenio 2020-2024 experimentaron la mayor tasa anual media de crecimiento, cifrada en un 5,7 por ciento, seguidos de los conciertos, con un 4,9 por ciento y de los gastos en consumo intermedio, con un 3,5 por ciento.
Los servicios hospitalarios y especializados tienen el mayor peso
La función que mayor peso tuvo en el ámbito de la asistencia sanitaria pública fue la de
los servicios hospitalarios y especializados, que representaron un 62,1 por ciento del gasto total consolidado en el año 2024. En el informe también se destaca el gasto en Farmacia y en servicios primarios de salud, ambos con un 14,4 por ciento.
El comportamiento en el período 2020-2024 de las tres principales funciones asistenciales (que representan el 90,9 por ciento del gasto total) fue dispar. Los servicios hospitalarios y especializados cedieron 0,2 puntos y la Farmacia bajó 0,1 puntos durante el quinquenio, mientras
los servicios primarios de salud experimentaron un aumento de 0,2 puntos porcentuales.
Si se excluye el gasto de capital, entre 2023 y 2024 se observa un
aumento en todas las categorías excepto los servicios de salud pública. Los incrementos más importantes conciernen a servicios colectivos de salud (un 10 por ciento), gasto en traslado de pacientes, prótesis y aparatos terapéuticos (un 8,2 por ciento) y en servicios hospitalarios y especializados (un 6 por ciento).
Casi 2.500 millones de euros para las mutualidades de funcionarios
En cuanto a la clasificación sectorial del gasto,
el 93,6 por ciento (95.243 millones de euros) se destinó a las comunidades autónomas, seguido del 2,4 por ciento para las mutualidades de funcionarios (2.461 millones), el 2 por ciento para la Seguridad Social (2.008 millones), el 1,1 por ciento para la Administración central (1.138 millones) y el 0,9 por ciento para las corporaciones locales (890 millones).
Las comunidades autónomas y el Sistema de Seguridad Social, ambos con un 5,3 por ciento, fueron los sectores que en el quinquenio 2020-2024 experimentaron las
mayores tasas anuales medias de crecimiento positivo del gasto sanitario. Por su parte, las corporaciones locales, con un 3 por ciento y las mutualidades de funcionarios, con un 2,3 por ciento, fueron los que presentaron menores tasas de crecimiento. Y en el caso de la Administración central, con un -7,8 por ciento, fue el único sector que presentó una tasa anual media de crecimiento negativo del gasto sanitario durante este periodo.
Entre 2023 y 2024 se incrementó el gasto sanitario en todos los sectores excepto la Administración central y las mutualidades. Los aumentos más importantes se produjeron en las corporaciones locales, un 7,0 por ciento, y en el Sistema de la Seguridad Social, con un 5,4 por ciento.
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