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Ser médico no termina al salir del hospital: el reto de las consultas 24/7

Una residente de segundo año cuenta a Redacción Médica su opinión sobre las consultas fuera del horario laboral

Médicos hablando en el hospital.


21 mar 2026. 16.10H
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Ser médico no acaba cuando termina la jornada laboral y se sale del centro sanitario. Quien trabaja en Medicina lo sabe. En la calle, en casa o por el móvil pueden llegar consultas de personas que tienen dudas sobre su estado de salud, aún sin estar en horario de trabajo. Redacción Médica ha hablado con una residente de segundo año en un hospital de la Comunidad de Madrid que cuenta cuál es su opinión sobre este asunto. “En general, a mí me parece bonito que la gente cercana a mí crea que voy a saber de algo o que les pueda explicar algo”, admite. La médica cuenta que su padre le pasa sus resultados de las analíticas para que le dé su opinión, o que ha ido a un especialista por una dolencia concreta, algo que le interesa porque sabe que “valora su punto de vista o porque piensa que sé más y que se lo voy a poder explicar”.

Pero alega que hay una situación “incómoda” que se repite habitualmente: “Hay gente que acabo de conocer, que a lo mejor solo sabe mi nombre, o que soy amiga de no sé quién, y cuando digo a qué me dedico me dicen que les lleva doliendo algo durante un tiempo. Esto pasa con cierta frecuencia con gente que no conoces de nada”, explica la futura especialista. Pero esta situación no solo se limita a las personas ajenas a la profesión, pues, en su experiencia personal, también pasa dentro del hospital: “El otro día fuimos a coger un café y yo estaba con otra persona que conocía a otras compañeras de otras especialidades. Cuando les dije qué hacía, directamente una me dijo el diagnóstico que le habían dado a su tía”, comenta.

Las consultas también llegan por el móvil


Las consultas espontáneas cara a cara pueden resultar molestas, pero aún estando en casa, estas siguen llegando de parte de las personas más inesperadas. “He tenido situaciones un poco extrañas de que a lo mejor te escribe gente por WhatsApp que tú tienes en tu lista de contactos desde hace años, pero con la que no hablas desde hace tiempo, porque han tenido un problema médico y tú no sabes ni por qué exactamente saben que tú te dedicas a esto”, puntualiza la facultativa.

Aún así, quiere separar unas acciones de otras: “En el caso de la gente de confianza y familia me parece estupendo, porque también les comprendes y les quieres ayudar”. Agrega al respecto que, aunque hay veces que pueden pedir consejo sobre cosas ajenas a la especialidad que está haciendo y la médica no sepa exactamente cómo interpretarlo, le parece “bonito” que piensen que pueden confiar en ella o que puede ser un apoyo en esos temas. Algo muy diferente a cuando un desconocido hace estas cosas: “Me parece muy raro, es algo que yo no haría. Si conozco a alguien que trabaja en banca, en una primera conversación no le diría: 'Oye, pues ¿qué me aconsejarías respecto a esto?”, ejemplifica.

Además, remarca el hecho de que “todos tenemos a lo mejor algún dolorcillo, algún achaque, alguna cosa que es fácil reconocer y sí que me resulta un poco incómodo hablar de esos temas con gente que no conozco”, concluye.
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Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.