Los bulos, los mensajes pseudocientíficos y el intrusismo laboral preocupan a la
Organización Médica Colegial (OMC). Para combatirlos, han impulsado una iniciativa, en coordinación con los Colegios Oficiales de Médicos, para promover que los facultativos que realicen divulgación sanitaria en las redes sociales y canales digitales
hagan visible su condición de colegiados y su número de colegiación. Una medida que ha sido recibida de forma "positiva" por los profesionales consultados por
Redacción Médica, quienes consideran que
una mayor transparencia favorecerá la divulgación de contenido sanitario basado en la evidencia científica y el rigor, aunque con algunos matices sobre los que han reflexionado.
Mario Gil, más conocido como
Marius Lekker, acumula más de un millón de seguidores tan solo en Instagram. Combina el humor con el sector sanitario y aunque la mayoría de sus publicaciones están relacionadas con la sanidad,
su contenido es apto para todos los públicos. Tras informarse sobre la iniciativa de la OMC, este médico ha considerado esta medida beneficiosa y cree que mejorará aspectos relacionados con la transparencia en las redes sociales.
Ante el
aumento exponencial de creadores de contenido sanitario en las distintas plataformas sociales, Gil opina que incluir el número de colegiado en el perfil es una manera de evitar que una persona sin titulación se haga pasar por médico y hable de aspectos importantes de la salud. Esto hará responsable al creador del contenido de que lo que está divulgando
tenga una base científica y sea cierto.
¿Qué conlleva reflejar la colegiación médica en redes sociales?
No obstante, esta medida no solo tiene aspectos positivos. Gil cree que incluir el número de titulación en el perfil social
puede crear confusión entre el público con algunos temas. "No todo lo que publicamos en redes tiene tintes estrictamente médicos", ha indicado.
Se refiere a que hay momentos en los que los propios profesionales dan su opinión sobre aspectos sanitarios, pero sin ser expertos en algunos temas concretos, y tener la identificación en el perfil puede hacer que algunos seguidores se tomen
al pie de la letra simplemente su opinión. "No creo que todo lo que hacemos o decimos tenga que ser sentando cátedra, o desde la cátedra de ser médicos (…) Eso
quita la frescura y flexibilidad de que no solo eres un profesional sanitario”, ha subrayado.
También ha visibilizado los
riesgos de exponer datos personales en una red social pública, sobre todo, cuando el perfil tiene un gran número de seguidores. Ya no solo por la posible suplantación de identidad, sino por todos los peligros que conlleva que miles de personas conozcan algunos de sus
datos personales. "Pueden acabar usándose mal", ha recordado. Por tanto, Gil cree que es una medida "válida" y está a favor de que se implante, siempre y
cuando no sea con carácter obligatorio. En este sentido, la OMC no obliga a que médico adjunte el número de colegiado en su perfil, tan solo es una recomendación.
¿Obligar a los médicos a colocar su número de colegiado en redes?
Carlos Yebra (@Medicinaconcabeza), residente de quinto año de
Cardiología, comparte una opinión similar. Su perfil cuenta con casi 100.000 seguidores en Instagram y su contenido, a diferencia de Gil, está centrado exclusivamente para profesionales sanitarios.
Yebra considera que
obligar a que un médico refleje su número de colegiado en su perfil social "nunca es una solución", aunque él no tendría problema en hacerlo. Eso sí, considera que, si hay un seguidor que solicita la colegiación al creador de contenido, este sí que estaría en la obligación de dársela.
Aun así, estima que las redes sociales son una herramienta "muy importante" para la divulgación e información del sector sanitario. Por eso, la iniciativa de cara a los perfiles con un público más general le parece "estupenda", ya que comprobarán que los contenidos están creados por un médico con una titulación y una información detrás, lo que
hará que se "fíen" de ella.
Por tanto, este futuro cardiólogo subraya que la idea es correcta, pero
no la considera suficiente para combatir los bulos sanitarios actuales. "Puede que dé un poco más de credibilidad, pero no es la forma. Quizá habría que perseguirlos de una manera más dirigida y fuerte, pero solo el hecho de poner un número no va a cambiar nada", ha concluido.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.