Las
ligas deportivas españolas siempre han despertado un gran interés a nivel europeo y mundial. Miles de familias han vibrado con
partidos épicos o remontadas imposibles. Ahora, ese espíritu competitivo da el salto al ámbito sanitario: el próximo
28 de abril arrancará una nueva liga protagonizada por
equipos formados por profesionales de la
salud. En esta competición participarán siete hospitales catalanes, representados por equipos integrados de
seis a ocho MIR y
Enfermería, además de dos entrenadores. El objetivo será poner a prueba la capacidad de los residentes en escenarios de
simulación clínica, evaluando cómo afrontan distintas situaciones asistenciales, como la correcta monitorización de un paciente en función de su estado.
Munir Mohamed Mimun, especialista del equipo de Innovació y Recerca del
Consorci Sanitari de Terrassa y
urgenciólogo en el Hospital Clínic de Barcelona, es uno de los organizadores de esta liga sanitaria catalana. Tal y como explica en
Redacción Médica, “este proyecto nació el año pasado a pequeña escala, ya que se desarrolló únicamente en el
centro de Terrassa. Tuvo muy buena acogida entre residentes y facultativos, por lo que este año se ha decidido ampliarlo a otros hospitales de la comunidad”.
La principal meta de esta iniciativa es, según el especialista, que “a través de la simulación los residentes adquieran un
aprendizaje de alto impacto, incorporando además un
componente de competitividad y disfrute. Es decir, mientras el MIR aprende, también disfruta de cada simulación”.
Una competición multidisciplinar con retos clínicos concretos
Por su parte,
Ester Cañadell, jefa de estudios de especialidades hospitalarias, pediatra del Consorci Sanitari de Terrassa y creadora y propulsora principal de la liga catalana, señala que todos los integrantes de los equipos “están muy
motivados” y subraya que la competición se centra “en la atención al paciente crítico y en el desarrollo de habilidades no exclusivamente técnicas”.
En cuanto a los participantes, Cañadell destaca el
carácter multidisciplinar de la competición: “En una
parada cardiorrespiratoria, el anestesista tiene un papel fundamental, pero cualquier
médico o enfermero puede aportar en esta situación”. La única condición para formar parte de los equipos es ser residente de Medicina, aunque se ha hecho una excepción con los adjuntos de primer año, “por encontrarse en una fase reciente de transición”. Los equipos estarán dirigidos por
dos entrenadores, facultativos con experiencia, responsables de la distribución de roles y de aspectos como la comunicación no verbal.
Durante las simulaciones clínicas, la especialista explica que “se utilizan espacios del Consorci Sanitari de Terrassa adaptados y ambientados como
salas hospitalarias reales”. Estos cuentan con
maniquíes de distintas características que reproducen
situaciones clínicas concretas, así como monitores que reflejan constantes vitales como la tensión arterial, la frecuencia cardiaca o la temperatura.
Este entorno simulado permite que los residentes, incluso desde la observación, “puedan tomar decisiones clínicas, como ajustar la
monitorización del paciente o valorar
el uso del desfibrilador”. Además, disponen de todo el material habitual de un box de paradas cardiorrespiratorias.
Los hospitales implicados en el evento son, además del Consorci Sanitari de Terrassa, el
Hospital Joan XXIII de Tarragona, el
Hospital de Igualada, el
Hospital Germans Trias i Pujol, el
Hospital de Bellvitge y el
Hospital de Mataró. La competición se desarrollará a lo largo del 28 de abril, con cruces establecidos de forma aleatoria entre los equipos. En cuanto a la evaluación, Mohamed explica que “se basará en una
rúbrica previamente definida y serán los jueces quienes determinen las puntuaciones finales”.
Competencias y una futura liga en el SNS
El especialista destaca que esta experiencia permitirá a los participantes adquirir competencias más allá del ámbito clínico: “Se trabajan habilidades como
la comunicación no verbal, el liderazgo o la fluidez en la toma de decisiones, fundamentales en situaciones críticas”. Asimismo, subraya que “no se trata de
casos extremadamente complejos, sino de situaciones habituales que pueden encontrarse en los servicios de Urgencias”.
Finalmente, Cañadell señala que este
tipo de ligas sanitarias ya se han consolidado en
varios países de la Unión Europea, por lo que considera necesario impulsar su desarrollo en España: “Comunidades como
Madrid o
Cataluña han avanzado notablemente en este ámbito y cuentan con un alto nivel. El objetivo es que, progresivamente, se sumen más territorios y se pueda llegar a crear una competición a nivel nacional dentro del
Sistema Nacional de Salud (SNS)”.
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