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Intensiva aspira a lograr el 70% de supervivencia en shock cardiogénico

Además, plantea una ACE tras reforzar el aprendizaje de esta patología en la futura actualización de su programa MIR

Celina Llanos, coordinadora del Grupo de Trabajo de Cuidados Intensivos Cardiológicos y RCP de la Semyciuc.


13 ene 2026. 11.10H
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La Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc) ha actualizado los protocolos para el manejo del shock cardiogénico, con el objetivo de alcanzar una supervivencia hospitalaria del 70 por ciento, en línea con las recomendaciones internacionales. En este contexto, la coordinación y visión global de los intensivistas se considera fundamental para mejorar la supervivencia y optimizar los cuidados de los pacientes críticos cardiológicos. Por eso, otra parte de la estrategia de esta entidad para mejorar la atención al paciente crítico cardiológico es reforzar el aprendizaje de esta patología en la futura actualización del programa MIR, sin descartar un Área de Capacitación Específica (ACE).

Sobre los objetivos de supervivencia, Celina Llanos, coordinadora del Grupo de Trabajo de Cuidados Intensivos Cardiológicos y RCP de Semicyuc, señala que, en general, "las guías internacionales recomiendan un objetivo de supervivencia hospitalaria de entre el 60 y el 70 por ciento". Sin embargo, teniendo en cuenta que el shock cardiogénico representa el 6 por ciento de los ingresos en UCI con una mortalidad del 32 por ciento, reconoce que desde la sociedad el objetivo es "aumentar esta cifra" todo lo que sea posible.

Y es que el manejo respiratorio también es clave en estos pacientes. "Más de un 75 por ciento de las personas en shock cardiogénico requieren ventilación mecánica", reconoce mientras mantiza que esta ventilación "no sólo condiciona el intercambio gaseoso, sino que también modifica las presiones intratorácicas, repercutiendo de forma significativa en el sistema cardiovascular". "Una ventilación mecánica inadecuada repercutirá de forma negativa en la evolución de este perfil de pacientes", añade.

Formación continua y actualización del programa MIR


Así, indica que la formación continua y actualizada en sistemas de soporte circulatorio mecánico "es fundamental para obtener los mejores resultados clínicos posibles" y para ello la sociedad "oferta distintas actividades formativas entre las que destaca el curso ECMO Semicyuc o los talleres realizados durante las jornadas y congresos nacionales".

Sobre los próximos pasos para estandarizar la atención, dice que "junto con otras sociedades científicas, se está trabajando en seguir buscando la mayor evidencia posible para poder hacer recomendaciones que supongan estándares", mientras que sobre la actualización del programa MIR, es contundente: "La atención al paciente crítico cardiológico ha evolucionado mucho a lo largo de los años y nos obliga a un continuo aprendizaje. Por este motivo, el programa de formación especializada de Medicina Intensiva, que esperamos que próximamente se publique, ha incluido nuevos aspectos para ampliar la formación en este ámbito".

 "El médico intensivista es el especialista responsable de la atención al paciente crítico con fracasos orgánicos, así como de implementar los tratamientos de soporte que estos puedan requerir", recalca en cuanto a la relevancia del intensivista frente a otros especialistas. "Tampoco podemos olvidar que un médico intensivista ha recibido formación específica no solo en soporte cardiovascular, sino también en respiratorio, neurológico, renal, control de las infecciones, etcétera", explica.

Además, añade que el especialista en Medicina Intensiva está "formado para ver al paciente en su conjunto y es consciente de la compleja interacción que hay entre los distintos órganos y sistemas, por lo que sabe que para lograr los mejores resultados clínicos es necesaria una atención global sin dejar ningún aspecto en segundo plano".

Organización territorial y red nacional


Respecto a las diferencias entre las diferentes comunidades autónomas, advierte que aunque "exista una organización diferente, no tiene que ser por carencias". "Estas diferencias habitualmente son debidas a las diferencias geográficas entre las comunidades, y siempre buscan adaptar los recursos al entorno donde se realiza la asistencia sanitaria", asegura. Aún así, algunos puntos críticos de disparidad entre territorios serían "el retraso en el diagnóstico, la accesibilidad a determinados tratamientos, como pueden ser los sistemas de soporte circulatorio y el retraso en el traslado para ello".

Llanos también destaca que "las guías recomiendan el desarrollo de sistemas regionales de atención al paciente en shock cardiogénico con centros de referencia que dispongan de equipos multidisciplinares disponibles 24/7 como un elemento clave para mejorar el pronóstico de estos pacientes, por lo que su ausencia irá en detrimento del mismo". Además, para que un triaje sea "adecuado" en zonas rurales "requiere un diagnóstico precoz que permita activar los recursos necesarios para la situación clínica del paciente".

Por otro lado, respecto a la creación de una Red Nacional de Atención al Shock Cardiogénico, asegura que 2023 se publicó un documento avalado por la Semicyuc y la Sociedad Española de Cardiología (SEC) "en el que se abogaba por la creación de un Código Shock Cardiogénico, con el objetivo principal de facilitar la atención multidisciplinar adecuada y favorecer el continuum asistencial estandarizado". Esto "también facilitaría la transferencia entre centros y el continuo asistencial".

Para ello, se ha propuesto un "modelo de atención en red, conocido en inglés como hub and spoke, en el que se pueda administrar cada tratamiento según las necesidades de los pacientes, de manera oportuna y en el centro más adecuado, teniendo en cuenta las particularidades geográficas de cada centro y área sanitaria".

Acceso a tecnologías avanzadas


Sobre el acceso a tecnologías avanzadas como ECMO y asistencias ventriculares, asegura que "no está disponible en todos los centros de la red pública, dado que es un dispositivo complejo que requiere formación específica". Además, "la literatura destaca un mejor pronóstico de los pacientes en shock cardiogénico atendidos en centros de alto volumen debido, fundamentalmente, a una mayor experiencia institucional y a la existencia de equipos multidisciplinares especializados en dicha tecnología", añade.

El tiempo en la intervención es importante, pero aputnta que "no existe un rango de tiempo predefinido debido a la enorme variabilidad en la evolución de los pacientes en shock cardiogénico que viene marcada, no solo por la causa del shock, sino también por la situación basal del paciente y sus comorbilidades". Por otro lado, "la demora en el inicio del soporte circulatorio mecánico se asocia a peor pronóstico por lo que es necesario una evaluación continua de la evolución del paciente para determinar el mejor momento para el implante".

En cuanto al papel de las asistencias ventriculares"existen diversos tipos, desde el balón de contrapulsación intraórtico o el Impella. Su papel es fundamental tanto como alternativa al soporte con ECMO como para su uso combinado (ECMO + balón o ECMO + Impella) en aquellos pacientes que requieren más soporte".

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