Facme descarta un test covid positivo como motivo para aplazar cirugías

Advierte que debe llevarse a cabo una valoración individualizada del caso y pone el foco en la prioridad quirúrgica

Pilar Garrido, presidenta de Facme.


04 may 2022. 12.00H
La Federación de Asociaciones Científico Médicas de España (Facme) ha elaborado nuevas recomendaciones para adaptar los pasos a dar en las cirugías programadas a la situación actual del Covid-19. El objetivo es evitar que los protocolos redactados en etapas previas a la vacunación supongan actualmente una pérdida de oportunidad terapéutica para los pacientes.

La Federación recomienda a los profesionales que consulten el documento técnico detallado que han elaborado por consenso varias sociedades científicas y que ha sido coordinado por la Asociación Española de Cirujanos (AEC) y la Sociedad Española de Anestesiología y Reanimación (Sedar).

Siguiendo este consenso, en este momento Facme indica que lo adecuado es eliminar los cribados universales para infección por SARS-CoV-2 y que ya no es necesaria la separación de pacientes en circuitos diferenciados covid y no covid. La opción es sustituir esas medidas por una selección específica de pacientes de riesgo.

El consenso subraya que es necesario realizar, a todos los pacientes que van a ser operados, un cribado clínico-epidemiológico antes  de la cirugía (preguntas sobre síntomas y contactos) y ante la sospecha de infección realizar un test o Prueba Diagnóstica de Infección Activa (PDIA).

Además, se realizará la PDIA siempre a los pacientes con riesgo quirúrgico alto, a los pacientes con riesgo quirúrgico intermedio cuando tengan además alta comorbilidad, o a los pacientes que se consideran de riesgo perioperatorio alto en caso de sufrir Covid-19, tales como:
  • Pacientes oncohematológicos con quimioterapia.
  • Trasplante de progenitores hematopoyéticos o CAR-T, en los 2 años previos, o en tratamiento inmunosupresor o enfermedad injerto contra huésped, independientemente del tiempo desde el trasplante.
  • Trasplante de órgano sólido.
  • Inmunodeficiencias primarias: combinadas y de células B en las que se haya demostrado ausencia de respuesta vacunal.
  • Tratamiento con anti CD20 en los 3 meses anteriores (6 meses si es rituximab) o belimumab.
  • Síndrome de Down en edad superior a los 40 años.
  • Embarazadas

El documento de Facme hace hincapié en que un test diagnóstico positivo para SARS-CoV-2 no es motivo de aplazamiento de la cirugía. Debe llevarse a cabo una valoración individualizada del caso. La prioridad quirúrgica es el factor de decisión primordial.

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