La
nueva Estrategia de Cuidados Paliativos aprobada este jueves en el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud (Cisns) plantea como uno de sus principales avances la incorporación de esta atención en fases más tempranas de la enfermedad. Un enfoque que, sobre el papel, apunta a un
cambio de modelo asistencial. Sin embargo, desde la Sociedad Española de este ámbito (Secpal) aseguran estar "decepcionados", auque no dudan de la intención de "fomentar" su desarrollo. Así, Alberto Alonso, vicepresidente de la entidad, advierte en
Redacción Médica que se han presentado como "novedad" aspectos que forman
parte de la práctica habitual y que, además, dan lugar a "confusión".
El nuevo plan sitúa como elemento central la necesidad de adelantar los cuidados paliativos a
fases iniciales de la enfermedad. "Que tienen que ser precoces, que no son solo para
pacientes oncológicos, sino también para insuficiencias orgánicas avanzadas o enfermedades neurodegenerativas, es algo que se sabe desde hace muchos años", afirma Alonso, asegurando que Secpal "lo tiene muy claro desde hace mucho tiempo". Aparte, denuncia que para su elaboración
no se ha consultado a la entidad, algo que no considera "lógico" tratándose de la principal sociedad científica del ámbito.
Una de las principales críticas es la ausencia de metas específicas. "Dice muchas cosas genéricas, de claras intenciones, pero no establece
objetivos concretos", manifiesta. "En la primera estrategia se hablaba, por ejemplo, de tener un equipo de cuidados paliativos por cada tantos habitantes. Esto no consta aquí". Esta
falta de concreción, señala, limita la capacidad de evaluar su impacto real y deja el desarrollo en manos de interpretaciones posteriores.
Dudas sobre el encaje con la cronicidad
Otro punto de fricción es la posible confusión entre pacientes crónicos y pacientes paliativos. "Tal y como está redactada la estrategia, existen dudas sobre cuál es el papel de los cuidados paliativos
en la cronicidad", dice Alonso, que insiste en la necesidad de
diferenciar ambos perfiles: "Los cuidados paliativos se refieren a pacientes con enfermedades progresivas y avanzadas. Un enfermo crónico puede tener otras necesidades que están mejor en manos de otros especialistas", explica. A su juicio, mezclar ambos conceptos "no es bueno" y
puede generar incertidumbre sobre el objetivo real de estos cuidados.
Formación y papel de la enfermera gestora
Para la Sociedad Española de Cuidados Paliativos, el principal déficit del sistema sigue siendo estructural y pasa por la formación de los profesionales. "Nuestra prioridad absoluta es que los médicos, las enfermeras y los psicólogos tengan una preparación homogénea", subraya su vicepresidente, que insiste en la necesidad de desarrollar un Área de Capacitación Específica (ACE) en cuidados paliativos.
A su juicio, es fundamental consolidar el modelo de atención: "Si no tenemos desarrollado bien el nivel asistencial especializado, es muy difícil conseguir que el resto de las especialidades médicas se impregnen de lo que son conocimientos paliativos básicos".
En este contexto, la estrategia introduce la figura de la
enfermera gestora de casos como elemento clave para coordinar la atención. Sin embargo, matiza su papel: "No es la que va a desarrollar los cuidados paliativos", señala, recalcando que se necesitan "enfermeras formadas".
Aunque, más allá de figuras concretas, identifica el problema de fondo: la falta de integración entre niveles asistenciales: "El sistema sanitario funciona con
compartimentos estancos entre hospital y Atención Primaria y los cuidados paliativos deberían precisamente coordinar esa asistencia". En su opinión, la clave está en mejorar los circuitos: "Ese enlace entre el equipo hospitalario, el domiciliario y Primaria es lo que tiene que estar bien desarrollado".
Necpal 4.0: sensibilidad alta, pero poca especificidad
El documento también propone incorporar herramientas como
Necpal 4.0 para identificar precozmente a pacientes con necesidades paliativas. Sin embargo, su aplicación plantea interrogantes. "Es un
instrumento altamente sensible, pero muy poco específico", apunta, ya que "permite sensibilizar sobre que un paciente está en situación avanzada, pero no sirve para derivarlo directamente a equipos específicos".
El problema, según advierte Alonso, es de capacidad: "Si todos los pacientes Necpal positivos fueran
vistos por equipos específicos, no existe ningún sistema en el mundo capaz de atenderlos". Además, cuestiona la falta de definición sobre su uso: "No se especifica para qué sirve exactamente ni en qué contexto debe aplicarse y eso puede generar
confusión en la práctica clínica".
Atención 24/7: dudas sobre su viabilidad
En definitiva, el punto central de la estrategia es la garantía de atención continuada 24 horas, apoyada en telemedicina y atención telefónica. No obstante, su implementación genera escepticismo. “Está muy bien, pero, ¿en qué contexto se desarrolla? Cuando no todo el territorio está cubierto por equipos específicos, ¿cómo se va a implementar esto?", plantea. Así, señala que este tipo de modelos funcionan en entornos concretos: "En comunidades donde está más desarrollado, como Madrid, existe porque todo el territorio está cubierto por equipos específicos".
El balance del documento es claro. "Vemos una ventaja evidente en que existan estrategias, pero también una pérdida de oportunidad en no ser más concreta", concluye Alonso, resumiendo su valoración con contundencia: "Es una estrategia muy ambigua y muy poco novedosa".
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