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El 61% de los ingresados en Interna es un paciente crónico complejo

‘Estudio Cronicom’ impulsado por la SEMI señala que se trata de perfiles de alta cronicidad y pluripatología

Unidad de Medicina Interna.

22 jun 2021. 13.25H
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El 61 por ciento de las personas que ingresan en los Servicios de Medicina Interna de los hospitales tienen un perfil clínico de Paciente Crónico Complejo (PCC), según los datos del ‘Estudio Cronicom’ presentados durante la XII Reunión Virtual del Grupo de Paciente Pluripatológico y Edad Avanzada de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI).

La Reunión virtual ha sido inaugurada por el presidente de la SEMI, Jesús Díez Manglano, quien ha hecho mención a la “relevancia que tiene la pluripatología y la cronicidad en la actividad asistencial de los internistas”, y también por Ignacio Vallejo Maroto, coordinador del Grupo de Paciente Pluripatológico y Edad Avanzada de SEMI, quien ha recordado que fruto del creciente envejecimiento poblacional “los pacientes presentan, cada vez más, altas necesidades de atención y que ésta sea multidisciplinar, integral y adecuada”.

Precisamente, la cronicidad y la pluripatología constituyen, hoy en día, uno de los “principales retos sanitarios a nivel global a los que es preciso dar respuesta. La coordinación entre diferentes profesionales, niveles asistenciales y especialidades de ámbito generalista es fundamental para la atención de estos pacientes. El papel del internista, en el hospital, como especialista con visión global del paciente, es clave para valorar de forma integral a estos pacientes con el fin de preservar su funcionalidad, situación cognitiva y evitar complicaciones”, han explicado desde la SEMI.


‘Estudio Cronicom’ y patrones de multimorbilidad


El ‘Estudio Cronicom’, uno de los proyectos de investigación que lidera el Grupo, ha analizado el perfil clínico de 1.171 pacientes con participación de 52 investigadores de 17 centros. Tiene como objetivo describir las características de las personas con enfermedades crónicas y problemas complejos de salud. Muestra que las principales características de estos pacientes son: edad avanzada, alta carga de enfermedad crónica, deterioro funcional o polifarmacia. Los datos del estudio han sido presentados por Máximo Bernabeu Wittel, de Medicina Interna del Hospital Universitario Virgen del Rocío (Sevilla).

"El perfil de la multimorbilidad ha cambiado, debido al mayor envejecimiento poblacional, la mayor exposición a hábitos de vida no saludables, los cambios en las intervenciones y procesos de asistencia sociosanitaria"


En palabras de Wittel: “el perfil de la multimorbilidad ha cambiado, debido al mayor envejecimiento poblacional, la mayor exposición a hábitos de vida no saludables, los cambios en las intervenciones y procesos de asistencia sociosanitaria o la polifarmacia, elementos que generan complejidad”. Ha reiterado, además, que “el seguimiento de los patrones de multimorbilidad a lo largo del tiempo es útil para detectar poblaciones vulnerables emergentes y cambios en las formas de enfermar”.


La desprescripción en pluripatología y edad avanzada


Isabel Torrente, de Medicina Interna del Hospital Universitario Parc Taulí de Sabadell (Barcelona), ha presentado las novedades del ‘Estudio Desprescripción’. Por desprescripción se entiende la “revisión de los planes terapéuticos a largo plazo, con el fin de detener, sustituir o modificar la dosis de medicamentos (prescritas apropiadamente) y que bajo ciertas circunstancias clínicas pueden ser considerados innecesarios o con una relación riesgo-beneficio desfavorable”. Ha Recordado que “los pacientes pluripatológicos, de edad avanzada, frágiles, con deterioro cognitivo y en situación de final de vida son poblaciones diana para la desprescripción” y que, para que sea exitosa, “la toma de decisiones compartida es esencial”.


Edad y fragilidad, marcadores del perfil clínico del paciente con IC


Manuel Méndez Bailón, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Clínico San Carlos (Madrid), ha expuesto datos del 'Estudio Profund-IC', elaborado en colaboración con el Grupo de Insuficiencia Cardíaca y Fibrilación Auricular de SEMI. Ha recordado que dicho estudio “brinda información de relevancia en relación a la estratificación pronóstica de los pacientes con insuficiencia cardíaca y pluripatología”. “La edad avanzada y la fragilidad son marcadores del perfil clínico del paciente con insuficiencia cardíaca que ingresa actualmente en Medicina Interna”, ha explicado. Ha apuntado también que el paciente pluripatológico (con más de 2 enfermedades crónicas, elevada complejidad, fragilidad, descompensaciones, dependencia y polifarmacia) es un paciente “con necesidad de recursos sanitarios importante” e indicó que el “gasto sanitario se incrementa en función del grado de comorbilidad; en pacientes con cinco o más enfermedades crónicas, se multiplica por 17”.


Cronicidad, pluripatología y pandemia


Alberto Ruiz Cantero, del Servicio de Medicina Interna del Hospital de La Serranía (Málaga), ha enfocado su ponencia en la importancia de medir los resultados de salud en las personas con enfermedades crónicas y ha afirmado que “ es necesario estandarizar la medición de los resultados en salud transformando los cuidados sanitarios en cuidados de valor”.

Por otro lado, Jordi Amblás-Novellas, del Grupo de Investigación en Cronicidad de la Catalunya Central, ha disertado sobre 'Fragilidad y hospitalización, ¿qué experiencia estamos teniendo durante la pandemia?'. Tras recordar que la pandemia Covid-19 afectó de forma especial a las personas de mayor edad (el 70 por ciento de defunciones se produjo en mayores de 75 años), ha indicado que “la valoración del grado de fragilidad ha emergido como un elemento clave en el proceso de individualización en la toma de decisiones complejas en los pacientes”.


Hospitalización a domicilio 


Por su parte, Pilar Cubo, del Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario Infanta Cristina (Madrid), ha recordado que “la hospitalización a domicilio es una alternativa a la hospitalización convencional para el manejo de procesos agudos o subagudos, con seguimiento clínico y de posibles complicaciones” y, entre sus beneficios, Cubo ha destacado que “es segura, evita el sobrediagnóstico y sobretratamiento, disminuye la iatrogenia, las infecciones asociadas a los cuidados y el deterioro funcional y facilita una recuperación funcional más temprana”.

En relación a la hospitalización a domicilio del paciente crónico complejo, Cubo ha remarcado que es importante “realizar una valoración integral, identificando a cuidador y explorando la situación social, que se debe potenciar el autocuidado, identificar necesidades de soporte social y establecer un plan de cuidados, abogando por una atención centrada en la persona y sus valores”.

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