"Colaborando más, cuidamos mejor". Bajo este lema, el 8º Congreso de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) y la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (Sefac) vuelve a situar el foco en el paciente como el "centro, principio y fin" de una estrategia compartida entre médicos de esta especialidad y farmacéuticos comunitarios. El mensaje es claro y compartido: la colaboración no es una opción, sino una necesidad para responder a los retos de la cronicidad, por ejemplo en enfermedades como la obesidad, la falta de adherencia y la presión asistencial.
Este encuentro se celebrará el 6 y 7 de marzo en Alcalá de Henares (Madrid) y supone "ocho años de trabajo conjunto" que, según coinciden las entidades, han servido para afianzar una relación "muy necesaria" para la atención sanitaria. Así, José Polo, presidente de Semergen, ha subrayado que este recorrido ha permitido "mejorar la coordinación" entre ambos niveles con un objetivo común: "Mejorar la calidad de vida del paciente".
En paralelo, Ana Molinero, presidenta del Comité Organizador del Congreso, ha detallado parte de los contenidos clínicos que completarán el programa, señalando que se abordarán cuestiones como el sobrepeso y la obesidad, abordada desde una perspectiva clínica, preventiva y de acceso a la innovación terapéutica. Polo ha destacado que el "problema" es que "mucha gente no la ve como enfermedad y motivo para ir a consulta".
Según ha afirmado, se trata de "una enfermedad crónica no percibida como tal" y, por ello, ha asegurado que "lo primero es la prevención", insistiendo en la necesidad de actuar antes de que se desarrollen complicaciones asociadas y defendiendo que "aquellos fármacos con indicación aprobada y eficacia demostrada deben estar financiados", garantizando así la equidad en el tratamiento. En la misma línea se ha posicionado Vicente J. Baixauli, presidente de Sefac: "El arsenal terapéutico es muy caro y tiene que ser accesible para los pacientes".
Mientras, María Ester Montes, presidenta del Comité Científico, ha matizado que habrá actualizaciones en patología dermatológica, detección precoz del deterioro cognitivo leve y la importancia de la prescripción estructurada, con la adherencia terapéutica como eje transversal. La dimensión tecnológica ocupará igualmente un espacio relevante en el programa del Congreso. Baixauli ha asegurado que "va a haber varias referencias a todo el ámbito de las tecnologías de la información y comunicación (TIC) y, sobre todo, de innovación digital", avanzando que el congreso contará con mesas específicas dedicadas a estas cuestiones. De hecho, el interés por la Inteligencia Artificial (IA) atraviesa esta edición: "Todos los colectivos estamos preocupados o expectantes a lo que puede suponer su incidencia en nuestros respectivos trabajos".
Si algo ha cambiado en estos ocho años, es el paso de la buena voluntad a la generación de evidencia científica compartida. Baixauli ha afirmado que "el mayor éxito" ha sido la capacidad de "ser capaces de empezar a trabajar juntos en proyectos de investigación", algo que ambas entidades todavía no habían hecho.
Un ejemplo concreto es el estudio sobre Sistemas Personalizados de Dosificación (SPD), que Semergen y Sefac impulsan de manera coordinada. Polo defendió su relevancia clínica: "Es fundamental por poder controlar la dispersión personalizada. Dar al paciente su dosificación, su tratamiento de forma coordinada nos ayudará con una mayor adherencia". La advertencia es directa: "Si un paciente no toma un fármaco, pues no conseguimos los resultados".
Montes ha descrito el alcance del proyecto: "Analizaremos cómo el sistema personalizado de dosificación permite mejorar la adherencia terapéutica en el paciente con dislipemia y cómo influye en efectos cardiovasculares, en reacciones adversas y también en el uso de recursos sanitarios en esta población. Estamos comenzando con él, iniciando el reclutamiento de pacientes".
Más allá de la investigación, todos han puesto sobre la mesa las barreras estructurales que dificultan la coordinación diaria. Motivo por el que Baixauli ha recordado el llamado "Manifiesto Zaragoza" como una llamada de atención: "Creo que fue un buen momento para hacer esa reivindicación de esa falta de comunicación que tenemos en el día a día entre médicos de Familia y farmacéuticos comunitarios".
El objetivo ahora es trasladar esa reivindicación a los "responsables de los sistemas de receta electrónica y de lo que es la atención sanitaria, por lo menos en Atención Primara", de forma que se pueda "conseguir mejorar esa comunicación que creo que es uno de los puntos de mejora que tenemos que abordar cuanto antes".
Molinero, además, ha añadido que esta octava edición en un sistema sanitario que sigue arrastrando retos estructurales. "Este congreso está completamente vivo y aunque parezca que siempre al final tratamos los mismos temas, es que los problemas que tiene la sanidad siguen siendo los mismos", ha insisido, resltando la "falta de suministro de medicamentos", incluso en los nuevos que van saliendo en el mercado.