La
Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG) ha cerrado en Ribadavia la
primera Jornada de Medicina Rural + con la aprobación de la
Declaración “Legado de Medicina Rural”, un documento estratégico que fija las
prioridades para el futuro de la Atención Primaria en el medio rural.
La Declaración fue construida de forma participativa durante el taller final del encuentro -en el que han participado 350 profesionales, 200 de ellos de forma presencial-, e introducida a la
cápsula del tiempo RURAL+, que quedó
enterrada simbólicamente en el jardín de la Casa de la Cultura de Ribadavia, sede de las jornadas, como compromiso con las generaciones futuras y con la sostenibilidad del modelo sanitario rural. La intención es
desenterrarla dentro de diez años para evaluar el grado de cumplimiento de sus diez puntos.
Además de la Declaración de Ribadavia, la
cápsula contenía un fonendoscopio y un tensiómetro como símbolos del ejercicio clínico diario; dos frascos con tierra y aire de Ribadavia como representación del arraigo territorial; el
Manual Minipíldoras de consulta rápida de la SEMG; un pin con un lazo verde de esperanza; y una chapa de MeDeDICO a las personas con el mensaje
“Todos juntos por la Atención Primaria”, como expresión del compromiso colectivo con el fortalecimiento del primer nivel asistencial. La SEMG sella "un compromiso que trasciende el encuentro: convertir la experiencia del territorio en estrategia de sistema y situar la Medicina Rural como pilar esencial de la Atención Primaria del siglo XXI".
Amplio respaldo institucional
La presidenta de SEMG, Pilar Rodríguez Ledo, hace un balance muy positivo de las primeras Jornadas de Medicina Rural, un encuentro muy necesario dado que es un campo que “ha sido sostenido durante décadas por el
compromiso silencioso, la vocación y la capacidad de adaptación de sus profesionales, que muchas veces asumieron responsabilidades más allá de lo exigible. Sin embargo, insistió en que el objetivo ahora es que deje de sostenerse únicamente en la
épica individual o en el romanticismo de la idea y se consolide como una estructura con planificación, reconocimiento y estabilidad”.
Rodríguez Ledo defendió que hablar de equidad implica adaptar recursos, modelos y decisiones al entorno,
reforzar la capacidad resolutiva,
garantizar tiempo clínico,
continuidad asistencial y estabilidad profesional. Reivindicó que el rural no es un espacio de carencia, sino también de soluciones, con una visión integral, menos fragmentada y profundamente humanizada de la atención sanitaria.
El rural tiene voz, evidencia y futuro
Asimismo, destacó que el encuentro celebrado en Ribadavia simboliza
identidad, comunidad e innovación desde lo local, y afirmó que el objetivo no es “resistir” en el rural, sino construir un modelo atractivo, estable y sostenible para las nuevas generaciones. “Si la Medicina Rural desapareciera, la sociedad
perdería proximidad, continuidad y comunidad”, señaló, reivindicando que el rural tiene voz, evidencia y futuro, y debe consolidarse como un
modelo fuerte, reconocido, innovador y sostenible.
Por su parte, el presidente de SEMG Galicia y responsable del Grupo de Trabajo de Medicina Rural de SEMG, Albert Foo Gil, subrayaba que la Medicina Rural “
no es la periferia del sistema, sino su raíz más humana”, y defendió que ejercer en el medio rural significa conocer a las personas más allá de su historia clínica, comprendiendo que la salud es también vínculo, contexto y comunidad. A su juicio, esa cercanía constituye una
fortaleza clínica que permite tomar decisiones más prudentes, responsables y adaptadas a la realidad de cada paciente.
Foo recordó que el rural afronta desafíos como el
envejecimiento, la dispersión geográfica o la dificultad para la cobertura de plazas, pero subrayó que en estos entornos se practica una
Medicina de alta complejidad, con gran capacidad resolutiva e innovación. “
No estamos aquí para romantizar el rural, sino para dignificarlo”, señaló, reclamando reconocimiento, formación específica, recursos adecuados y una estrategia clara que convierta la Medicina Rural en un proyecto profesional atractivo y estable para las nuevas generaciones.
Asimismo, destacó que esta jornadas ha sido un
espacio de construcción colectiva en torno al territorio, la comunidad, la investigación, la docencia y la inteligencia artificial, insistiendo en que el futuro del rural no pasa por resistir, sino por
avanzar, innovar y generar conocimiento propio. “Si queremos un sistema sanitario fuerte, necesitamos una Atención Primaria fuerte, y para ello el rural debe ser visible, respetado y estratégico”, concluyó.
La jornada ha contado con el
respaldo institucional desde su inauguración hasta su clausura, con la presencia de autoridades locales, provinciales y autonómicas, que manifestaron su apoyo al
fortalecimiento de la Medicina Rural como eje estratégico de cohesión territorial y garantía de la equidad en el acceso sanitario y la sostenibilidad del sistema. Además del alcalde de Ribadavia, César Fernández Gil; se contó con la presencia de Rosendo Luis Fernández Fernández, en representación de la Diputación de Ourense; y de Sofía López Linares, directora general de Planificación e Reforma Sanitaria de la Consellería de Sanidade de la Xunta de Galicia, quien declaró oficialmente inauguradas las Jornadas. La clausura contó nuevamente con el alcalde César Fernández Gil y con las intervenciones de Luis Menor Pérez, presidente de la Diputación de Ourense y de Alberto Cipolla, director de Operaciones de la Fuerza de Ventas de Menarini España, como colaborador del encuentro.
Decálogo de la Declaración de Ribadavia “Legado de Medicina Rural”
1. Equidad territorial
Garantizar el acceso efectivo a una atención sanitaria de calidad independientemente del lugar de residencia, mediante planificación y financiación adaptadas al territorio.
2. Formación y relevo generacional
Desarrollar itinerarios formativos estructurados en entornos rurales que aseguren la captación, motivación y permanencia de nuevas generaciones de profesionales.
3. Investigación y evidencia rural
Impulsar la generación de conocimiento científico desde el medio rural, integrando a los centros rurales en redes de investigación y proyectos estratégicos.
4. Innovación y transformación digital humanizada
Incorporar tecnología, inteligencia artificial y telemedicina como herramientas que refuercen la resolutividad y la proximidad, preservando el vínculo clínico.
5. Comunidad y sostenibilidad social
Fortalecer el papel de la Atención Primaria rural como eje de cohesión comunitaria, integrando salud, servicios sociales y desarrollo local.
6. Reconocimiento profesional y dignidad del ejercicio
Garantizar condiciones laborales estables, tiempo clínico adecuado y reconocimiento institucional al liderazgo y la alta competencia del profesional rural.
7. Planificación y gobernanza adaptada al territorio
Diseñar políticas sanitarias diferenciadas que incorporen la voz de los profesionales rurales en los órganos de decisión y planificación estratégica.
8. Resolutividad y autonomía clínica
Dotar a los equipos rurales de recursos diagnósticos, organizativos y competenciales que permitan una atención integral, segura y eficiente.
9. Estabilidad estructural y sostenibilidad del modelo
Asegurar financiación suficiente, dimensionamiento adecuado de cupos y modelos organizativos que garanticen continuidad asistencial y viabilidad a largo plazo.
10. Identidad, prestigio y proyección de la Medicina Rural
Reforzar la visibilidad académica, científica y social de la Medicina Rural como modelo avanzado, innovador y estratégico para el futuro del sistema sanitario.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.