El paradigma sanitario está cambiando. Los
avances tecnológicos han transformado la manera de entender la salud y la asistencia sanitaria. En este contexto, resulta imprescindible contar con infraestructuras capaces de acompañar y potenciar estos progresos. Las nuevas construcciones no solo deben adaptarse a esta nueva era, sino también
anticiparse a los cambios que están por venir. Por ello, es fundamental evitar que los espacios sanitarios queden obsoletos en un plazo de diez años. Así, la ingeniría y el rediseño defiinen el nuevo hospital del futuro. El
nuevo hospital de Málaga se erige, precisamente, como el ejemplo más claro de esta necesidad.
Un motor de cambio hacia el nuevo paradigma sanitario. Este fue el propósito con el que nació el
proyecto que aspira a convertirse en el centro sanitario de referencia en Andalucía. Sabemos que su nombre será el de Virgen de la Esperanza y que en la obra se invertirán
más de 500 millones de euros. Es una apuesta por el futuro de la sanidad; también por el de la investigación y la innovación científica. El proceso de ejecución ya ha comenzado y las
obras se extenderán hasta 2032. Con todo, el objetivo es lograr levantar un hospital que sepa estar a la vanguardia en un contexto de continuo cambio.
El reto es grande: conseguir que el Virgen de la Esperanza sea referente en innovación también a largo plazo.
José Antonio Ponce, subdirector de infraestructuras del hospital regional de Málaga, explica en
Redacción Médica las claves para que un hospital nuevo crezca al ritmo de los avances médicos y no se
quede atrás con el paso de los años.
Cómo hacer que el nuevo hospital de Málaga se mantenga a la vanguardia
La
innovación debe ser el pilar de este proyecto. Sin embargo, la experiencia llama a trabajar siempre de la mano de la parte asistencial. “Tenemos que mirar siempre al futuro y, si es posible, adelantarnos incluso a nuestras propias instalaciones. Eso implica estar al día, tener en cuenta muchos factores y, si durante la construcción es necesario
modificar partes del proyecto para adaptarlo mejor a los servicios, hacerlo. Pero con los años he aprendido que la clave es avanzar siempre de la mano de la parte asistencial”, explica Ponce.
En este punto, añade que el diseño de un hospital se hace siempre pensando en un proyecto “para toda la vida”. No obstante, es consciente de que la proyección humana tiene un límite. “Tu vista no da más allá de 10 o 20 años. Tú puedes suponer que esto va a estar así, puedes saber que esto va de esta manera, pero no lo tienes con certeza”, reconoce. “De hecho, este hospital se diseñó antes de la
pandemia y tuvimos que hacer un rediseño completo después”, añade.
El reto está en ser capaces de crear una infraestructura que integre tecnología que aún está en desarrollo y que, por tanto, se desconoce. “Este hospital ya ha tenido un par de rediseños y temo que cuando se acabe no sea tan moderno ni tenga tanto equipamiento como tiene actualmente el mío, que se supone que va a sustituir. Aquí vuelve
a cobrar especial importancia la parte asistencial”, relata el ingeniero.
Cuando le preguntamos qué puede hacer que un hospital nuevo no se quede obsoleto con el paso del tiempo, Ponce tiene claro cuáles son sus indispensables. Para empezar,
el espacio. “Es indispensable poder modular y
adaptar los servicios cuando las necesidades lo exigen. La
tecnología sanitaria, junto con la bélica, es una de las que más avanza hoy en día, y por eso es fundamental contar con capacidad de cambio y flexibilidad para evolucionar al mismo ritmo”´, sentencia.
De igual modo, insiste en la importancia de contar con una “
buena arquitectura con experiencia en hospitales”. “Es un sector tan exclusivo que, si no se tiene experiencia en
sedes hospitalarias, esa ingeniería no lo va a hacer bien”, asegura. Así pues, vuelve a hablar de la
parte asistencial. “Es una cosa vital para que el hospital avance”.
Para terminar, señala el papel de un
buen servicio de mantenimiento, para así garantizar la pervivencia de la infraestructura. “El nuevo hospital debe recoger el testigo del
Hospital Regional de Málaga; tiene que organizarse con la experiencia que ya poseemos, de modo que el nuevo edificio se adapte a las necesidades de mantenimiento y funcionamiento que requiere un hospital”, concluye.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.