Sanidad frena el fármaco Kisunla para alzhéimer por su coste-efectividad

La CIPM de marzo también revisa al alza los precios de fármacos para tiroides y la adrenalina, entre otros comunes

Exterior del Ministerio de Sanidad.


06 may 2026. 17.30H
SE LEE EN 4 minutos
El Ministerio de Sanidad ha publicado este miércoles el documento completo de los acuerdos a los que llegó la Comisión Interministerial de Precios de los Medicamentos (CIPM) en su reunión del mes de marzo. Las novedades, teniendo en cuenta que ya se conocían los medicamentos que recibieron luz verde a ser incluidos en la financiación pública, son los fármacos que han sido 'rachazados'. En este caso hay tres. Uno de ellos es Kisunla, un fármaco dirigido al tratamiento del alzhéimer, que no logra financiación pública en España. Al menos de momento.

"Con respecto a este medicamento, la Comisión acuerda proponer a la Dirección General la no inclusión de este medicamento en la prestación farmacéutica del SNS teniendo en cuenta el valor terapéutico y social del medicamento y beneficio clínico incremental del mismo teniendo en cuenta su relación coste-efectividad, así como criterios de racionalización del gasto público destinado a prestación farmacéutica e impacto presupuestario en el Sistema Nacional de Salud", señala el texto. 

Los otros dos fármacos que han recibido un acuerdo denagatorio son Kayfanda, indicado para el prurito colestásico en pacientes con síndrome de Alagille a partir de los seis meses de edad , y Amvuttra, destinado a la amiloidosis por transtiretina en adultos con miocardiopatía.

En el caso de Kayfanda, Sanidad ha rechazado su financiación tras evaluar su valor terapéutico y social frente a su relación coste-efectividad e impacto presupuestario en el sistema. Por su parte, la exclusión de la indicación de Amvuttra se justifica por criterios de racionalización del gasto y, específicamente, por la existencia de otras alternativas terapéuticas para la misma afección que presentan un menor precio o un inferior coste de tratamiento.

A estos se suman varias denegaciones de nuevas indicaciones en medicamentos ya existentes, como Opdivo, Yervoy, Jaypirca y Amvuttra, lo que implica que esas nuevas utilidades terapéuticas no serán cubiertas por el sistema público.

Además, en el bloque de alegaciones, la CIPM mantiene el rechazo tras revisar los expedientes de Ayvakyt, Pedmarqsi, Ebvallo y Kisqali, cerrando la puerta a su financiación en las condiciones solicitadas por las compañías.

El conjunto de acuerdos refleja una estrategia marcada por el equilibrio entre acceso a la innovación y sostenibilidad del sistema, donde el criterio de coste-efectividad continúa siendo determinante tanto para aprobar como para rechazar medicamentos dentro de la financiación pública.


Subidón de precio a varios medicamentos


Por otra parte, la CIPM de marzo ha aprobado una subida del precio de varios fármacos de uso común, entre ellos tratamientos para la tiroides, la adrenalina para emergencias alérgicas y medicamentos utilizados en dolor crónico o patologías respiratorias.

Entre los incrementos más relevantes destaca el de los autoinyectores de adrenalina (Jext), indicados para tratar anafilaxias graves. Su precio pasa de 26,96 a 41 euros en el formato de una pluma de 300 microgramos, y de 53,92 a 77,17 euros en el envase de dos unidades. En la presentación pediátrica (150 microgramos), el aumento es similar: de 29,14 a 41 euros y de 58,28 a 77,17 euros, respectivamente.

También suben los medicamentos para la tiroides como Eutirox, ampliamente utilizados en tratamientos crónicos. Sus precios aumentan de 1,32 a 1,52 euros (25 microgramos), de 1,79 a 1,99 euros (50 microgramos) y de 3,16 a 3,36 euros (100 microgramos).

La revisión al alza se extiende a otros fármacos de uso frecuente. La morfina oral (Oramorph) incrementa su precio de 4,59 a 5,05 euros (20 mg/ml) y de 2,30 a 2,53 euros (2 mg/ml). En el caso de la metadona (Metasedin), utilizada tanto en dolor como en deshabituación, los comprimidos de 5 mg pasan de 1,55 a 1,90 euros (envase de 20) y de 56,15 a 71,22 euros (envase de 800), mientras que la solución inyectable sube de 3,53 a 5,08 euros.

También se encarece la teofilina (Elixifilin), que pasa de 1,60 a 1,89 euros, y el antibiótico Rovamycine (espiramicina), cuyo precio aumenta de 2,25 a 6,79 euros, uno de los mayores incrementos porcentuales recogidos en el documento.

En todos los casos, la CIPM justifica las revisiones por “cambios en las circunstancias económicas, técnicas y sanitarias” desde la fijación inicial de los precios, dentro de un sistema que prevé además revisiones anuales para ajustar el gasto farmacéutico.
REGÍSTRATE GRATIS
PARA SEGUIR LEYENDO
¿Ya eres premium? Inicia sesión

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.