La inmunoterapia sigue ganando terreno en
Oncología. En este sentido, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) ha publicado este martes el informe de posicionamiento terapéutico (IPT) de
durvalumab (Imfinzi), en combinación con quimioterapia antes de cirugía y como tratamiento posterior, para pacientes con
cáncer de vejiga músculo invasivo resecable. Un documento que respalda su uso en este contexto, aunque con ciertos matices sobre los ensayos.
El
cáncer de vejiga músculo invasivo representa una de las formas más agresivas de esta enfermedad, con una
elevada tasa de recaídas pese al tratamiento estándar basado en quimioterapia y cistectomía radical. En este escenario, el IPT analiza el papel de durvalumab como tratamiento perioperatorio completo: administrado junto a gemcitabina y cisplatino antes de la cirugía (neoadyuvancia) y mantenido en monoterapia después (
adyuvancia).
Menos recaídas y tendencia a mejorar la supervivencia
La evaluación se basa principalmente en el
ensayo fase III NIAGARA, que compara este esquema frente a la
quimioterapia estándar. Los resultados muestran una mejora en variables consideradas clínicamente relevantes.
En términos de supervivencia libre de eventos (que mide el tiempo hasta recaída, progresión o muerte) el tratamiento con durvalumab
reduce el riesgo en un 32 por ciento frente al comparador (HR 0,68). Además, en el análisis intermedio de supervivencia global se observa una
menor proporción de fallecimientos en el grupo tratado con inmunoterapia (25,5 por ciento) frente al grupo control (31,9 por ciento), lo que apunta a un posible beneficio también en
supervivencia, aunque los datos aún no son definitivos.
Otro aspecto destacable es que una
mayor proporción de pacientes llegó a someterse a la cirugía en el brazo experimental, sin evidenciarse un perjuicio en este punto pese al uso de tratamiento previo.
Un beneficio con límites metodológicos
Pese a estos resultados, el IPT subraya limitaciones que condicionan la interpretación de la evidencia. La principal es
el propio diseño del ensayo, que no permite diferenciar qué parte del beneficio corresponde al uso de durvalumab antes de la cirugía y cuál al tratamiento posterior. Este aspecto es especialmente relevante en un contexto en el que existen
otras estrategias terapéuticas diferenciadas.
Además, el estudio es abierto (no ciego) y
no incluye placebo en la fase adyuvante, lo que incrementa el riesgo de sesgo. También se señala que una de las variables utilizadas, la respuesta patológica completa, no está plenamente validada como marcador sustituto de supervivencia en este tipo de tumor.
A ello se suma que la población del ensayo no refleja completamente la práctica clínica habitual. Los pacientes incluidos eran, de media,
más jóvenes y con mejor estado funcional que los que se observan en el mundo real, lo que puede limitar la extrapolación de los resultados.
Opción válida en un escenario con necesidades no cubiertas
La Aemps considera que durvalumab, en combinación con quimioterapia antes de la cirugía y como tratamiento posterior, constituye
una opción terapéutica en pacientes con cáncer de vejiga músculo invasivo resecable.
El informe sitúa este abordaje en un contexto de
necesidad clínica relevante, donde las tasas de recaída siguen siendo elevadas con los tratamientos actuales. Sin embargo, también insiste en que los resultados
deben interpretarse con cautela, ante las incertidumbres que deberán resolverse con más evidencia a largo plazo.
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