Las alarmas vuelven a saltar. La amenaza del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de
suspender el comercio exterior con España haciendo alusión a la posición de Moncloa sobre la ofensiva militar contra Irán, han provocado de nuevo incertidumbre en el ámbito sanitario. Un escenario de tensión comercial ante el que la administración y la
industria farmacéutica subrayan que el suministro de medicamentos está garantizado gracias al
refuerzo de mecanismos de vigilancia para proteger los fármacos estratégicos y evitar posibles desabastecimientos.
Las declaraciones de Donald Trump han provocado la
comparecencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la que, además de ahondar en la geopolítica a nivel mundial, ha enviado una respuesta al mandatario estadounidense. "
Nuestra respuesta se resume en un 'no' a la guerra", ha aclarado. Ese discurso apunta a ser la contestación de España ante el desafío de Trump, si bien las dudas sobre esta
ruptura comercial no solo están en el aire, sino que empiezan a tener su propio análisis en el ámbito de la industria farmacéutica y en la
sanidad privada.
La Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (
Aemps) traslada a
Redacción Médica un
mensaje de seguimiento activo ante el contexto geoestratégico actual.
"En términos generales, para
todos los medicamentos comercializados en España, el laboratorio (venga del lugar que venga el medicamento) tiene unas obligaciones de garantizar el suministro para evitar los problemas de suministro y, en caso de no poder suplir la demanda, debe
avisar a la Aemps con la suficiente antelación para poder buscar alternativas o tomar medidas que minimicen el impacto en pacientes", ha explicado.
En todo caso, la Aemps ha señalado que lleva a cabo un
"seguimiento intensivo" de las cadenas de suministro debido a la situación geoestratégica actual y está en contacto con las diferentes empresas "para t
omar las medidas necesarias que sea necesario, especialmente en los medicamentos estratégicos de la lista de la Aemps y los críticos de la UE".
La sanidad privada, expuesta a la amenaza de Trump
En cuanto a la sanidad privada, expertos en el sector trasladan a este medio su preocupación. "
La sanidad privada estará expuesta" a la amenaza comercial, responden a consultas de este medio. Desglosan sus observaciones sobre los principales ejes de impacto que podría tener esta amenaza de
Trump en el caso de convertirse en realidad. Precisamente, ahondan en que el sector privado se verá más afectado porque “
compra directamente a multinacionales, usa más
tecnología premium estadounidense, depende de
renovación constante de equipos y tiene
menor poder negociador individual”.
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"La sanidad privada encara una presión económica"
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"El impacto probable será el
encarecimiento tecnológico, el retraso en inversiones o el aplazamiento de la
renovación de equipos", enumeran estas fuentes sobre los efectos directos en la sanidad privada. Precisamente, estas voces indicen en que
los centros y los propios grupos hospitalarios encaran una “presión económica” derivada de este movimiento de Donald Trump. “Los hospitales y clínicas
deberán ajustar costes, un posible menor crecimiento salarial, y, probablemente, el retraso en la contratación”, describen a lo largo de la conversación con este periódico.
¿Significa esto que va a haber una
destrucción masiva del empleo sanitario en el sector privado? Las fuentes consultadas por
Redacción Médica lo descartan. No obstante, sí que ahondan que “la demanda asistencial seguirá creciendo como consecuencia del envejecimiento poblacional”. Un aspecto que tendrá otro impacto, y es que, de convertirse en realidad la amenaza de Trump,
los pacientes “notarían efectos indirectos”. Entre los más destacados, estas voces subrayan “el
aumento de las listas para pruebas diagnósticas, el incremento de precios en
seguros médicos, y el menor acceso inmediato a tecnología de última generación”.
Aún así, estos expertos desechan la posibilidad de que esta ruptura comercial provoque un
“desabastecimiento de medicamentos esenciales”. Asimismo, tampoco prevén “ni el cierre generalizado de centros, ni el colapso asistencial”.
La sanidad privada tiene un plan B. Así lo descubren estas fuentes a
Redacción Médica, que explican que este se remonta a la etapa de la pandemia del Covid-19. “Las grandes
aseguradoras y grupos hospitalarios probablemente activarán la
diversificación de proveedores (Alemania, Países Bajos, Francia, Corea del Sur y Japón), y la
compra vía distribuidores europeos”, dicen.
Más allá de esa posibilidad, que ya está en el radar de la sanidad privada, lo cierto es que estas voces expertas no ven un futuro demasiado claro en los movimientos de Donad Trump. “A día de hoy, se trata de una amenaza política, no de una medida aplicada.
Estados Unidos no puede sancionar fácilmente solo a España, porque la política comercial depende de la Unión Europea”, señalan.
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"EEUU no puede sancionar fácilmente solo a España porque la política comercial depende de la UE"
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Cualquier embargo desencadenaría respuesta conjunta de la UE (que ya ha salido en defensa de España ante este primer paso de la Casa Blanca y conflictos legales internacionales). Es decir: el escenario más probable no es un bloqueo sanitario inmediato, sino: aranceles, retrasos, restricciones selectivas, presión regulatoria”, rematan al respecto.
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