La
enfermedad crónica de injerto contra receptor sigue siendo una de las principales complicaciones del
trasplante de células madre hematopoyéticas, al impactar de forma significativa en la morbilidad y mortalidad de los pacientes. Ante este escenario, el
Hospital Virgen del Rocío, junto al
Hospital de Santa María de Lisboa, ha impulsado un ensayo clínico para evaluar la seguridad y viabilidad de la infusión de
linfocitos T reguladores procedentes de donantes de trasplante de médula ósea en pacientes que desarrollan esta complicación. Tras identificar la
dosis óptima, el siguiente paso será diseñar un
nuevo ensayo clínico con mayor número de pacientes que permita consolidar estos resultados.
Uno de los coordinadores de este estudio hispano-luso es
José Antonio Pérez Simón, jefe del Servicio de Hematología del hospital sevillano. El especialista subraya en
Redacción Médica la importancia de comprender el papel de los linfocitos T reguladores en este contexto, ya que “son las
células del sistema inmunitario encargadas de modular la respuesta del resto, evitando una activación excesiva y manteniendo el equilibrio”.
Con una cohorte de
33 pacientes, el hematólogo explica que “se evaluó la
seguridad y viabilidad de la infusión de linfocitos T reguladores en casos de
enfermedad crónica de injerto contra receptor resistente o dependiente de tratamiento”. Tras ajustar la dosis, los resultados muestran que “la obtención y
administración de estas células es viable y segura. Además, las infusiones se asociaron con una mejoría clínica, especialmente a dosis más elevadas”.
Entre las principales conclusiones del estudio destaca que el
71 por ciento de los pacientes presentó una
respuesta global y el
52 por ciento mejoró al menos dos puntos en la escala de gravedad de la enfermedad. Pérez Simón señala, además, que “un número significativo de pacientes logró reducir o incluso suspender el tratamiento inmunosupresor”.
Un nuevo ensayo sumando más pacientes
Aunque el estudio no estaba diseñado para
demostrar eficacia de forma concluyente, los resultados apuntan al potencial terapéutico de los linfocitos T reguladores derivados de donante en este contexto. Por ello, el especialista defiende seguir avanzando en “este
campo innovador, para lo que será clave obtener financiación que permita
desarrollar un ensayo con
mayor tamaño muestral y consolidar la prueba de concepto”.
Asimismo, estos hallazgos abren la puerta a nuevas aplicaciones más allá del
trasplante hematopoyético. “Este enfoque puede servir como base para el desarrollo de otras estrategias terapéuticas”, añade.
El hematólogo confía en que este ensayo académico, financiado por la
Unión Europea, tenga continuidad y permita dar un paso decisivo en la consolidación del potencial de los linfocitos T reguladores frente a la enfermedad crónica de injerto contra receptor. En este sentido, la puesta en marcha de un
ensayo en fase II se perfila como el siguiente objetivo a corto plazo.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.