Los
médicos en España han protagonizado huelgas a lo largo de todo el país contra el Estatuto Marco, durante los últimos meses. Y los MIR dejan la puerta abierta a imitarles después del verano, con
carácter indefinido. Así lo ha expresado recientemente la
Asociación MIR España (AME), alegando que será “inevitable” si no se mejoran las
condiciones laborales de los profesionales en proceso de especialización en el Sistema Nacional de Salud (SNS). Las consecuencias de un paro médico de estas características pueden apreciarse en lo que respecta a un aumento de la mortalidad, aunque marginal, una reducción de la atención médica y en el aumento del gasto por hospitalización. Así lo demuestra un estudio que analiza la situación de Corea del Sur entre febrero de 2024 y agosto de 2025, momento en el
90 por ciento de los residentes participaron en una huelga en contra de la decisión del Gobierno coreano de no aumentar las plazas en las facultades de Medicina.
Tras analizar 200 hospitales universitarios, se extraen datos relevantes en lo que respecta a la mortalidad de los pacientes según su riesgo. Estos revelan una estrategia de racionamiento y priorización dentro de los hospitales bajo mínimos. En el caso de los pacientes con afecciones de alto riesgo, como tumores cerebrales o necesidades de trasplante,
no hubo cambios significativos en sus tasas de mortalidad y, aunque sus hospitalizaciones cayeron en las primeras semanas de la huelga, el volumen se recuperó rápidamente.
Por el contrario, los pacientes con enfermedades de gravedad media, es decir, aquellas que necesitan monitorización pero no cuidados críticos inmediatos, tuvieron la
mayor reducción de sus hospitalizaciones, reduciéndose un 23,5 por ciento. Además, este grupo registró un aumento de 0,6 puntos porcentuales en la mortalidad a los 30 días del ingreso. Por último, las admisiones por problemas básicos o lesiones leves disminuyeron un 17,4 por ciento, aunque
sin un impacto significativo en la mortalidad.
A nivel general, el estudio detectó un
aumento marginal de 0,39 puntos porcentuales en la mortalidad a 30 días tras la hospitalización durante los 18 meses de huelga de
residentes. Este incremento se concentró en la fase inicial del paro médico y se fue atenuando con el tiempo.
Bajada de las hospitalizaciones y aumento del gasto
Otra de las consecuencais de la huelga MIR se vio en la
caída en las hospitalizaciones, en concreto, de un 17,3 por ciento en los centros afectados, mientras que las visitas ambulatorias cayeron un 8,6 por ciento. Además, el
gasto medio por hospitalización ascendió a 262,76 euros, un 11,6 por ciento más del precio normal, situado en 235,45 euros. Los investigadores señalan que este aumento podría derivar de inyecciones de fondos gubernamentales de emergencia para mantener los hospitales a flote, o
de un uso mucho más intensivo de los recursos por cada paciente ingresado.
Otra de las medidas observadas durante la
huelga MIR fue que el
traslado a hospitales no universitarios por parte de los pacientes fue mínimo. Es decir, estos no buscaron alternativas en centros más pequeños.
Aunque la estrategia de contención de la crisis dio resultado, protegiendo a las personas en cuidados intensivos y con cifras muy bajas de incremento de la mortalidad, se pone de relieve que al destinar el escaso personal disponible casi exclusivamente a las urgencias de prioridad alta, se limitó la capacidad para evaluar, tratar y monitorizar a tiempo a los
pacientes de hospitalización general.
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