El suicidio tiñe de negro el proceso de
Formación Sanitaria Especializada (FSE) para médicos. De momento, 2026 acumula varios casos, dos en Cataluña y uno en Baleares. Además, se investiga
un cuarto suceso en Canarias, acaecido en las últimas semanas del mes de mayo. Una realidad que preocupa al conjunto de la profesión facultativa, desde los representantes de los residentes hasta las propias entidades colegiales. El mensaje es común: la atención psicológica es fundamental para abordar estos casos, pero la respuesta se halla en la
mejora de las condiciones laborales de los MIR.
El vocal de Médicos Jóvenes de la
Organización Médica Colegial (OMC), Juan Pablo Carrasco, ha resaltado que este tipo de casos tienen que ser "tratados con el máximo respeto”, ya que detrás de cada uno existen realidades complejas y "es importante evitar simplificaciones". Sin embargo, el integrante de la entidad también ha indicado que existen factores laborales que influyen en el
deterioro de la salud mental del residente. Al final, la escasa satisfacción con el trabajo diario y la saturación inciden en el estado anímico del profesional camino de la especialización.
En este sentido, Carrasco ha señalado que esta vía formativa acostumbra a traducirse en "
una carga muy elevada para el residente". "El MIR suele ir unido a jornadas prolongadas, guardias frecuentes, presión asistencial, responsabilidad creciente y, en ocasiones,
falta de supervisión o de espacios seguros para expresar el malestar", ha enumerado. De ahí que la prevención ante el desarrollo de trastornos mentales -los cuales pueden finalizar en suicidio- deba abordarse de manera integral, a través de la actuación en las condiciones laborales de los residentes -cumplimiento de los descansos, adecuación de las cargas, mejora de la supervisión- y la cultura organizativa. "Hay que construir entornos en los que pedir ayuda no se perciba como un signo de debilidad", ha afirmado el vocal de la OMC a
Redacción Médica.
|
"Hay que construir entornos en los que pedir ayuda no se perciba como un signo de debilidad"
|
Respecto a la incorporación de
recursos específicos de apoyo psicológico en el Sistema Nacional de Salud (SNS), Carrasco ha remarcado su utilidad, siempre que garanticen confidencialidad, accesibilidad y ausencia de estigma. No obstante, ha puntualizado que esta no es la respuesta definitiva. "Conviene evitar que estas iniciativas sustituyan a los cambios estructurales necesarios: no se trata solo de ofrecer apoyo cuando el problema ya está presente, sino de reducir los factores que lo generan", ha explicado Carrasco.
Hay que recordar que España es el
cuarto país de Europa en el que los residentes realizan más horas, solo superados por sus homólogos de Grecia, Malta y Chipre, según un informe de la Asociación Europea de Médicos Jóvenes (EJD, en sus siglas en inglés). Asimismo, el estudio Ikerburn, realizado por la OMC, mostró que los MIR más agotados a nivel mental eran aquellos que asumían las
jornadas laborales más prolongadas o llevaban a cabo un mayor número de guardias. En particular, más del 93 por ciento de los encuestados registraron algún síntoma unido al
burnout, en muchos casos, paso previo a desarrollar ansiedad o depresión y, en los casos más graves, el planteamiento de quitarse la vida.
Acceso a la ayuda psicológica
Algunos centros hospitalarios y de Atención Primaria ya ofrecen servicios de asistencia psicológica a sus plantillas. Estas no acostumbran a contar con líneas diferenciadas para los residentes, algo que Carrasco no ha considerado prioritario. Bajo su prisma, se debe incidir en mejorar la
accesibilidad y visibilidad de esta ayuda entre los integrantes más jóvenes del SNS. "Necesitamos llegar de forma efectiva a los MIR, derribando barreras de acceso, estigma y desconocimiento", ha explicado.
En este sentido, el vocal de la entidad colegial ha destacado el papel del
Programa de Atención Integral del Médico Enfermo (Paime), impulsado por la OMC. "Ha demostrado ser una herramienta fundamental para la
asistencia a profesionales con problemas de salud mental, incluyendo situaciones de especial vulnerabilidad", ha compartido Carrasco. Un instrumento en el que también recalan profesionales en proceso de especialización.
Refuerzo MIR del Paime
Los profesionales tras el PAIME observan los recientes suicidios con preocupación. "Dentro del PAIME hay alguna iniciativa centrada en los MIR, lo que pasa es que viendo cómo se está poniendo de complicada la situación habrá que reforzarlas", ha indicado el coordinador del programa, Rubén García, a este diario. Entre las ya activas, la Fundación de Protección Social, junto a la Fundación Galatea, emiten un manual centrado en la
salud de los residentes, que se entrega a los médicos en formación nada más ingresar en el SNS. A su vez, se organizan sesiones formativas sobre esta problemática para tutores, con la misión de que puedan
detectar posibles signos de alarma entre los jóvenes a su cargo.
|
"Habrá que reforzar las iniciativas centradas en el MIR en el PAIME"
|
García ha participado en talleres organizados en las facultades de Medicina. Estos se centran en el autocuidado y la importancia de relativizar las situaciones vividas. "Hay que incidir ya en los estudiantes del grado, dado que en esta fase es cuando arranca la problemática", ha lamentado el coordinador de este programa facultativo. La intención del Plan Estratégico 2026-2030 del PAIME es incluir
medidas preventivas similares en el ámbito MIR, con sesiones en hospitales o el establecimiento de grupos de trabajo con residentes.
"La prevención es un aspecto fundamental en el que profundizar", ha sentenciado García. En esta y las condiciones laborales de los residentes radica el combate contra esta lacra. Un problema que debilita al proceso de especialización, pero también al SNS.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.