Tener la experiencia de
vivir en el extranjero puede enriquecer profesionalmente a quien se atreve a dar el paso. Sobre todo, cuando estás en
periodo de formación dentro de una especialidad médica. Algunos
MIR dan el salto a países del entorno, o incluso de otros continentes, para completar su aprendizaje. Este es el caso de
Miguel Ángel Sánchez Pérez, residente de cuarto año de Otorrinolaringología en el
Hospital Puerta de Hierro de Majadahonda (Madrid), que ha decidido irse a Londres para aprender en el hospital St. George’s, al sur de la ciudad. No es su primera vez haciendo rotaciones externas, ya se fue a Valencia el año pasado, pero sí es su primera vez trabajando fuera de nuestro país. “En mi caso la rotación es de un mes, y la de Valencia también.
En otros servicios sí que suele ser de varios meses, pero en nuestro caso es así”, cuenta a
Redacción Médica.
Es una oportunidad al alcance de los MIR, y Sánchez Pérez admite que la mayoría la aprovecha. “Sabía que
quería irme a algún sitio fuera para probar también cómo es el extranjero, cómo son en otros hospitales. En mi caso, mi jefe actual hizo un
fellowship aquí, estuvo un año trabajando en este hospital, entonces me recomendó el hospital y eso me trajo”, afirma el futuro especialista. Aunque ahora mismo está en
Inglaterra, con otra forma de trabajar, el médico
no piensa que esto vaya a ser un problema a la hora de readaptarse al centro que le da formación en España: “Al final llevo en mi hospital más de tres años y a lo mejor piensas que estás un poco desconectado, pero en
cuanto vuelves el primer día casi es como si no te hubieras ido. En seguida te acuerdas de todo. Me pasó también con Valencia”, admite.
Un sistema de salud parecido, pero salarios más altos
Sánchez Pérez explica que el funcionamiento del NHS, el sistema nacional de salud de Reino Unido, y el de nuestro
Sistema Nacional de Salud son muy similares:
“Tienen también seguridad social, es decir, no tienen que pagar por ir a urgencias ni por ir a ningún tipo de consulta”. Los médicos, sostiene, protestan sobre cosas similares que en España: “Se quejan de que hay mucha lista de espera, mucha burocracia durante la jornada, muchos clics en el ordenador para sacar el trabajo adelante, y de que
hay pocos minutos por cada paciente”, puntualiza.
Aunque para él, una diferencia sustancial son los sueldos, que, alega,
son “cuatro veces superiores” a los de nuestro país, un dato que le resulta llamativo pero no le genera frustración al hacer la comparativa:
“Tengo ganas de volver a mi hospital, aunque son muy majos”. El futuro otorrinolaringólogo sostiene que hacer rotaciones en el extranjero es una experiencia “que te ayuda en todas las situaciones de la vida”, debido a que se aprenden nuevas técnicas para hacer cirugía o tratar enfermedades, y en lo personal es “una oportunidad para ir a cualquier sitio del mundo”. Prosigue diciendo que “puedes pensar que un mes a lo mejor es mucho. Pero, desde luego, si te quedas en tu hospital nunca te vas a acordar de qué hiciste en febrero de 2026,
pero sí te vas a acordar del mes que estuve en tal sitio fuera y de lo que te enseñaron”, concluye.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.