El borrador del Ministerio de Sanidad para modificar el decreto que regula las condiciones laborales de los médicos internos residentes (MIR), y demás profesionales que componen la Formación Sanitaria Especializada, ya está sobre la mesa y ha chocado con la oposición unánime de las comunidades autónomas. Las regiones rechazan el texto que limita las jornadas a 17 horas continuadas y restringe las guardias a cuatro mensuales, argumentando que la medida se ha diseñado a espaldas de los gestores y compromete gravemente la formación de los futuros especialistas.
El departamento que dirige Mónica García busca
adaptar los horarios de los médicos en formación a las directivas europeas mediante la reforma del real decreto 1146/2006. Para lograrlo, Sanidad ha presentado a las comunidades un documento, al que ha tenido acceso
Redacción Médica, que establece un máximo de 37,5 horas semanales en cómputo semestral, garantizando descansos diarios de 12 horas y semanales de 24. El ministerio justificó la ofensiva legal señalando que la organización actual no "vela lo suficiente" por el cumplimiento de los topes de trabajo, lo que "puede ser un elemento de perjuicio" sobre el desempeño de los facultativos. Sin embargo, las administraciones regionales denuncian que la cartera estatal ha obviado el diálogo con los territorios. Fuentes autonómicas lamentan que el Ejecutivo no haya
evaluado el impacto real de estos cambios en unos hospitales que ya sufren la
carencia crónica de personal.
Límite a las guardias MIR
El proyecto ministerial dibuja un nuevo escenario para los residentes al
prohibir que superen las 17 horas ininterrumpidas en el hospital. Esta directriz obliga al médico a ausentarse de su turno ordinario la mañana previa a una guardia, una instrucción que las autonomías tildan de perjudicial para el aprendizaje. Además, el texto fija un tope de cuatro guardias al mes y solo permite una quinta bajo estricta necesidad formativa, requiriendo siempre un
informe favorable de salud laboral. Para asegurar la aplicación de la norma, Sanidad pretende instaurar sistemas de control horario accesibles para el residente e introduce el concepto de carga laboral excesiva. Saltarse estas obligaciones acarreará inspecciones directas y la
posible pérdida de la acreditación para la unidad docente implicada.
La
caída drástica del tiempo en formación mediante presencia clínica también genera máxima inquietud en las consejerías. Las comunidades detallan que recortar el tope de los residentes desde las 1.500 horas de formación actuales hasta las 1.000 que plantea el borrador colisiona frontalmente con los programas oficiales de las especialidades médicas. Al disminuir de forma simultánea la jornada de los médicos adjuntos, a raíz de los
cambios que contempla el nuevo Estatuto Marco, y la de los propios MIR, los centros se enfrentan a un déficit de supervisión para los facultativos más jóvenes. Frente a este escenario organizativo, las regiones sugieren cimentar la actualización de los derechos laborales del personal en formación y de la plantilla estructural bajo el mismo paraguas legislativo que esta en marcha ahora mismo como es el mencionado Estatuto Marco,
evitando así disfunciones entre las distintas normativas.
Blindaje salarial
En el plano económico, la propuesta ministerial introduce mejoras en las nóminas para
compensar la dedicación exclusiva de estos profesionales, a quienes se prohíbe ejercer en la sanidad privada o firmar contratos a tiempo parcial. El proyecto ampara únicamente las actividades de creación científica, literaria o artística que se desarrollen fuera del horario hospitalario y cuenten con la autorización de la gerencia. La norma garantiza que el residente percibirá el
100% de su sueldo y complementos durante las bajas por incapacidad temporal, riesgo en el embarazo o permisos de nacimiento, calculando el importe final mediante la media de las guardias realizadas en los seis meses previos. Además, el texto define una escala obligatoria para el complemento de grado formativo, que subirá un 10% anual respecto al salario base hasta alcanzar el 50% en el quinto año de residencia.
Calendario previsto
A pesar de la urgencia del ministerio por adaptar las jornadas a las directivas comunitarias, los cambios de mayor calado organizativo no serán inmediatos. La disposición final del texto aclara que la reestructuración de los horarios y los descansos obligatorios
no entrará en vigor hasta el 1 de septiembre de 2027, concediendo a las autonomías un periodo transitorio que, en voz de las autonmías, se queda corto. Por su parte, la actualización de los conceptos retributivos y el blindaje de las bajas médicas se aplicarán con anterioridad, quedando fijada su implantación en las nóminas a partir del 1 de enero de 2027.
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