Son más de veinte años los que han pasado desde la última revisión del programa formativo de la especialidad de
Medicina del Trabajo en el 2005. Ahora, en 2026, se somete a audiencia pública el borrador de la orden ministerial que actualiza el itinerario académico para los MIR que quieren formarse en este ámbito. Con este nuevo plan,
Sanidad pretende adecuar la formación de los futuros especialistas a las
demandas asistenciales actuales y a los riesgos laborales emergentes.
Aunque el texto contiene novedades, algo que se mantiene con respecto al anterior modelo es que la residencia se queda en cuatro años, organizada en
48 meses de estancias formativas. El borrador del programa prioriza la instrucción sobre el terreno, exigiendo que al menos el 70 por ciento de este tiempo (31 meses) se desarrolle en
Servicios de Prevención de Riesgos Laborales y dispositivos directamente relacionados. El porcentaje restante se completará con rotaciones en otras especialidades médicas y quirúrgicas, tales como
Medicina Interna, Traumatología, Dermatología, Oftalmología o Salud Mental.
Por otro lado, la práctica clínica exigirá la realización de
guardias presenciales, distribuidas entre los servicios de urgencias y los propios servicios de prevención. Además, se modernizan los métodos para medir la adquisición de competencias de los residentes, introduciendo herramientas avanzadas como la observación clínica estructurada (Mini-CEX), el
feedback 360 grados y la evaluación mediante portafolio.
Nuevos requisitos para las unidades docentes
Otro aspecto relevante de la futura norma es la aprobación de los requisitos de acreditación para las
Unidades Docentes Multiprofesionales de Salud Laboral. Estas unidades operarán como los espacios donde se formarán de manera conjunta los especialistas en
Medicina del Trabajo y en Enfermería del Trabajo. Debido a que los requisitos relativos a las nuevas necesidades de estos espacios, como son los recursos humanos, organizativos, de área física y de equipamiento mínimo, son numerosos y su adaptación puede paralizar el sistema, se otorgará un
plazo transitorio de tres años a las unidades actualmente acreditadas para que puedan adaptarse a los nuevos estándares exigidos.
Además de lo que respecta a la estructura de la especialidad, Sanidad propone una
actualización profunda de los contenidos médicos, formando a los profesionales para hacer frente a retos contemporáneos como el cambio climático. Los residentes aprenderán a prevenir y controlar patologías derivadas de condiciones ambientales extremas, como puede ser el estrés térmico. Asimismo, el programa incorpora de manera transversal la
perspectiva de género en la evaluación de los riesgos laborales y la adaptación de los puestos de trabajo. También promueve el dominio de competencias ligadas a la salud digital, la telemedicina, la historia clínico-laboral electrónica y la innovación tecnológica en el ámbito preventivo.
El Ministerio del ramo ha abierto el
borrador a audiencia pública, que ha comenzado el 9 de junio y termina el próximo día 30 del mes vigente, para que los distintos actores puedan aportar su visión e ideas al texto antes de aprobarse definitivamente como el plan de formación a seguir próximamente. Desde la institución advierten de que sólo serán consideradas las aportaciones en las que el remitente esté identificado y sean recibidas dentro del plazo indicado.
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