La
asignación de plazas MIR ya tiene fecha. El Ministerio de Sanidad anunció que el reparto
comenzará el 4 de mayo y las ganas de los futuros residentes de comenzar su formación son indescriptibles. Han sido muchos meses de duro esfuerzo para llegar hasta este punto, y aunque cada médico es un mundo, algunos han repetido la prueba para mejorar su puntuación y tener hueco en la especialidad deseada.
Ana Fernández es una de las futuras residentes que
repitió el examen MIR y, para su sorpresa,
mejoró más de 5.000 puestos con respecto a la primera convocatoria. "Podré cumplir mi sueño de entrar a Traumatología", reconoce, entre risas, a
Redacción Médica.
Cuando comprobó la nota en el simulador de su academia, esta médica no podía creerse el resultado. Estaba junto a su pareja, quien subraya que ha sido
su mayor apoyo durante estos casi dos años de preparación. "Cuando la vimos nos fundimos en un gran abrazo", afirma, y añade que, tan solo unos segundos después,
empezaron a saltar y a gritar de alegría por toda la casa.
Con las emociones más estables, y sentada en su sofá mirando las estimaciones, Fernández recordó
todo el camino que ha tenido que recorrer para llegar hasta aquí. No piensa en la carrera de Medicina, aunque también tuvo su dificultad, sino en tener que volver a repetir el examen MIR para, en un futuro, poder convertirse en traumatóloga.
"Durante la primera preparación a la prueba estuve muy enfocada. Tenía previsto alcanzar un número entre el 2.000 y el 4.000 porque quería Traumatología, que siempre había sido mi vocación", ha narrado a este periódico. Pero, el examen considerado el más difícil de la historia no dio tregua, y Fernández salió del aula con malas sensaciones. "Durante las cuatro horas y media de duración
me bloqueé bastante", ha incidido.
Primero intento en el examen MIR
Y aunque te esperes una mala nota, siempre tienes la esperanza de que solo sea una sensación y que, al final, todo mejore. Sin embargo, no fue lo que le ocurrió a esta médica, quien tras ver su resultado comprobó que su sueño se quedaba mucho más lejos de lo que esperaba. "
Se me cayó el mundo encima”, afirma al recordar que su
puntuación oscilaba alrededor del puesto 8.000.
En casos así, es imposible no evitar pensar
si uno vale lo suficiente como para conseguir una puntuación tan alta. Fernández también atravesó ese momento, pero le duró poco. Con la cabeza en alto y con las energías renovadas, d
ecidió que volvería a presentarse al examen MIR el próximo año. "No tenía claro si mejoraría, porque la media entre los aspirantes de mejora está tan solo en 1.000 puestos, a veces peor. Pero me daba igual;
yo iba a ir a tope. Quería Traumatología y me daban igual los años que tardase en conseguirlo", ha resaltado.
¿Cómo hay que prepararse por segunda vez el examen MIR?
Para esta convocatoria, su preparación ha sido diferente. Le ha dado la importancia que requieren los estudios, como es normal, pero no ha dejado de lado el tiempo libre. Por tanto, el proceso ha sido "
mucho más tranquilo". "Me he centrado en el deporte y no he descuidado las relaciones", ha indicado.
Este nuevo 'modus operandi' ha logrado sus frutos. Y es que, tras salir de su examen MIR, las sensaciones eran buenas, pero prácticamente como las de todos. Esto hizo que creyera que las notas estarían muy altas y no obtendría el número de orden necesario. Pero ese razonamiento no fue la realidad, y cuando comprobó sus estimaciones
vio que estaba alrededor del 2.100. Es decir, había
mejorado 5.000 puestos respecto a la primera convocatoria.
¿Volver a presentarse al examen MIR una tercera vez?
Hay aspirantes que, por más que lo intentan, no logran obtener el número que necesitan. Y aunque esto no ocurrió con Fernández, en el hipotético caso de que no lo hubiera conseguido cree que
habría repetido una tercera vez la prueba. También se le pasó por la cabeza
marcharse a Italia a hacer el MIR, pero tiene ya una vida formada con su pareja de la que no quería desprenderse. "Creo que la generación de médicos actual
buscamos el equilibrio entre nuestra vida personal y el trabajo. Y sabía que si migraba a otro país todo se desestabilizaría", ha reconocido.
Ahora, con la seguridad de que podrá escoger plaza en Traumatología, Fernández empatiza con todos aquellos que no podrán escoger su disciplina deseada. De hecho, para ellos tiene un mensaje: hagáis lo que hagáis,
no hay una decisión correcta. "Hay compañeros que no están dispuestos a repetirlo por su salud física y mental. Y eso también es lícito, al igual que volver a presentarse", ha subrayado. Lo que recomienda esta futura MIR es que, decidan lo que decidan, tienen que estar seguros de su determinación.
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