La opción de
migrar a otros países en busca de nuevas oportunidades es un pensamiento recurrente entre los médicos que conforman el Sistema Nacional de Salud (SNS).
Alejandro B. Arrocha ya tenía todo preparado para
marchase a Irlanda. Después de presentarse tres veces al
examen MIR y abandonar dos residencias de Medicina Familiar y Comunitaria, daba por perdido su sueño de formarse como pediatra en España. Sin embargo el
'sold out' tardío de Pediatría en esta última convocatoria le ha devuelto la esperanza y ha decidido r
epetir la prueba en 2027. "Dicen que a la tercera va la vencida, ¿no?", ha bromeado, en referencia a su hipotética
formación en una tercera residencia.
La primera vez que B. Arrocha se presentó al examen MIR fue en 2019. Él tenía claro que su vocación era Pediatría, pero la prueba no salió como esperaba y
su número de orden no fue el suficiente. En ese momento no pensó en volver a presentarse, sino que cogió otra especialidad: Medicina de Familia, a la que
tuvo que renunciar por el fallecimiento de un familiar.
Con más ganas que la primera vez, volvió a presentarse al examen con el mismo objetivo: formarse como pediatra. En esta ocasión iba "mucho mejor preparado", pero tuvo despiste en la propia prueba al pasar las respuestas a la hoja oficial y le pasó factura. Logró el
número de orden 6.200, una posición que, en aquella convocatoria,
no le permitió optar a Pediatría.
Abandonar el MIR por las guardias de 24 horas
Al comprobar sus resultados y ser consciente de la realidad, optó de nuevo por entrar a Medicina de Familia, pero
la abandonó de nuevo. No fue por circunstancias personales, como la primera vez, sino por la experiencia tan desagradable que vivió con las guardias de 24 horas. "Tuve un desprendimiento de retina", reconoce a
Redacción Médica. Pero no fue el único efecto secundario. Depresión, estrés y ansiedad fueron algunas de las consecuencias que tuvo que lidiar hasta poner fin a la formación.
Es por eso que, después de reflexionarlo, decidió
marcharse a Irlanda a hacer la residencia de Pediatría. Tenía ya todo planeado para hacerlo, pero los resultados de la
adjudicación de plazas MIR 2026 cambiaron radicalmente su pensamiento. "Vi cómo se alargó el ‘sold out’ de la especialidad y que luego,
en la repesca, había dos plazas libres", ha explicado. Esta situación le hizo replantearse su viaje y
valorar la posibilidad de presentarse una última vez al examen.
Presentarse al examen MIR por cuarta vez
"Lo estuve hablando con amigos y familiares, y me animaron a que lo intentara. Al final, si lo consigo me quedo en España, pero si me sale mal tengo Irlanda de segunda opción", ha aseverado. Tras consultarlo con sus seres queridos y reflexionarlo durante días, ha terminado optando por
presentarse a su quinto examen MIR. Si todo sale como espera, significará que empezará
su tercer MIR dentro de su etapa laboral.
Ya ha empezado a estudiar de cara a 2027. Pero no solo tiene por delante largas horas frente a los libros, sino que tiene que hacer frente a un enemigo del pasado: las guardias de 24 horas. "Es lo que más miedo me da", ha reconocido. De hecho, si se para a pensar en las ventajas y desventajas de repetir el MIR,
es lo único que le hace dudar. "Después de lo que me pasó empecé a ir a terapia y es algo que seguiré trabajando para que, cuando llegue, ni me afecte ni me repercuta como ha hecho hasta ahora", ha enfatizado.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.