La
elección de plazas MIR ha cruzado su ecuador dejando a su paso un rastro de datos que confirman un
profundo cambio de paradigma en las prioridades de los nuevos médicos. El análisis detallado de los números de corte de esta convocatoria frente a los del año anterior dibuja una gráfica interanual llena de picos y valles, donde las estrategias conservadoras han chocado de frente con sorpasos espectaculares. El agotamiento precoz de grandes ramas médicas contrasta con un inusual retraso en los quirófanos, configurando una de las adjudicaciones más impredecibles de los últimos años.
Acceder a la élite de las especialidades se ha encarecido. El ansiado "Top 5" ha vuelto a comprimirse, exigiendo a los aspirantes números de orden significativamente más bajos (y por tanto, mejores exámenes) para asegurar su plaza.
Dermatología Médico-Quirúrgica ha vuelto a ser la reina absoluta y ha bajado su telón en el número 486 (frente al 542 del año pasado). Le ha seguido de cerca
Cirugía Plástica, Estética y Reparadora, que cerró en el 623 (vs. 743).
Esta escalada de exigencia en la parte alta de la tabla se ha replicado en
Oftalmología, cuyo último residente firmó con el 2.069 (recortando más de 500 puestos frente al 2.599 de la campaña anterior), y en
Cirugía Oral y Maxilofacial, que se agotó en el 2.310 (frente al 2.920).
Cardiología y el triunfo del bloque clínico y tecnológico
Si hay una protagonista indiscutible de esta convocatoria por su vertiginoso 'sprint', esa es
Cardiología. La especialidad del corazón ha dinamitado sus propios registros al colgar el cartel de 'Agotado' en el número 2.490, lo que supone un adelanto de casi 1.000 números respecto al 3.472 en el que paró el año pasado.
Esa tracción hacia el ámbito clínico también se ha dejado notar con fuerza en
Endocrinología y Nutrición, que adelantó su cierre al 2.752 (vs. 3.414), y en
Aparato Digestivo, agotada en el 4.468 (vs. 4.900). En la franja de los 5.000, la gran sorpresa mediática la ha dado
Radiodiagnóstico. Pese a los constantes augurios sobre el impacto negativo que tendría la
Inteligencia Artificial en la especialidad, la nueva generación médica ha demostrado que percibe esta tecnología como una herramienta aliada, agotando su oferta en el 5.167 (casi 600 números antes que el 5.758 de la edición pasada). Un efecto arrastre que también contagió a
Reumatología, agotada 'in extremis' en el 5.539 (vs. 5.883).
El quirófano da un respiro a la franja media
La gran paradoja de esta convocatoria se ha vivido en el bloque quirúrgico. Mientras que
Cirugía General y del Aparato Digestivo sí experimentó un aumento de demanda (agotándose en el 5.137 frente al 5.412 previo) y Cirugía Torácica bajó ligeramente al 5.404 (vs. 5.525), el resto de las disciplinas de quirófano han regalado un margen inédito a los opositores.
El caso más paradigmático es el de
Angiología y Cirugía Vascular. Considerada habitualmente una de las quirúrgicas más ágiles, este año ha sobrevivido en el panel hasta el número 5.205, lo que supone un 'retraso' de 600 puestos respecto al vertiginoso 4.605 de la convocatoria anterior.
Un bálsamo similar han encontrado los aspirantes que soñaban con
Anestesiología y Reanimación, especialidad que ha aflojado su corte bajando hasta el 4.525 (frente al 4.014 del año pasado). Esta
tendencia a la dilatación de los cierres quirúrgicos se ha completado con adjudicaciones históricamente tardías en Cirugía Pediátrica (5.014 vs. 4.729), Neurocirugía (4.822 vs. 4.554), Urología (4.221 vs. 4.002) y, en el tiempo de descuento de la sesión de ayer, Cirugía Cardiovascular, que aguantó hasta el 5.427 (frente al 5.308).
En definitiva, este MIR certifica que las vocaciones no son inamovibles. El prestigio de la imagen médica y la cardiología ganan la partida al bisturí en una zona media de la tabla que, este año, ha tenido que rehacer sus quinielas en tiempo real.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.