La actitud es muy importante para afrontar el
examen MIR: mirar la prueba con positividad y en un estado de relativa calma puede ser
determinante a la hora de contestar las preguntas con más posibilidad de éxito. Pero este no es el único factor que influye de cara al día en el que los médicos deciden su especialidad. Desde el descanso que se tenga la noche anterior, o la semana anterior, a la
nutrición, todo suma. Y es que,
el día del MIR no se puede comer cualquier cosa, hay que ajustar la alimentación y hacer que juegue a favor del candidato de alguna manera. Teniendo en cuenta que
el examen empieza a las 14 horas del 24 de enero, un momento que justo coincide con la hora de la comida habitual de muchas personas, hay que planificar cuándo ingerir los alimentos de la mejor manera posible:
“Es importante comer el almuerzo con suficiente tiempo de antelación para evitar cualquier molestia o somnolencia durante el examen”, afirma a
Redacción Médica Santiago Ruvira, nutricionista.
Este factor es importante, pero no es el único a tener en cuenta a la hora de ir bien nutrido a hacer
el examen. Otro es que en esa jornada
no se recomienda “experimentar”: “Hay que evitar hacer comidas copiosas, que sean ricas en grasas y picantes. Además,
es importante no probar comidas nuevas”, en el sentido de que el aspirante a médico residente no sabe cómo va a reaccionar su cuerpo ante una nueva receta culinaria. Entonces, ¿cómo saber cuál es el plato ideal? Según Ruvira, es uno
“rico en hidratos de carbono que te guste y que sepas que te sienta bien”, es decir, hay que ir a lo seguro dentro de lo posible, pero hay limitaciones. “Siempre
hay que evitar aquellos alimentos que son muy ricos en fibra, en especial si no se acostumbra a tomar de forma habitual. Un ejemplo son las legumbres o las coles”, advierte el nutricionista.
¿Qué tomar durante el examen MIR?
Aunque los consejos antes de
empezar el examen son importantes y, de cumplirse, van a ayudar a que el estudiante se encuentre en unas buenas condiciones a nivel nutricional,
lo que se ingiere durante la prueba también puede ser decisivo. Para el nutricionista, mantener la hidratación durante las cuatro horas y media que dura el ejercicio es importante, pero sin excederse. “Además de tener algún líquido a mano, es interesante
añadir una fuente de carbohidratos simples, como fruta deshidratada, dátiles, alguna chocolatina o incluso barritas”, explica el especialista en nutrición.
Puede que lo más común que hagan las personas que se presentan al
MIR 2026 nada más despertarse es prepararse el desayuno acompañado por una bebida como el té o el café, pero Ruvira tiene
otra advertencia a tener en cuenta relacionada con este hábito: “Cuidado con los alimentos ricos en cafeína. Pues, aunque el aspirante pueda tener cierto grado de tolerancia a estos, es probable que ese día se tenga
un nivel de activación superior al habitual”, señala.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.