Cuando se le pregunta a Luis Ayerbe, médico de Familia con experiencia profesional
en España y también en Inglaterra, por las
diferencias en la formación médica entre ambos países, su primera reacción es de sorpresa por lo poco que, en realidad, cambian las cosas en lo esencial. "Me parece muy similar", afirma con naturalidad. Aunque es cierto que, según revela en
Redacción Médica, en Reino Unido no se hace el examen
MIR tras acabar Medicina y la residencia es mucho más larga.
Además, tras haber trabajado también en el
ámbito universitario británico, su percepción es que la formación allí "es buena". Aun así, matiza que el prestigio de las universidades en Reino Unido
no implica una superioridad clara respecto al modelo español. "Tampoco veo que sean mucho mejores".
MIR frente a evaluaciones continuas
Las diferencias comienzan a hacerse más visibles
una vez terminada la carrera por los años que tarda un médico en convertirse en especialista. Ayerbe explica que el acceso inicial a la residencia en Reino Unido tras hacer Medicina es sencillo porque no hay un
examen MIR como en España. Esta característica puede parecer atractiva, pero esa impresión es engañosa porque la exigencia y el verdadero filtro llega después: "Para progresar en la residencia, tienes que ir pasando
unas evaluaciones muy difíciles"
"Si un médico quiere especializarse en Cardiología, va a tener como
dos o tres exámenes grandes a lo largo de la residencia que van a condicionar su progreso", asegura el facultativo. Entonces, esa prolongación de la especialización va acompañada de un
sistema de "pruebas decisivas" que condiciona toda la trayectoria profesional.
Además, la
estructura de los estudios también ha cambiado en los últimos años. "Eran seis años de
Grado de Medicina, igual que aquí en España, y luego ya la especialización, pero ahora la carrera dura cinco años y
la residencia es muchísimo más larga", apunta.
FIgura del médico 'junior'
En cambio, no superar esas pruebas no significa quedar fuera del sistema sanitario. "Te puedes quedar en el hospital como
contratado en el nivel que tengas", revela el facultativo. De este modo, aparece una
figura inexistente en España, la del
"médico junior". Y es que, en Reino Unido,
la experiencia acumulada tiene valor contractual: "Allí, una persona que ha hecho dos años de residencia y no ha pasado una de las pruebas es un médico que ya tiene ciertos conocimientos, por lo que se le contrata en un servicio para hacer
labores de médico que tenga concretamente esa experiencia".
Un cambio de especialidad flexible
Otro de los aspectos que también llama la atención del modelo británico es la
flexibilidad de la formación como especialista: "
Los itinerarios no son fijos, de modo que puedes hacer dos años de Medicina Interna y luego, si quieres moverte hacia Cardiología, tienes que presentarte a un examen que te da acceso". Incluso
dentro de una misma especialidad, el proceso continúa siendo selectivo: "Por ejemplo, si dentro de Cardiología quieres centrarte en arritmias y hacer una rotación en un hospital más específico con más exigencia en esa patología,
hay que ir pasando exámenes igualmente".
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Aunque reconoce que
siempre existen límites. "Tampoco es tan fácil como hacer cuatro años de Pediatría y luego quierer ser traumatólogo", asegura. Pero, en definitva, el itinerario es mucho "más flexible" que en España, donde el programa es "cerrado".
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