Formación > MIR

La MIR 2026 que dejó pasar por amor 1.500 turnos de plaza: "Hubo nervios"

Maider Manterola consiguió alcanzar el puesto número 18 en el examen MIR 2026 tras meses "muy duros" de preparación

Maider Manterola y Joaquín Marqués, graduados en Medicina en la Universidad de Navarra.


12 may 2026. 14.30H
SE LEE EN 4 minutos
Maider Manterola, graduada en Medicina en la Universidad de Navarra, consiguió alcanzar el puesto número 18 en el  examen MIR 2026. Sin embargo, en el momento de la asignación, decidió no utilizar su turno y retrasar la elección para esperar a su pareja, Joaquín Marqués, número 1.576, con un objetivo claro: que ambos pudieran hacer la residencia en el mismo hospital. La apuesta salió bien. Finalmente, los dos han elegido el Complejo Hospitalario Universitario de Vigo: ella hará Ginecología y él Otorrinolaringología. La decisión, explica Manterola, no fue improvisada, sino el resultado de muchas conversaciones, visitas a hospitales y una estrategia meditada para cuadrar la especialidad que cada uno quería, ciudad y proyecto personal.

“Yo retrasé mi turno de elección para esperar a mi pareja, para asegurar o intentar que acabáramos juntos en el mismo hospital”, explica a Redacción Médica. "Priorizamos escoger la especialidad porque los dos lo teníamos claro y es algo que después ya no podremos cambiar”, sostiene. Una vez garantizado ese punto, el objetivo era intentar estar juntos, dejando el destino en un tercer plano. Manterola, natural de Pamplona, tenía decidido desde hacía tiempo que quería ser ginecóloga. Marqués, nacido en Ponferrada y con familia en Santiago, también tenía bastante claro su especialidad. Con esos condicionantes, ambos analizaron opciones “por todo el norte”, valorando tanto la calidad formativa de los hospitales como la posibilidad de estar relativamente cerca de sus familias.

No obstante, esperar en una adjudicación MIR implica asumir que algunas plazas pueden desaparecer antes de que llegue el turno. Aun así, Manterola asegura que estaba “bastante tranquila” porque sabía que, con el número de su pareja, tenía “muy pocas posibilidades” de quedarse sin Ginecología. Además, contaban con varias alternativas que les gustaban. Los días previos, sin embargo, no fueron sencillos. “Con bastantes nervios”, resume. De hecho, este año Otorrinolaringología se ha agotado unos 500 puestos antes que en la convocatoria anterior.

Estudiar Medicina y encontrar el amor


La historia de Maider y Joaquín no empezó con la elección de plaza. Se conocieron en primero de Medicina y han compartido toda la carrera. También prepararon juntos el MIR en Asturias, en la misma academia y en una residencia en la que tenían habitaciones contiguas. Aunque estudiaban separados se tenían cerca para apoyarse en un proceso que ella define como “muy duro”.

Ahora, después de meses entre libros, apuntes y simulacros, Manterola afronta la residencia con ilusión. “Lo que te mantiene motivado durante el MIR es imaginarte a ti mismo en la especialidad que quieres”, explica. En su caso, esa imagen empieza a hacerse realidad de la forma que esperaba: con un proyecto profesional en Ginecología y un proyecto personal compartido.

Sobre el tipo de especialista que le gustaría llegar a ser, prefiere no cerrar puertas demasiado pronto. Ginecología, recuerda, es una especialidad muy amplia y todavía tiene que conocer en profundidad sus distintas áreas durante la residencia. Sí tiene clara, en cambio, una idea: “Lo más importante de un médico es tener claro que tu prioridad son los pacientes”. Manterola también muestra interés en la investigación ya que abre la puerta a nuevos tratamientos, mejores diagnósticos o avances que puedan beneficiar a pacientes que quizá nunca conocerá.

Buen número en el MIR 


Su buen número en el MIR, dice, no le pesa. Cree que llama la atención al principio, cuando se publican las listas, pero después pierde importancia. “Lo veo como un instrumento para conseguir la plaza que quieres y ya está. Una vez tienes una plaza en la que eres feliz, ya no importa ni un número ni nada”, afirma.

Tampoco cree que pueda arrepentirse de haber esperado a su pareja para elegir plaza. “Estoy eligiendo una especialidad que llevo persiguiendo mucho tiempo y eso es lo que va a quedar”, defiende. Al mismo tiempo, reconoce que también está apostando por el proyecto que tiene con Joaquín. Y lo hace, dice, porque confía plenamente en ellos.  
REGÍSTRATE GRATIS
PARA SEGUIR LEYENDO
¿Ya eres premium? Inicia sesión

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.