La
Asociación MIR España exige al Ministerio de Sanidad investigar los resultados provisionales del examen de 2026 por fundadas sospechas de fraude. Según confirma la organización a
Redacción Médica, solicitarán formalmente endurecer los controles tras
detectar calificaciones estadísticamente imposibles en médicos con expedientes universitarios bajos.
Los datos históricos del Ministerio evidencian la ruptura de la norma. En la última década, el techo para un aspirante con un expediente académico igual o inferior a 6,75 se situó en el puesto 209 (año 2021). En las dos últimas convocatorias, este perfil caía por debajo del número 1.300. En 2026, una médica con esa misma nota universitaria ha obtenido el número uno,
logrando hacer el mejor examen MIR de la historia.
La directiva de la
Asociación MIR España evita señalar a candidatos concretos y exige respetar la presunción de inocencia. Sin embargo, la organización aclara que no ignorará unas dudas razonables que
alarman a gran parte del colectivo médico.
Inhibidores y falta de control
"Nuestro deber es velar por la
transparencia, la equidad y la credibilidad de los procesos que condicionan nuestro futuro profesional", argumenta la entidad en su posicionamiento. Para garantizar este escenario, la asociación insta al Ministerio de Sanidad a
blindar el recinto de las pruebas, instalando inhibidores de frecuencia en las aulas de examen de cara a la próxima convocatoria.
Esta
exigencia tecnológica responde a las decenas de denuncias de los propios médicos recabadas por la asociación, a las que ha tenido acceso este diario. Varios aspirantes detallan múltiples irregularidades durante la realización del ejercicio.
Los testimonios describen a compañeros copiando, utilizando teléfonos móviles en las mesas y saliendo al baño sin supervisión. L
a organización lamenta la inacción de los interventores estatales ante estas infracciones.
Los representantes de los residentes piden proteger el esfuerzo de quienes preparan la prueba lícitamente.
La entidad recuerda a la Administración que el prestigio del examen MIR resulta incompatible con estas sombras de sospecha. Por este motivo, exigen a Sanidad una investigación oficial inmediata para depurar responsabilidades.
El precedente argentino
La asociación detalla a este periódico un caso similar ocurrido en Argentina para ilustrar la viabilidad de una auditoría oficial. El año pasado, el Ministerio de Salud de este país detectó que varios aspirantes al Examen Único de Residencias Médicas superaron los 85 puntos de media histórica.
Los graduados procedían de facultades poco destacadas y sus notas chocaban con su rendimiento académico previo.
Las autoridades argentinas obligaron a los sospechosos a repetir la prueba días después. Ningún candidato igualó su calificación original. La auditoría posterior demostró el método del fraude: los opositores utilizaron dispositivos electrónicos equipados con inteligencia artificial para resolver el cuestionario.
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