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Guía rápida para el MIR de primer año: Así será su primer contrato

Entre este jueves y este viernes miles de MIR comenzarán a incorporarse a su nueva etapa formativa


25 may 2018. 09.20H
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POR REDACCIÓN
Los hospitales universitarios se preparan para recibir a sus nuevos MIR. Lejos queda ya el 10 de febrero, fecha en la que se celebró el examen MIR que abrió la puerta a 6.513 nuevos residentes del Sistema Nacional de Salud. Entre este jueves y este viernes todos ellos comenzarán a hacer acto de presencia en sus unidades asistenciales y pasarán a firmar su contrato.

La retribución del MIR se compone de tres conceptos: Sueldo, complementos de grado de formación y complemento de atención continuada


Este es un elemento esencial, pues al exigirse el contrato se profesionaliza la figura del MIR, a diferencia de muchos países de Europa, donde el residente se corresponde a una figura próxima al becario, con muchos menos derechos laborales. Según recoge la guía ‘Responsabilidad del Médico Interno Residente’, se debe exigir que el contrato sea por escrito.

En el contrato también se recogerá la retribución del MIR que se compone de tres conceptos: Sueldo, complementos de grado de formación y complemento de atención continuada. 

Además el hospital puede exigir un examen médico previo al MIR, para comprobar que no padece enfermedad, ni limitación incompatible con las actividades profesionales que exige el correspondiente programa formativo. No se trata de una vulneración del derecho a la intimidad del trabajador, sino de comprobar si su estado de salud puede resultar una amenaza para el mismo, o para otras personas.

Aun así, explica la guía, no se puede rechazar al residente si padece una discapacidad que se pueda subsanar mejorando las condiciones de accesibilidad. En ese caso se le debe ofrecer otra plaza en otra unidad docente que reúna las condiciones necesaria de acabildad.

Duración

El contrato del MIR es de un año renovable durante el tiempo que dure su programa de formación, siempre que se superen las correspondientes evaluaciones. En el caso que la evaluación sea negativa, sea ha introducido una importante mejora y garantía para el residente MIR, como es la posibilidad de una prorroga contractual, para la realización de un plan de recuperación, cuando la evaluación anual sea negativa, por no alcanzar los objetivos formativos fijados.

El plan de recuperación debe ser específico y programado. No se autoriza en el contrato, la existencia de un periodo de prueba.


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