Con una
oferta preliminar de 9.676 plazas, el
MIR ya mira a una nueva convocatoria en 2027 con la esperanza de no dejar ninguna plaza sin dueño. Sin embargo, la experiencia piloto de la
repesca incluida en esta edición lograba tan solo un éxito moderado al recolocar solo la mitad de las vacantes incluidas en este proceso de elección extraordinario. Como principal 'damnificada' por las renuncias,
Medicina Familiar y Comunitaria, con
120 plazas huérfanas al concluir el reparto de las 312 ofertadas en segunda vuelta, cree que, ante todo, hay que "poner en contexto los números" y ser optimistas al pensar que, a diferencia de años anteriores, no se han perdido todas y "se ha conseguido reasignar algunas".
Pilar Rodríguez Ledo, presidenta de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia (SEMG), cree que el mensaje es positivo ya que refleja el
"pequeño cambio de paradigma" que vive la especialidad, con un problema de base que ha mutado volviéndose "más abordable": "Durante muchos años hablamos de déficit de vocaciones y hoy hablamos de cómo consolidar esas vocaciones", explica. No se trata tanto de atraer en primera fase sino de retener al residente una vez escoja la rama al resultarle lo "suficientemente atractiva para que
no se arrepienta de la elección".
Interés en la facultad
Con Familia ganando enteros entre los
estudiantes de Medicina, ahora el reto es que conozcan su desempeño real. Ya hay terreno ganado, indica la presidenta, ante el mayor interés que prevalece entre los MIR en temas como "la
ecografía, la cirugía menor, la investigación, la gestión clínica, en la Inteligencia Artificial, la prevención o la longevidad" en comparación con una década atrás y que dan cuenta del mayor abanico de oportunidades que ofrece la especialidad. El gran reto, insiste la responsable, siguen siendo las condiciones laborales. "Y ahí es donde tenemos que trabajar para
hacerlo suficientemente atractivo para que alguien quiera desarrollar el trabajo del resto de sus días", defiende.
Lo cierto es que Familia ya albergaba
algunas dudas sobre la repesca al ser su primer año de aplicación al sistema si bien confiaba en poder reducir el número de plazas vacantes. La propia Rodríguez Ledo explicaba que los aspirantes que participan en esta fase son aquellos que no eligieron inicialmente plaza, lo que
introduce un comportamiento distinto en la adjudicación: "Es posible que muchos se lo hayan pensado y hayan encontrado algún destino que les pueda ir bien". Mucho más tajante se mostraba la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen) en sus augurios, sin esperar, de entrada, un
agotamiento de las plazas.
Pinchazo en el EIR
Medicina del Trabajo no habría corrido sin embargo la misma suerte que Familia y contempla este proceso de reciente creación con otros ojos. Según Juan Carlos Rueda, presidente de la Asociación Española de Especialistas de Medicina del Trabajo (Aeemt), se habría tomado posesión de todas las plazas ofertadas en repesca -13 en total- "y solo hay
alguna prórroga solicitada". En concreto, solo quedarían pendientes de veredicto una vacante en Castilla y León y 2 en País Vasco.
Menos damnificada pero no indemne salía
Enfermería de este proceso, con 52 plazas remanentes de las 121 abiertas en repesca, esto es,
más de un 2 por ciento de las plazas totales ofertadas (2.279) en la convocatoria, principalmente en Enfermería Geriátrica, Enfermería Familiar y Comunitaria y Enfermería de Salud Mental.
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