El camino ha sido largo, pero tras la realización del
examen MIR, muchos médicos iniciarán muy pronto su andadura como especialistas en formación en el
Sistema Nacional de Salud (SNS). Los años de dedicación exclusiva al estudio llegan a su fin. Y este cambio no solo tendrá un impacto emocional, sino que también se reflejará en su cuenta bancaria. A pocos meses de recibir su primera nómina, la
directora de CaixaBank, Lucía del Campo, acudió a las
jornadas PostMIR de CTO para ofrecer algunos c
onsejos financieros a los futuros especialistas.
La primera advertencia fue clara: su estreno como asalariados podría estar lejos de la bonanza económica. “No percibirán una nómina elevada, ya que, por lo general, todavía no contarán con el
complemento de las guardias”, explicó. Además, el primer mes suele coincidir con un
aluvión de gastos: alquiler, colegiación, posibles fianzas de la vivienda y los desembolsos habituales del día a día y el ocio.
Cómo organizar tus finanzas en tu primer año de MIR
Sin guardias, los
MIR de primer año perciben, de media, unos
16.369 euros netos al año, lo que se traduce en alrededor de 1.180 euros mensuales. Con el complemento de las jornadas complementarias, la cuantía asciende hasta los
26.001 euros netos anuales de media, según los últimos datos del
Sindicato Médico de Granada.
Ante estas cifras, la economista quiso lanzar
un mensaje de tranquilidad. “A lo largo de la residencia, el sueldo suele permitir no solo cubrir estos gastos, sino también empezar a ahorrar y planificar el futuro”, aseguró. No obstante, reconoció que no siempre es posible generar un ahorro importante
durante los años de la residencia. Aun así, insistió en la importancia de mantener la vista puesta en el largo plazo. “Tras la residencia pueden plantearse
objetivos financieros más ambiciosos, como la compra de una vivienda”, afirmó.
Sobre la e
structuración de las finanzas, señaló que, para empezar, lo fundamental está en tener una
cuenta bancaria. Después, también hay que tener claro cuál va a ser el nivel de ingreso aproximado que se va a tener durante los próximos años. “Hay que asumir que la
capacidad de ahorro depende de muchos factores”, remarcó. Además, recordó que no todas las especialidades tienen el mismo volumen de guardias y, por tanto, no todas permiten
complementar el sueldo base en la misma medida.
Esto, unido al coste de vida de determinadas ciudades, puede condicionar mucho el
presupuesto disponible. Así, insistió en la necesidad de definir prioridades y asumir que cada residente parte de una situación distinta. “Depende de factores personales, como si se dispone de ahorro previo, ayuda familiar o
experiencia laboral anterior. En cualquier caso, la prioridad inicial debe ser cubrir los
gastos esenciales”, reiteró.
Con todo, en el corto plazo, la mayor parte de los ingresos irá destinada a cubrir los gastos derivados del posible traslado a una nueva ciudad o de la
emancipación, incluso dentro de la misma ciudad. Esto incluye alojamiento, manutención, transporte y
otros gastos básicos.
Qué tengo que evitar a nivel económico en mi primera nómina
La experta insiste en que, aunque en determinados momentos pueda necesitarse una
ayuda económica puntual para afrontar algunos pagos, por lo general “la estabilidad laboral y los complementos salariales asociados a la residencia suelen permitir recuperar ese margen con el tiempo, además de disponer de cierta
capacidad para el ocio”.
No obstante, advierte de un error bastante frecuente: no ajustar el nivel de vida al salario real. “Puede parecer una recomendación básica, pero es fundamental
evitar priorizar gastos accesorios frente a necesidades esenciales”, remarcó.
Asimismo, subrayó la importancia de valorar con prudencia los ingresos previsibles antes de tomar decisiones financieras relevantes. Para terminar, recomendó evitar asumir
compromisos económicos de peso demasiado pronto, como financiar un coche o adquirir gastos elevados que no se ajusten a la capacidad real de ingresos, especialmente durante los
primeros años de residencia.
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.