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Diagnóstico de la 'vieja guardia' MIR: "Las soluciones siguen en un cajón"

Redacción Médica habla con representantes de los residentes de ayer y hoy para hacer un análisis de sus reivindicaciones

Alejandro Prada, jefe de servicio de Reumatología, Aser García, pediatra (foto de Filippo Sbalchiero), y Borja Castejón, angiólogo y cirujano vascular.


16 mar 2026. 18.40H
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Las movilizaciones de los sanitarios a las puertas de los hospitales contra el Estatuto Marco, aunque tienen que ver con los problemas de los médicos en la actualidad, se pueden percibir como el eco de batallas pasadas, también de los residentes. En la que es una nueva semana de huelga que arranca este lunes, la Asociación MIR España (AME) ha tomado el testigo de aquella generación que empezó a agruparse a golpe de 'telefonazo', en un momento en el que las redes sociales no existían, para exigir derechos.

En este contexto, las voces de la "vieja guardia" MIR, representadas por veteranos de las movilizaciones que empezaron a surgir en el 2007, como Alejandro Prada, Aser García y Borja Castejón, apuntan a que las reivindicaciones de hoy tienen su base en los pasos que dieron en el pasado. Prada, jefe de servicio de Reumatología en HM Madrid Río y en Arapiles, que fue secretario y luego presidente de Amircam, una asociación que crearon en esa época los residentes de la Comunidad de Madrid, hace memoria de los momentos en los que estuvo en primera línea. Confiesa a Redacción Médica que un mensaje se le quedó en la cabeza entonces y que es aplicable al presente: “Lo nuestro lo tienen en el cajón y lo único que hay que hacer es pedir que lo saquen". 

El germen de la organización de los MIR


“Fue un momento en el cual partíamos de una situación muy distinta a la actual, porque había muchísimos conceptos que ni siquiera se habían inventado, como cobrar la hora de guardia distinta en festivos y fines de semana”, explica Prada. “Hicimos ahí los primeros estatutos para laboral y formativo, cambiamos el precio de hora de guardia que estaba en torno a seis euros la hora, y se puso un mínimo de diez. Así que hubo un cambio conceptual cualitativo y cuantitativo bastante importante en esa época”, recuerda el jefe de servicio. 

Una de las personas que acompañó a Prada en esa época en la que los MIR empezaban a organizarse fue Aser García, pediatra, que hace casi dos décadas fue responsable de comunicación de Amircam. El caldo de cultivo en el que se comenzó a fraguar la alianza entre los residentes, explica, estaba marcado por la situación política del momento: “Sanidad anunció que iba a salir un Real Decreto laboral y después un Real Decreto de formación de los médicos residentes, y un grupo de personas que estábamos en Madrid no estábamos de acuerdo”. García dice que “se alinearon los astros”, puesto que había convocadas elecciones en la Comunidad y su intención era la mejora de las condiciones laborales, que dependen de cada autonomía: “Esa reivindicación había que hacerla a la Consejería de Sanidad y pudimos hacerlas en conjunción con el Sindicato Médico de una forma mucho más efectiva, porque había una presión a los políticos mucho más alta”, comenta.

Prada añade la sensación que se le quedó en su lucha por los derechos de los MIR: "Al final nuestras reivindicaciones básicas están ahí, están contempladas y no son ninguna locura. Son cosas bastante coherentes, bastante sanas, bastante necesarias y que solamente las tienen que sacar del cajón y aplicarlas”, argumenta.

La época pre-covid


Un poco más cerca de la actualidad, pero en la época previa a la pandemia por el covid-19, Borja Castejón fue el Vocal Médicos en Formación del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Madrid (Icomem), concretamente en el periodo que abarca del 2016 al 2020, durante la etapa de presidencia de Miguel Ángel Sánchez Chillón. El especialista en Angiología y Cirugía Vascular en grupo Sanitas recuerda una de las reivindicaciones clave de su periodo: “Sobre todo me centré mucho en la libranza de las guardias. En esa época todavía había muchos servicios, fundamentalmente quirúrgicos en los que los residentes hacían sus guardias y al día siguiente no se les permitía librar”, explica a este medio. Desde el Icomem, en colaboración con residentes de la Asociación de Médicos y Titulados Superiores de Madrid (Amyts), se les ocurrió lanzar una encuesta para ver cuál era el estado de la supervisión MIR en las guardias: “En teoría, según la normativa, las guardias tienen que tener cierto grado de supervisión por los adjuntos, especialmente en el año de R1. A raíz de esa encuesta vimos que muchas veces esa supervisión no era tal”, apunta.

Aunque la situación actual de los MIR sigue siendo complicada, Castejón piensa que ha mejorado, pero con matices: “Son problemas que aún no se han resuelto del todo, pero creo que se ha avanzado mucho y que de hace diez años a ahora ha cambiado y tanto los propios servicios docentes y los adjuntos que allí trabajan como los residentes, son más conscientes de que la libranza es un derecho”, enfatiza.

¿Qué piden los MIR en la actualidad?


Los MIR, ahora, también tienen sus propias reclamaciones, en sintonía con las de sus compañeros más mayores. David Montes, vicepresidente de la Asociación MIR España (AME), cuenta qué piden en el momento presente: “Uno de los objetivos es la homogeneización salarial. Ahora mismo en España, dependiendo de la comunidad autónoma donde cojas la residencia, puede haber una diferencia en lo que es el sueldo base de casi 300 euros”, explica el residente de segundo año de Psiquiatría.

Ligado al tema del salario también se encuentra la reivindicación de que el sueldo del médico residente no esté tan vinculado a la jornada complementaria: “Sin este salario extra el médico residente no podría ganar más de 1.200 euros. Entonces, creemos que no es acorde con una persona altamente cualificada y que toma decisiones clínicas muy importantes”, explica. Montes hace hincapié en la importancia que dan desde AME al descanso del residente: “En muchos hospitales hay residentes que después de la jornada de guardia se ven obligados a seguir en el servicio haciendo turnos de casi 33 horas seguidas, lo que también afecta negativamente a la atención del paciente”, concreta. Además de estas, el vicepresidente de los MIR destaca la reclamación que han hecho de que el tiempo formativo esté protegido por ley.

Las reivindicaciones antes y ahora  


Haciendo una comparativa entre lo que reclamaban los MIR antes y ahora, Prada explica que la diferencia fundamental es que lo que los residentes piden ahora parte de una base: “Nosotros hicimos cambios que ahora parece una locura que no existieran, como que se cobraba igual un 1 de enero que cualquier otro día, ni siquiera los fines de semana estaban contemplados con un precio extra. Ahora es el siguiente paso, un paso bastante interesante y que da otro plus más a lo que ya se consiguió en aquel momento”, comenta. Por su parte, García sostiene que una cosa que les sirvió mucho entonces fue posicionarse como “referentes” de la sanidad española a todos los niveles: “Teníamos una opinión sobre todo lo que ocurría en la sanidad española, no sólo sobre lo que nos pasaba a los residentes. Y, en ese sentido, creo que eso nos daba una fuerza que no hubiéramos tenido si nos hubiéramos limitado a hablar de lo que nos pasaba solo a nosotros”, explica.
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