Los sindicatos presentes en la
mesa negociadora del Convenio de Oficinas de Farmacia (CCOO, UGT y Fefane) coinciden en que las próximas reuniones pueden ser determinantes para cerrar un acuerdo final, con el
foco puesto especialmente en salarios, jornada y permisos. Tras más de un año de conversaciones, las organizaciones de la parte social
detectan "movimientos" y acercamientos, aunque mantienen la prudencia hasta ver el
resultado de los encuentros previstos para los próximos días.
Últimos puntos de fricción
Las fuentes sindicales consultadas por
Redacción Médica sitúan el núcleo de la negociación en dos grandes bloques como son
el económico y el organizativo. Esto es,
tablas salariales, jornada, preavisos, periodos de prueba, incapacidad temporal y permisos. El objetivo compartido es que el nuevo texto aporte seguridad jurídica y deje atrás la actual etapa de provisionalidad.
Desde CCOO subrayan que
el momento es especialmente sensible y que la parte social está trabajando de forma coordinada. "Estamos con la unidad de acción sindical y en una fase de negociación relevante, por lo que consideramos necesaria la coordinación de la parte sindical", señalan. El sindicato apunta directamente al calendario inmediato, con "las reuniones próximas como muy importantes de cara a
corroborar si hay opciones reales de acuerdo. Las principales discrepancias siguen dando en el ámbito salarial y en el de jornada".
La organización evita dar por hecho el cierre, pero admite que se entra en fase decisiva, donde "veremos si hay posibilidad o no de llegar a un acuerdo". En este sentido, insisten en que
"las dos siguientes reuniones tienen que ser definitivas y ver si vemos opciones reales". Si no hay avance suficiente, no descartan otras vías como la mediación, "pero vamos a intentar con todas las fuerzas llegar a un acuerdo", reflejan.
Sobre las subidas a cuenta ya planteadas (subida salarial del 2 por ciento por ultraactividad), CCOO recuerda que
responden a lo previsto en el propio marco vigente. "Es una aplicación del convenio, que responde a una cláusula de subidas a cuenta. Mientras el convenio se está negociando, el profesional tiene una subida y no está congelado. Ya se acordó y se publicará en el BOE".
En la Federación Española de Farmacéuticos No Empresarios (Fefane) coinciden en que el salario es clave, pero advierten de que no es el único frente abierto. "Ahora mismo la parte central de la negociación no está centrada únicamente en la parte de salarios, sino también en preavisos, en periodo de prueba, en la IT, en jornada, en permisos. Entonces, entendemos que los cambios tienen que ir en estos apartados". Y marcan la condición de que "
no vale únicamente un aumento salarial que no conlleve pérdida económica para los trabajadores".
Con todo, el sindicato aprecia avances en los contactos previos a la próxima cita. "Parece ser que sí que está habiendo movimientos y que
se puede llegar a un acuerdo en lo más fundamental". Aun así, llaman a la cautela. "Queremos ver qué pasa en esta reunión, porque hasta que no nos sentamos y nos ponemos todos cara a cara y se concretan cosas, no nos atrevemos a confirmar nada".
La parte social apela a la unidad y no descarta la mediación
Respecto a
la carrera profesional y la formación retribuida que piden desde la farmacia comunitaria, Fefane explica que su desarrollo podría abordarse en un marco paralelo para no bloquear el convenio y recuerda que, "ya se llegó a un principio de acuerdo con la anterior junta de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE). Esperemos que la junta actual mantenga lo que se propuso y hablarlo en un marco fuera de lo que es la propia negociación del convenio, para no enquistarla".
UGT, por su parte, respalda la
plataforma conjunta presentada por la parte social "en la que se profundiza en condiciones estructurales y mejoras laborales más allá del incremento salarial". Aun así, consideran urgente ordenar el capítulo retributivo y proceder a la "publicación inmediata de las tablas salariales provisionales en el BOE para 2025 y 2026, garantizando así mayor seguridad jurídica".
Es por ello que, el sindicato advierte del
impacto de los retrasos sobre las plantillas, que "siguen perjudicando a los profesionales". Por último, desde UGT fijan el listón del resultado final y concluyen que "un convenio colectivo debe ser una herramienta de seguridad jurídica y mejora de derechos".
Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.