Profesionales > Farmacia

Dos farmacéuticos españoles que pueden prescribir: "Da un rol más clínico"

Es un modelo basado en formación y protocolos que amplía el papel asistencial del farmacéutico y mejora el acceso

Rafael Salvador, farmacéutico en Dublín; y María Garcias, farmacéutica en Bristol.


19 abr 2026. 17.20H
SE LEE EN 6 minutos
La prescripción farmacéutica se ha consolidado en varios países europeos como una herramienta clave para mejorar la accesibilidad al sistema sanitario y redistribuir la carga asistencial entre profesionales. Irlanda dio el paso hace unos meses tomando de ejemplo a Reino Unido, cuyos profesionales pueden prescribir prácticamente cualquier medicamento a los pacientes. Se trata de unas competencias que, según los propios profesionales, no solo agiliza la atención al paciente, sino que redefine su rol. Así lo explica Rafael Salvador, farmacéutico español residente en Dublín, quien, en una entrevista con Redacción Médica, destaca que este modelo "ha transformado profundamente" el papel del farmacéutico comunitario, acercándolo a una función más clínica y centrada en el paciente.

Según relata, "la prescripción farmacéutica para patologías comunes ha ampliado el papel clínico del farmacéutico comunitario en Irlanda". Este avance no ha sido improvisado, sino que se sustenta en una estructura sólida, ya que, "para ofrecer este servicio, los farmacéuticos deben completar una formación acreditada y seguir protocolos clínicos establecidos", explica Salvador.

Más acceso para el paciente, menos carga para el médico

En la práctica, este modelo permite actuar directamente sobre problemas de salud leves y frecuentes. "Se lleva a cabo mediante protocolos nacionales y tras realizar una formación acreditada. Los farmacéuticos deben seguir criterios estrictos de inclusión y exclusión y registrar cada intervención", detalla. Entre las patologías que pueden abordar se encuentran "infecciones urinarias no complicadas, conjuntivitis, impétigo o candidiasis", mientras que los casos que exceden estos criterios "son derivados al médico".

Uno de los principales impactos del sistema irlandés es la mejora en el acceso a la atención sanitaria. Salvador subraya que "este modelo ha permitido un acceso más rápido al tratamiento, especialmente para pacientes sin tarjeta médica, y contribuye a reducir la carga de trabajo de los médicos". En este sentido, la prescripción farmacéutica no solo beneficia al paciente, sino que también actúa como mecanismo de descongestión del sistema.

Desde el punto de vista profesional, el cambio también es significativo. "Para los farmacéuticos, aumenta nuestra satisfacción profesional y permite desempeñar un rol más clínico", afirma. Este nuevo enfoque supone una evolución respecto al modelo tradicional, más centrado en la dispensación, y refuerza el papel del farmacéutico como agente sanitario activo.

En cuanto a la relación con otros profesionales, especialmente médicos de Atención Primaria, la experiencia en Irlanda ha sido positiva. "El servicio se basa en protocolos claros y en la derivación al médico cuando es necesario, lo que favorece la colaboración entre profesionales sanitarios", señala. Además, en un contexto de sobrecarga asistencial, "este modelo se percibe como un apoyo al sistema sanitario".

El modelo en Reino Unido 


Ante este escenario marcado por los últimos meses, el modelo de prescripción farmacéutica en Reino Unido es un faro con mayor grado de desarrollo y autonomía. Allí, los farmacéuticos pueden ejercer como 'independent prescribers', con capacidad para indicar tratamientos dentro de un marco competencial más amplio y menos restringido a protocolos cerrados."Se puede prescribir cualquier medicamento menos tres: cocaína, diamorfina y dipipanone", explica Marta Garcias Mirabent, quien lleva trabajando desde 2022 en Bristol. 

Según detalla, esta competencia se ejerce especialmente en el manejo de patologías crónicas, aunque matiza que "cuando las guidelines no son claras o hay ambigüedad, se pasa al médico". En este sentido, subraya que la experiencia del farmacéutico es determinante en la toma de decisiones. "Alguna vez me he sentido presionada a tomar decisiones, pero si no me siento cómoda, refiero al médico y punto", detalla. Sobre este trabajo en equipo, coincide con el modelo descrito en Irlanda y lo define como "fluido", destacando la colaboración con médicos incluso antes de obtener la acreditación, ya que "puedes tomar la decisión clínica y enviarla electrónicamente al médico para que la firme".

Cuánto más se gana como prescriptor


Al igual que ocurre en su país vecino, para poder tener esta capacidad, los profesionales deben completar una formación específica. "Son seis meses en la universidad, con 'treatment plans', 'critical assessment', consultas evaluadas, una presentación, una 'uncertainty task 'y un examen de evaluación de competencias clínicas", detalla Garcias. No obstante, apunta que aún se encuentra en proceso de acreditación como prescriptora independiente.

Desde el punto de vista económico, la prescripción no conlleva una remuneración directa, aunque sí puede traducirse en una mejora salarial. "Los prescriptores cobran entre 6.000 y 12.000 euros más al año en el NHS", indica, mientras que en el ámbito privado sí puede haber incentivos ligados a servicios concretos. A su vez, para ser 'independent prescriber' deben contar con un seguro específico que tiene un coste aproximado de unos 400 euros al año. 

El choque de su realidad con España es evidente. La normativa vigente reserva la prescripción a médicos, odontólogos y podólogos, mientras que al farmacéutico le asigna la dispensación de los tratamientos que la requieran, lo que mantiene a la profesión fuera de una capacidad prescriptora general. Y el último movimiento tampoco parece que vaya a alterar esta situación ya que el anteproyecto de Ley de los Medicamentos aprobado por el Consejo de Ministros el 8 de abril de 2025 plantea dar más margen al farmacéutico para dispensar equivalentes en caso de falta de disponibilidad o desabastecimiento, pero eso apunta más a una flexibilización de la dispensación que a una prescripción farmacéutica plena.

Ante esto, tanto Garcias como Salvador no solo señalan una carencia del modelo español, sino también las condiciones mínimas para abordarla: seguridad jurídica, financiación, formación y consenso con el resto de profesiones sanitarias. "No entiendo cómo los farmacéuticos no pueden prescribir todavía en España", concluye Garcias.
REGÍSTRATE GRATIS
PARA SEGUIR LEYENDO
¿Ya eres premium? Inicia sesión

Aunque pueda contener afirmaciones, datos o apuntes procedentes de instituciones o profesionales sanitarios, la información contenida en Redacción Médica está editada y elaborada por periodistas. Recomendamos al lector que cualquier duda relacionada con la salud sea consultada con un profesional del ámbito sanitario.