"Dejar de fumar no depende solo del fármaco, sino también del profesional"

Sanidad y Cgcof presentan un informe en el que radiografían el consumo de tabaco y aportan medidas para su reducción

La ministra de Sanidad, Mónica García, y el presidente del Cgcof, Jesús Aguilar.


19 jun 2026. 11.40H
El tabaco se sitúa como la primera causa evitable de patología, invalidez y muerte prematura, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es más, el acto de fumar está relacionado con la aparición de enfermedades como el cáncer de pulmón, la bronquitis crónica, la hipertensión arterial, el infarto de miocardio o la gastritis crónica. "Este es uno de los grandes retos de salud pública en nuestro país", ha destacado el presidente del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos (Cgcof), Jesús Aguilar. Un riesgo para la salud que el Ministerio de Sanidad y la entidad profesional han radiografiado en el informe ‘Cesación tabáquica: un reto sanitario y social'. Un documento que señala la evolución y efectos de esta costumbre, pero también las principales soluciones para favorecer el final de este hábito. La financiación pública de tratamientos y el acompañamiento por parte del profesional sanitario se señalan como imprescindibles.

El dossier apunta que el tabaquismo genera más de 50.000 muertes evitables al año en España, además de 8.000 millones anuales de gasto sanitario en costes directos. Una cifra elevada, pero menor que en el pasado, dado que el consumo de tabaco ha caído a mínimos históricos. Pese a todo, uno de cada cuatro españoles fuma a diario y casi la mitad de los adolescentes han probado los cigarrillos electrónicos. "Hemos avanzado mucho, pero no podemos dar por concluido el trabajo", ha indicado la ministra de Sanidad, Mónica García.

El cambio en la percepción sobre el tabaco ha provocado que cada vez más fumadores busquen abandonar este hábito. En concreto, el 67,7 por ciento se ha planteado dejar esta costumbre. A su vez, el 44,1 por ciento realizó en 2024 al menos un intento de cesación. Un segmento poblacional que en el año anterior empleó medicamentos financiados destinados a la deshabituación tabáquica. En particular, la citisiniclina fue el más usado, con cerca de 450.000 pacientes tratados, seguida por la vareniclina -entre 18.000 y 36.000- y el bupropión -entre 4.000 y 8.000-.

Medidas para la cesación tabáquica


García y Aguilar han sostenido que la receta institucional para este problema no está tan focalizada en los fumadores como en las personas que buscan dejarlo. Así, se enumeran distintas medidas que favorecen la cesación tabáquica.

En este sentido, García ha comentado la importancia de las medidas 'antitabaco' tomadas en los últimos años. Desde la ampliación de los espacios sin humo hasta el diseño de regulaciones como la Ley del Tabaco, cuya aprobación espera la ministra de Sanidad en los próximos meses, tras la validación de la directiva europea que aborda este mismo asunto. Además, ha remarcado la labor realizada para la regulación de los dispositivos electrónicos empleados para fumar, que tienen en los adolescentes su público directo. "Seguimos trabajando en la normativa en torno a los productos sin nicotina", ha sostenido. "Nos los quieren presentar como inocuos y no lo son", ha añadido.

"Regulación, prevención, colaboración institucional y acompañamiento"


A nivel legislativo, la máxima responsable del departamento gubernamental ha afirmado que la Ley del Medicamento verá la luz "antes de que acabe la legislatura". En concreto, espera que sea antes de verano. Una normativa que, entre otros aspectos, intenta paliar los efectos del desabastecimiento de fármacos, lo que favorecería que los interesados en dejar de fumar cuenten con tratamiento farmacéutico constante.

Precisamente, en relación a los medicamentos, García ha destacado la importancia de mantener la financiación pública de los tratamientos. "Esta intervención mejora siempre la situación", ha señalado. Una medida con la que también se fomenta la equidad entre los pacientes. Es más, la ministra de Sanidad ha recalcado que el tabaquismo incide de diferente manera según los recursos de la persona fumadora. "Las políticas antitabaco mejoran las desigualdades sociales y sanitarias", ha aseverado.

El peso de la red farmacéutica


"Regulación, prevención, colaboración institucional y acompañamiento", ha enumerado García para reducir el consumo de tabaco. Puntos con los que ha concordado el presidente del Cgcof, quien ha incidido en el papel de la Farmacia Comunitaria para evitar esta problemática. En particular, en el rol de este profesional.

"La cesación tabáquica no depende únicamente del tratamiento, sino también de que un profesional acompañe al paciente durante el proceso", ha insistido Aguilar. En este sentido, ha asegurado que "la intervención del farmacéutico duplica el abandono del tabaquismo". "Las políticas son más efectivas con las personas", ha confirmado.

España cuenta con una red de Farmacia Comunitaria, compuesta por más de 22.000 boticas. Una infraestructura que garantiza la accesibilidad al tratamiento y su adherencia a este, pero también al profesional sanitario. "Hay que conseguir que las soluciones lleguen a las personas", ha sentenciado Aguilar. Un requisito para limitar los efectos de uno de los principales riesgos para la salud pública.
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