Alarma en
Brasil por la preparación de las futuras generaciones de médicos. Y es que la primera edición de la prueba Enamed, un examen nacional implantado por el Ministerio de Educación para radiografiar la formación de los alumnos de último año de los estudios facultativos, ha trasladado resultados preocupantes. Cerca de
13.000 estudiantes no cuentan con las capacidades clínicas suficientes para ejercer la Medicina. A su vez, distintas instituciones académicas del país suspenden al conseguir menos de un 40 por ciento de aprobados. La mayoría de estos centros pertenecen al ámbito académico privado, un sector en plena efervescencia en el país sudamericano, como sucede en España. Sin embargo, la
Conferencia Nacional de Decanos de Medicina (CNDM) aleja los fantasmas procedentes de la otra orilla del Atlántico del sistema universitario español.
"La situación no es extrapolable a España", ha indicado el presidente de la CNDM, Antonio Compañ, a
Redacción Médica. La respuesta está en
la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Aneca), institución que ejerce de
"vigilante" de la formación dada por las distintas universidades del país que ofertan el grado en Medicina.
El también decano de la Facultad de Medicina de la Universidad Miguel Hernández de Elche ha recalcado que los planes de estudio de todas las instituciones académicas de España, tanto públicas como privadas,
han sido "acreditados por la Aneca". Una manera de garantizar que los matriculados en Medicina reciben la formación necesaria para ejercer en consulta, quirófano o laboratorio con precisión. "El objetivo principal de esta entidad es asegurar que lo que se enseña, quién lo enseña y cómo se investiga cumpla con unos estándares mínimos de excelencia y, por lo tanto, estas facultades cumplen con los requisitos para formar médicos en igualdad de condiciones", ha sostenido.
Mayor control de la formación médica
En este sentido, la vigilancia se reforzará con la actualización de
los criterios para la creación, reconocimiento y autorización de entidades formativas propuesta por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades. Una serie de requisitos que deberán cumplir los nuevos centros, pero también
los que ya están en funcionamiento. Entre estos, contar con mínimo 4.500 estudiantes u ofertar diez grados, seis másteres y tres programas de doctorado de al menos tres ramas de conocimiento distintas. Además, los informes de la Aneca serán vinculantes para la apertura de campus universitarios.
De esta forma, el Gobierno pretende mejorar la formación de los futuros profesionales, además de evitar que aparezcan instituciones académicas que no cumplen los estándares de calidad formativa o investigadora. Hay que recordar que España es escenario de un
importante florecimiento de la universidad privada, con
decenas de proyectos sobre la mesa, muchos de ellos con Medicina en su catálogo de titulaciones.
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"La situación de Brasil no es extrapolable a España"
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Brasil es otro de los países en los que la universidad privada no deja de crecer. Precisamente, Medicina es uno de las carreras que más ha notado esta expansión. Programas estatales como 'Mais Médicos' han impulsado la oferta formativa para médicos en el país, con el objetivo de reforzar las plantillas del sistema de salud. Una estrategia que ha derivado en
la duplicación de plazas en los estudios facultativos y la aparición de más de 100 nuevos cursos en los últimos años. Sin embargo, los resultados de la prueba Enamed ponen en entredicho la efectividad del plan en términos de calidad formativa, una competencia dependiente del Ministerio de Educación, quien autoriza los proyectos de apertura de universidades. La evaluación de los requisitos mínimos de calidad corresponde a técnicos del Instituto Nacional de Estudos e Pesquisas Educacionais Anísio Teixeira (INEP).
Refuerzo de las aptitudes prácticas
El ejercicio de evaluación de los futuros médicos brasileños estaba compuesto por
100 preguntas basadas en casos clínicos. Así, se intuye una cierta falta de conocimientos teóricos, pero especialmente de aplicación práctica de estos.
En España, la instrucción práctica proviene de las rotaciones en el Sistema Nacional de Salud (SNS), que acostumbran a comenzar en el tercer año del grado. No obstante, pese a no ser obligatorio, Compañ ha afirmado que puede
ser recomendable que los alumnos accedan a hospitales y centros de Atención Primaria desde
el comienzo de sus estudios. "Así van conociendo de primera mano no solo los procesos diagnósticos y terapéuticos de los pacientes sino también la estructura sanitaria en la que mayoritariamente van a desarrollar su vida laboral", ha argumentado.
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