Nerea García pasea a su perrita Nala por los alrededores de su casa en Segovia. Necesita despejarse durante unos minutos de tanto estudio, aunque no se queja, ya que ha comenzado una etapa con la que lleva soñando más de 20 años:
entrar a Medicina. Llegar hasta este punto no ha sido, en absoluto, un proceso sencillo. Primero terminó
Enfermería, se presentó
tres veces al EIR, hizo una FP superior y, posteriormente,
entró a Medicina en 2020, aunque tuvo que abandonarla ese mismo año por problemas personales. Tras ello, estuvo trabajando como enfermera sin poder olvidar su vocación, y este año
ha decidido volver a la carrera con la firme convicción de que cumplirá con su meta.
Durante la llamada con
Redacción Médica, García reflexiona sobre su pasado. Todavía lo pasa mal cuando recuerda que, con 18 años, no obtuvo la nota suficiente para entrar en Medicina. "Fue horrible", subraya. Como no podía permitirse un año sabático esperando a la próxima convocatoria, decidió darle una oportunidad a la Enfermería. "Siempre ha sido una profesión que he admirado", ha indicado.
Sin embargo, la formación para ser enfermera no terminó de convencerla y trazó un plan para intentar entrar a Medicina. Así, tras tener el título universitario,
cursó la FP superior de Audiología Protésica para utilizar la nota en la fase general de la
selectividad. "De esta forma solo tenía que prepararme las específicas, aunque fue una experiencia muy dura compaginar el grado con la preparación", ha resaltado.
Abandonar Medicina por la salud mental
Con esfuerzo y perseverancia se volvió a
presentar a la PAU en 2021 y consiguió entrar en Medicina. Por desgracia, su vida por aquel entonces estaba
rodeada de problemas personales, y la
ansiedad y depresión le impedían concentrarse y disfrutar del proceso. Así que, con todo el dolor de su corazón, optó por priorizar su salud mental y decidió
abandonar la carrera.
Esta vivencia ocurrió cuando tenía 32 años. Desde ese momento, la idea de convertirse en médica tpasó a un segundo plano, aunque nunca la olvidó, pero tenía que priorizar su sustento económico. "Al principio no había mucho trabajo en Enfermería y estuve ejerciendo en otras profesiones. Por ejemplo,
fui cantante en una orquesta", ha explicado.
Retomar la carrera de Medicina tras dejarla
Sin embargo, cuando consiguió trabajo como enfermera, los 'demonios del pasado' volvieron a su mente. "Estaba en el hospital y
no dejaba de pensar en la Medicina. Afectaba a mi estado de ánimo pensar que no estaba dedicándome a mi verdadera pasión", ha afirmado.
Siendo consciente de la ansiedad que le generaba no poder ejercer en su vocación, los padres de García la animaron a
retomar la carrera. Dudó en un primer momento, pero terminó por aceptar lo inevitable. "Cuando pisé de nuevo un aula de Medicina sentí una mezcla de felicidad y miedo. En el grado hay mucha presión, y eso
para mi salud mental es malísimo, pero estoy contenta de estar aquí. Eso sí, no estaré tranquila hasta que logre obtener el título", ha concluido.
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