El amor puede surgir en los lugares más inesperados.
Cristina Manzanas, enfermera, lo encontró durante uno de sus turnos en Urgencias. Él es José Cantero, también enfermero, y desde el primer momento hubo conexión. Aunque al principio solo eran amigos, poco a poco
los sentimientos fueron aflorando hasta que terminaron juntos. Desde entonces, no se han separado, y no solo siguen trabajando dentro de la
Enfermería en el mismo hospital, sino que comparten un mismo sueño:
convertirse en médicos.
Han pasado nueve años desde que afianzaron su relación, y aunque su situación laboral ha cambiado, no lo ha hecho lo que sienten el uno por el otro. Durante este tiempo han ido moviéndose de servicio hasta que ambos
lograron su plaza de Urgencias en el mismo hospital.
Paralelamente a sus avances dentro de la Enfermería, Manzanas y Cantero siempre han tenido la espina clavada de no haber entrado a Medicina. Ninguno de los dos obtuvo una
nota suficiente en la PAU para acceder a la carrera y, después de estos años,
fue José quien propuso volver a intentarlo. "Queríamos probar suerte, pero
sin dejar de lado nuestra vida personal para conseguirlo", han señalado a
Redacción Médica.
Hacer un grado superior para entrar a Medicina
Así que, el primer paso para entrar a Medicina fue apuntarse al
ciclo superior de Nutrición y Dietética y usar esa nota para presentarse a las específicas de la PAU. Consiguieron un diez en la FP y, posteriormente,
bordaron los exámenes de Selectividad, logrando entrar en la carrera de Medicina.
A día de hoy se encuentran cursando quinto de carrera y compaginan los estudios con su trabajo como enfermeros. No es fácil, pero se apoyan mutuamente para seguir adelante. "Aunque el grado es exigente,
lo estamos disfrutando. Estudiamos muy bien juntos porque cada uno lo hace de una forma", ha afirmado Manzanas, quien prioriza más los esquemas para asimilar conceptos, mientras que Cantero opta por memorizar todo el contenido. "Lo bueno es que cuando uno no entiende algo, el otro se lo explica, y viceversa", ha añadido.
Compaginar la carrera de Medicina con el cuidado de un bebé
Por el momento han aprobado todas las asignaturas y van a curso por año. Sin embargo, en estos últimos cinco meses esa organización tan milimétrica ha cambiado, ya que ha aparecido en sus vidas una nueva persona:
su primera hija. Un acontecimiento que deseaban con todas sus fuerzas y con el que están muy felices, aunque eso signifique que
sea más complicado poder compaginar trabajo, estudios y el cuidado del bebé. "Si no fuera por nuestros padres y amigos sería muy difícil", han reconocido, y les agradecen todos los esfuerzos.
En la actualidad, Manzanas
está de baja por maternidad. El curso está a punto de terminar y tienen todo el verano por delante para reorganizarse y poder seguir con la crianza de su hija sin descuidar su formación como médicos. El comienzo de la
preparación del examen MIR está a la vuelta de la esquina y saben que será difícil, pero tienen un plan establecido: en los últimos meses de estudio
pedirán una excedencia en el hospital para dar ese último empujón y lograr la plaza de sus sueños.
Eso sí, ambos tienen claro que su prioridad es la familia, y que elegirán un destino en la misma ciudad para seguir afianzando su relación y cuidar de su hija sin que le falte de nada. "Priorizamos estar juntos", han terminado.
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