La
Inteligencia Artificial (IA) está transformando o la manera en que entendemos el mundo y nos relacionamos con él, y las
Ciencias de la Salud no son ajenas a este cambio. En la formación en
Enfermería, este avance ha puesto sobre la mesa una necesidad clara: que los futuros profesionales no solo utilicen la IA, sino que sepan comprenderla y aplicarla con criterio.
El estudio
Explorando el papel de ChatGPT en la alfabetización en inteligencia artificial: un estudio sobre el uso y la aceptación entre estudiantes de Enfermería analiza la relación entre el uso y la aceptación de ChatGPT y el nivel de
alfabetización en IA entre los estudiantes de Enfermería. Así, se identifican cuatro factores que marcan la diferencia en el dominio de la herramienta: la actitud frente a la tecnología, el curso académico, el entorno de residencia y la
formación previa.
Qué condiciona la alfabetización en IA de los estudiantes de Enfermería
El estudio muestra que no todos los alumnos avanzan igual. Manejar ChatGPT no depende solo de tener acceso a internet o a un dispositivo, sino también de la
predisposición personal, del momento formativo en el que se encuentra el estudiante y del contexto en el que vive.
Sin embargo, hay un factor que sobresale, la
aceptación de la herramienta. Aquellos que ven la IA como una herramienta útil, accesible y capaz de mejorar su
rendimiento académico desarrollan mayores competencias. Cuando el estudiante percibe que la tecnología le facilita el aprendizaje, deja de verla como algo complejo o pasajero y empieza a integrarla de manera natural en su
rutina académica.
El curso también influye. Los
alumnos de cuarto año muestran un dominio significativamente mayor que los de primero y tercero. La razón parece clara: cuentan con más
experiencia universitaria y, además, en los últimos cursos del grado suelen recibir formación más específica sobre IA. Esta combinación no solo mejora sus habilidades técnicas, sino también su capacidad para reflexionar sobre las
implicaciones éticas y profesionales de su uso.
El
lugar de residencia es otro elemento determinante. Los estudiantes que viven en ciudades presentan mejores niveles de alfabetización y uso que quienes residen en zonas rurales, en parte por un mayor acceso a
infraestructuras digitales y a entornos más familiarizados con la
innovación tecnológica.
Por último, la
formación específica marca la diferencia. Aunque casi todos los encuestados utilizan IA y la mayoría recurre a ChatGPT con frecuencia, solo aquellos que han recibido formación formal alcanzan un nivel de competencia claramente superior.
La formación, clave pare reducir las desigualdades en el alumnado
Los resultados confirman que existe una relación significativa entre la aceptación de ChatGPT y el nivel de
conocimientos en IA, y apuntan a que la integración de herramientas de IA generativa en la formación en Enfermería puede potenciar tanto la
alfabetización digital como el pensamiento crítico. No obstante, los autores advierten de la necesidad de
impulsar estudios longitudinales y experimentales que validen estos efectos a largo plazo.
Además, el estudio afirma que, para cerrar la brecha detectada, las facultades deben incorporar la IA de forma transversal y equitativa desde el primer curso, garantizando que esta competencia sea accesible para todos y preparando así a los futuros profesionales para un
sistema sanitario cada vez más digitalizado.
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