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La facultad de Medicina con la nota de corte más baja: "Faltan aulas"

Dos alumnas de la Universidad del País Vasco, la pública con un acceso más asequible en España, cuentan su experiencia

Arrate Ceberio y Gianina Calean, estudiantes de Medicina de la UPV.


21 may 2026. 16.40H
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El hecho de estudiar Medicina ya es una decisión importante en la vida de todo estudiante, que, normalmente, toma este camino mientras que está acabando el instituto, en un momento de cambio. Pero no solo el grado escogido es relevante, también cuenta la universidad en la entre, que depende en gran parte de la calificación obtenida en la PAU. Aunque se trata de una carrera que cuenta con una nota de corte alta, hay una universidad pública en España que suele tener un tope de acceso más asequible: la Universidad del País Vasco, con un situándose en el 12,23 el año pasado.

Gianina Calean y Arrate Ceberio son dos estudiantes de Medicina de tercero y quinto curso de la UPV. Aunque las dos optaron a entrar en esta universidad mayoritariamente por la cercanía, pues la primera es de Cantabria, y la segunda de Bilbao, destacan otros elementos positivos. “No entré en la primera convocatoria y durante ese verano me planteé otras universidades públicas y privadas, en las que también entré, pero me decanté por la UPV porque siempre había escuchado que tiene mucho prestigio en Medicina y me dio seguridad”, expresa Ceberio. Por otro lado, Calean especifica que vio que “en general tiene buenos resultados en el MIR y una formación bastante sólida, por lo que pese a ser exigente sales muy bien preparado”. Fue esto lo que le llevó a decantarse por el centro vasco.

Las expectativas se corresponden a la realidad


Muchas veces, la ilusión de entrar a una carrera puede verse opacada en los primeros contactos con las aulas. Pero, en el caso de la estudiante de tercero, las expectativas coincidieron con la realidad: “Fue mejor de lo que esperaba. El ambiente entre estudiantes era positivo y esto en una carrera exigente pues se agradece mucho”. Además, aunque desde fuera puede verse que al exigir una nota de corte que se diferencia en un punto o más de otras facultades españolas, el ritmo de estudio no dista mucho del que se tiene en otras partes del país. “Creo que estamos en un nivel de exigencia muy alto, lo cual nos viene bastante bien de cara al MIR, pero lo pasamos bastante mal durante durante el curso”, admite Ceberio.

La alumna de penúltimo curso explica que durante los dos primeros años hay varios exámenes parciales, pero que van desapareciendo a partir de tercero, haciendo que no puedan liberarse de temario a menos que sea a final del cuatrimestre o del año académico. “La cantidad de temario que tenemos comparado con otras universidades yo diría que es mayor, aunque es verdad que hay bastante diferencia entre el temario que se da en algunas unidades docentes”, puntualiza.

Las líneas en castellano y en euskera


Al encontrarse en el País Vasco, la Universidad cuenta tanto con una línea en castellano como una en euskera. “Por lo general, no se suelen solapar, a excepción de algunas optativas y que, por ejemplo, en los primeros cursos existe la posibilidad de poder cursar algunas asignaturas en inglés”, explica Calean, que asegura que en ambas opciones las asignaturas son las mismas pero que al ser los profesores distintos, puede diferir el modo de impartirlas. Ambas estudiantes van por la línea del castellano.

“Ahora han aumentado bastante las plazas de euskera, entonces están un poco más equilibrados, pero en mi caso en mi curso éramos igual como 200 personas de castellano y unas 100 más o menos de euskera. A nivel estudiantil pues estamos completamente separados, como si estuviéramos estudiando dos carreras distintas”, sostiene Ceberio. Pero cuenta que en cursos superiores tienen un problema con respecto a que hay profesorado que no cuenta con la acreditación de euskera, por lo que hay muchas asignaturas que tienen que dar a la vez. “Para la gente debe ser un poco un hándicap”, comenta sobre esto.

Para Calean, que los alumnos tengan la opción de estudiar en esta lengua tiene “mucho valor, especialmente pensando en la futura relación con los pacientes y en la realidad sanitaria del entorno”.

Las pegas de estudiar en la UPV


Aunque la mayoría de cosas que comentan las futuras médicas son positivas, Ceberio explica que también hay contras en su Universidad. “Llevan años aumentando plazas y ahora mismo las infraestructuras que hay en la UPV no sustentan el aumento de plazas que ha habido. No entramos en las clases y es un problema”, especifica. Para paliar con esto, la estudiante de quinto comenta que están construyendo una nueva facultad en Basurto, pero no abrirá hasta dentro de unos años, por lo que la situación puede seguir así un tiempo más. Según los datos del Ministerio de Educación, el centro educativo oferta 400 plazas para el grado en Medicina, atendiendo a las cifras del curso 2025-2026.
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